Escuela de Oración-Los nombres de Dios 6

Nombre: Dios de toda la tierra

TEXTO CLAVE: Isaías 54:5

 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

El profeta Isaías es el único autor bíblico que utiliza el nombre DIOS DE TODA LA TIERRA.

Siendo un profeta que continuamente llamó al pueblo de Dios al arrepentimiento y a abandonar su culto a los ídolos, no es de extrañar que el Espíritu Santo lo inspirara a utilizar ese nombre. Los paganos adoraban a deidades cuyo supuesto poder era territorial o de algún área.

El llamado a volver sus ojos y su corazón al único Dios verdadero, el DIOS DE TODA LA TIERRA era un contraste que debió impactar a sus oyentes.

PARA MEDITAR

¿Cómo impacta tu vida el saber que Dios es el Dios de toda la tierra? ¿Disfrutas su compañía?

Padre, gracias porque no estás limitado por fronteras, áreas o límites territoriales. Eres Dios de toda la tierra y hoy te entrego mi corazón para que también en mi vida seas quien tenga la autoridad. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2026

Escuela de Oración-Los nombres de Dios 5

Nombre: Dios que ve

TEXTO CLAVE: Génesis 16:13

 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?

En Hebreo, este nombre es El Roi: El Dios que ve todo, el Dios que me ve.

Se encuentra únicamente en el capítulo 16 de Génesis, donde leemos la historia de Agar, la jovencita egipcia, sierva de Sarai, la esposa de Abram.

¿Para quién es relevante este nombre? Para todo el que en algún momento se encuentre solo, menospreciado, vulnerable, incomprendido y sin recursos, tal nombre es de gran importancia. También lo es para cada inmigrante que en algún momento se sientió desplazado, desvalorizado en tierra extraña y sin esperanzas de un porvenir, El Roi, está consciente, y totalmente al tanto de tu situación. Lo más hermoso, es que también es el Dios que viene a tu encuentro, allí donde te encuentras ahora, en medio de tu desesperación, para darte instrucción, esperanza y la seguridad de que no tienes que vivir en incertidumbre porque él está al control de tu futuro.

Para meditar:

No fue un profeta ni un evangelista quien asignó este nombre a Dios. Fue la joven egipcia en su momento de mayor necesidad quien, tras un encuentro con Dios, lo llamó “El Dios que me ve”.

  • ¿Has tenido un encuentro con Dios?
  • ¿Cuáles eran tus circunstancias?
  • ¿Cómo impactó ese encuentro tu vida y perspectiva?

Mi oración

Gracias, El Roi, Dios bueno, porque cuando otros me rechazan, me ignoran, me maltratan o me tratan como un objeto, tú eres el Dios que ve todo, el Dios que me ve a mí, que me valora. Gracias por ser el Dios que en medio del caos y la incertidumbre te revelas al necesitado y me das instrucción, promesa y esperanza. Te amo. Te alabo. Sé hoy con todo el que se siente solo, menospreciado y maltratado. Guíales, sosténles y llena sus vida de propósito y esperanza. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:7 sobre la Oración

Orar es una bendición inmerecida. Cristo dejó amplia instrucción sobre cómo orar de manera eficaz. Su deseo es ayudarnos y alentarnos para lograr el objetivo divino. Su amor es evidente en cada detalle de su instrucción. Ya sea en oración pública o privada, la sinceridad del corazón y la sencillez son valoradas por quien lee nuestros pensamientos y los motivos de cada corazón.

  • ¿Cómo calificarían tus amigos tu conversación con ellos si supieran que hablas solo por hablar?
  • Dios nos ama. Nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos.
  • Dios no busca que lo impresionemos.
  • ¿Hay algo por lo cual pedirle perdón hoy?
  • Dios nos conceda su Santo Espíritu y nos enseñe a orar. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:6 sobre la ORACIÓN PRIVADA

¿Cómo describes tu vida de oración privada? ¿Te has detenido a aprender sobre lo que Cristo explicó al respecto? En un artículo anterior vimos lo que Jesús enseñó en Mateo 6:5 sobre la ORACIÓN PÚBLICA. Ahora nos detendremos en Mateo 6:6.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público-Mateo 6:6.

  • ¿Tienes un lugar donde regularmente oras en privado?
  • ¿Cuál es tu lugar favorito para orar?
  • ¿Preparaste un lugar especial para orar?
  • ¿Has tenido la urgencia de orar en privado estando rodeado de otras personas?

Con las instrucciones que Cristo dio no tiene la intención de que dejemos de orar. Por el contrario, su deseo de que nos comuniquemos con él de forma efectiva fue lo que lo motivó a dejarnos la llave de la oración. Ella nos da acceso al trono de la gracia. ¿TE FIJASTE BIEN? Tenemos acceso gratuito, sin cita, sin horario especial al trono de la gracia, el asiento de nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea Dios!

¿Te motiva ese pensamiento a orar? Comparte tu testimonio, tu pregunta o comentario más abajo. Creceremos juntos. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

Escuela de Oración-Inspiración para hoy: Paciencia

¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.

No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!

COMENTA: ¿Qué resultado anhelas obtener tú? ¿Estás dispuesto a correr con paciencia? Dios te bendiga y llene de paciencia y renovado compromiso con Dios para alcanzar la meta propuesta. ©Rhodi Alers de López, 2026

Ayuno & Oración por Hijos-Ora la Palabra: Marcos 2:3

 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.” Marcos 2:3

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:4-5

Había en Capernaúm un paralítico que carecía de toda esperanza para su enfermedad. Había buscado en los líderes religiosos algún vestigio de esperanza y liberación de sus sentimientos de culpa. Sabía que su enfermedad era el resultado de una vida licensiosa. Pero ellos no le señalaron al médico divino, sino que lo alejaron cruelmente, actuando sin compasión y sin interés en su salud. Lo perturbaba el remordimiento de una vida llena de decisiones equivocadas…

¿Amigos?

