Felicidades, para ti, varón de Dios. En este día especial, busca un lugar alto donde detenerte a contemplar a todo tu alrededor las múltiples bendiciones que Dios ha derramado en todo tu camino. Celebra la bondad de Jehová. Bendice su nombre y regocíjate en la maravilla de su infinito amor, su cuidado y su dirección.

“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas-SalmoEn cuyo corazón están tus caminos”-(Salmo 84:5).
En este día, y siempre, te deseamos lo mejor: la bendición que viene de lo alto, del Padre celestial. Dios siga guiando tus pasos por el sendero del bien.
©Rhodi Alers de López, 2018