ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:7 sobre la Oración

Orar es una bendición inmerecida. Cristo dejó amplia instrucción sobre cómo orar de manera eficaz. Su deseo es ayudarnos y alentarnos para lograr el objetivo divino. Su amor es evidente en cada detalle de su instrucción. Ya sea en oración pública o privada, la sinceridad del corazón y la sencillez son valoradas por quien lee nuestros pensamientos y los motivos de cada corazón.

  • ¿Cómo calificarían tus amigos tu conversación con ellos si supieran que hablas solo por hablar?
  • Dios nos ama. Nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos.
  • Dios no busca que lo impresionemos.
  • ¿Hay algo por lo cual pedirle perdón hoy?
  • Dios nos conceda su Santo Espíritu y nos enseñe a orar. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:6 sobre la ORACIÓN PRIVADA

¿Cómo describes tu vida de oración privada? ¿Te has detenido a aprender sobre lo que Cristo explicó al respecto? En un artículo anterior vimos lo que Jesús enseñó en Mateo 6:5 sobre la ORACIÓN PÚBLICA. Ahora nos detendremos en Mateo 6:6.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público-Mateo 6:6.

  • ¿Tienes un lugar donde regularmente oras en privado?
  • ¿Cuál es tu lugar favorito para orar?
  • ¿Preparaste un lugar especial para orar?
  • ¿Has tenido la urgencia de orar en privado estando rodeado de otras personas?

Con las instrucciones que Cristo dio no tiene la intención de que dejemos de orar. Por el contrario, su deseo de que nos comuniquemos con él de forma efectiva fue lo que lo motivó a dejarnos la llave de la oración. Ella nos da acceso al trono de la gracia. ¿TE FIJASTE BIEN? Tenemos acceso gratuito, sin cita, sin horario especial al trono de la gracia, el asiento de nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea Dios!

¿Te motiva ese pensamiento a orar? Comparte tu testimonio, tu pregunta o comentario más abajo. Creceremos juntos. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

Escuela de Oración-Inspiración para hoy: Paciencia

¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.

No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!

COMENTA: ¿Qué resultado anhelas obtener tú? ¿Estás dispuesto a correr con paciencia? Dios te bendiga y llene de paciencia y renovado compromiso con Dios para alcanzar la meta propuesta. ©Rhodi Alers de López, 2026

Ayuno & Oración por Hijos-Ora la Palabra: Marcos 2:3

 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.” Marcos 2:3

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:4-5

Había en Capernaúm un paralítico que carecía de toda esperanza para su enfermedad. Había buscado en los líderes religiosos algún vestigio de esperanza y liberación de sus sentimientos de culpa. Sabía que su enfermedad era el resultado de una vida licensiosa. Pero ellos no le señalaron al médico divino, sino que lo alejaron cruelmente, actuando sin compasión y sin interés en su salud. Lo perturbaba el remordimiento de una vida llena de decisiones equivocadas…

¿Amigos?

Sus amigos lo motivaron a poner su esperanza en Jesús. Allí estuvieron, cerca de él. Cuando él aceptó ir a Jesús y les pidió ayuda para llegar, los amigos se pusieron en acción decidida.

No se desalentaron al llegar a la casa de Pedro y ver tan grande multitud. El mismo paralítico les indicó la estrategia a seguir: Abrir un boquete en el techo. Mostró perseverancia. No estuvo dispuesto a marcharse sin la bendición que había ido a buscar. No estuvo dispuesto a dejar pasar la bendita oportunidad.