Sus amigos lo motivaron a poner su esperanza en Jesús. Allí estuvieron, cerca de él. Cuando él aceptó ir a Jesús y les pidió ayuda para llegar, los amigos se pusieron en acción decidida.

No se desalentaron al llegar a la casa de Pedro y ver tan grande multitud. El mismo paralítico les indicó la estrategia a seguir: Abrir un boquete en el techo. Mostró perseverancia. No estuvo dispuesto a marcharse sin la bendición que había ido a buscar. No estuvo dispuesto a dejar pasar la bendita oportunidad.

La pluma inspirada describe la escena:

“Repetidas veces, los que transportaban al paralítico trataron de abrirse paso a través de la muchedumbre, pero en vano. El enfermo miraba en derredor suyo, con angustia indecible. ¿Cómo podía abandonar su esperanza cuando la ayuda que había anhelado durante tanto tiempo estaba tan cerca? Por su indicación, sus amigos le llevaron al techo de la casa, y abriendo un boquete en dicho techo, le bajaron a los pies de Jesús. El discurso quedó interrumpido. El Salvador miró el rostro entristecido, y vió los ojos suplicantes que se clavaban en él. Comprendía el caso; había atraído a sí este espíritu perplejo y combatido por la duda. Mientras el paralítico estaba todavía en su casa, el Salvador había convencido su conciencia. Cuando se arrepintió de sus pecados, y creyó en el poder de Jesús para sanarle, la misericordia vivificadora del Salvador había bendecido primero su corazón anhelante. Jesús había visto el primer destello de la fe convertirse en la creencia de que él era el único auxiliador del pecador, y la había visto fortalecerse con cada esfuerzo hecho para llegar a su presencia.” {DTG 233.3}

Marcos 2:1-12

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: 7 ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

“Entonces el que había sido traído en una camilla a Jesús, se puso de pie con la elasticidad y fuerza de la juventud. La sangre vivificadora corrió raudamente por sus venas. Todo órgano de su cuerpo se puso en repentina actividad. El rosado color de la salud sucedió a la palidez de la muerte cercana. “Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.” {DTG 235.1}

¿Cómo está tu fe hoy?

La fe de ellos hizo posible el milagro. La fe tuya como intercesor será honrada por el Salvador. Tu oración hace la diferencia para el enfermo. Cristo desea sanar al ser humano de la angustia mental y de la muerte eterna. Incontables veces la salud del alma viene como precursora de la salud física.

No dejes de interceder. Sé tú fiel en cargar a los paralíticos que necesitan llegar ante Cristo para recibir la sanidad integral. Al ver tu fe, el Médico divino realizará la obra que solo él puede hacer.

Querido Padre, gracias por tu capacidad de ver cada corazón y atraerlo a ti. Gracias por ser el Médico que sana el alma y también el cuerpo. No me dejes desmayar ni retroceder. Dame las fuerzas para creer y continuar cargando en oración a quienes en mi círculo de influencia necesitan la sanidad divina. Gracias por honrar mi débil fe y sanar a quienes con amor traigo ante tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

RECURSOS DE ORACIÓN: Una vida de oración efectiva, NO. 1

Saca TIEMPO para orar

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz. De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”—Salmos 5:3

¡Cuán grande anhelo sentía el salmista por su señalado encuentro divino! Para David era una prioridad diaria el encuentro matutino con Dios. No era un encuentro por impulso ni de cuando en cuando. Tenía una costumbre diaria, una cita designada para venir delante de Dios y esperar en su presencia.

Nosotros sacamos tiempo para lo que consideramos digno de nuestro tiempo. David reconocía que el tiempo era un don concedido por el cielo. Entendía bien la mayordomía y la practicaba como una regla de vida esencial para su existencia. Por eso, mañana tras mañana comulgaba con Dios en oración.

¿Te extraña la dulce comunión con Dios que vivía David? ¿La anhelas? Una vida de oración efectiva NO se logra sin un compromiso constante y perseverante de apartar TIEMPO PARA ORAR.

¿CÓMO COMENZAR?

  • Comienza apartando 10 minutos en la mañana.
  • Alaba a Dios por quien él es.
  • Dale gracias por ese nuevo día y oportunidad.
  • Háblale sobre algo que te preocupe.
  • Pide su dirección para lograr el propósito diario de separar tiempo de calidad para hablar con él.
  • Agradece su invitación (Hebreos 4:16) y su promesa de escuchar tu oración (Jeremías 33:3).
  • Lee una pequeña porción de su Palabra. Hazla tuya. ¿Qué te dice a ti? Pide a Dios que te enseñe cómo vivir éste día lo que aprendiste en su Palabra.
  • Ponte a su disposición y agradece su poder para hacer en ti su voluntad éste día.

DECIDE HOY: Una vida de oración efectiva comienza con el decidido compromiso de apartar el primer tiempo del día para hablar con nuestro Padre celestial.

COMPARTE: ¿Qué parte de tu día apartaste para orar? ¿Cuál fue el resultado de tu compromiso de sacar tiempo para orar?

Padre, pon en mí hoy y cada día ese anhelo urgente de comulgar contigo en oración y esperar en tu presencia tu aprobación y la conducción del Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2025