La pluma inspirada describe la escena:

“Repetidas veces, los que transportaban al paralítico trataron de abrirse paso a través de la muchedumbre, pero en vano. El enfermo miraba en derredor suyo, con angustia indecible. ¿Cómo podía abandonar su esperanza cuando la ayuda que había anhelado durante tanto tiempo estaba tan cerca? Por su indicación, sus amigos le llevaron al techo de la casa, y abriendo un boquete en dicho techo, le bajaron a los pies de Jesús. El discurso quedó interrumpido. El Salvador miró el rostro entristecido, y vió los ojos suplicantes que se clavaban en él. Comprendía el caso; había atraído a sí este espíritu perplejo y combatido por la duda. Mientras el paralítico estaba todavía en su casa, el Salvador había convencido su conciencia. Cuando se arrepintió de sus pecados, y creyó en el poder de Jesús para sanarle, la misericordia vivificadora del Salvador había bendecido primero su corazón anhelante. Jesús había visto el primer destello de la fe convertirse en la creencia de que él era el único auxiliador del pecador, y la había visto fortalecerse con cada esfuerzo hecho para llegar a su presencia.” {DTG 233.3}

Marcos 2:1-12

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

“Entonces el que había sido traído en una camilla a Jesús, se puso de pie con la elasticidad y fuerza de la juventud. La sangre vivificadora corrió raudamente por sus venas. Todo órgano de su cuerpo se puso en repentina actividad. El rosado color de la salud sucedió a la palidez de la muerte cercana. “Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.” {DTG 235.1}

¿Cómo está tu fe hoy?

La fe de ellos hizo posible el milagro. La fe tuya como intercesor será honrada por el Salvador. Tu oración hace la diferencia para el enfermo. Cristo desea sanar al ser humano de la angustia mental y de la muerte eterna. Incontables veces la salud del alma viene como precursora de la salud física.

No dejes de interceder. Sé tú fiel en cargar a los paralíticos que necesitan llegar ante Cristo para recibir la sanidad integral. Al ver tu fe, el Médico divino realizará la obra que solo él puede hacer.

Querido Padre, gracias por tu capacidad de ver cada corazón y atraerlo a ti. Gracias por ser el Médico que sana el alma y también el cuerpo. No me dejes desmayar ni retroceder. Dame las fuerzas para creer y continuar cargando en oración a quienes en mi círculo de influencia necesitan la sanidad divina. Gracias por honrar mi débil fe y sanar a quienes con amor traigo ante tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

RECURSOS DE ORACIÓN: Una vida de oración efectiva, NO. 1

Saca TIEMPO para orar

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz. De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”—Salmos 5:3

¡Cuán grande anhelo sentía el salmista por su señalado encuentro divino! Para David era una prioridad diaria el encuentro matutino con Dios. No era un encuentro por impulso ni de cuando en cuando. Tenía una costumbre diaria, una cita designada para venir delante de Dios y esperar en su presencia.

Nosotros sacamos tiempo para lo que consideramos digno de nuestro tiempo. David reconocía que el tiempo era un don concedido por el cielo. Entendía bien la mayordomía y la practicaba como una regla de vida esencial para su existencia. Por eso, mañana tras mañana comulgaba con Dios en oración.

¿Te extraña la dulce comunión con Dios que vivía David? ¿La anhelas? Una vida de oración efectiva NO se logra sin un compromiso constante y perseverante de apartar TIEMPO PARA ORAR.

¿CÓMO COMENZAR?

  • Comienza apartando 10 minutos en la mañana.
  • Alaba a Dios por quien él es.
  • Dale gracias por ese nuevo día y oportunidad.
  • Háblale sobre algo que te preocupe.
  • Pide su dirección para lograr el propósito diario de separar tiempo de calidad para hablar con él.
  • Agradece su invitación (Hebreos 4:16) y su promesa de escuchar tu oración (Jeremías 33:3).
  • Lee una pequeña porción de su Palabra. Hazla tuya. ¿Qué te dice a ti? Pide a Dios que te enseñe cómo vivir éste día lo que aprendiste en su Palabra.
  • Ponte a su disposición y agradece su poder para hacer en ti su voluntad éste día.

DECIDE HOY: Una vida de oración efectiva comienza con el decidido compromiso de apartar el primer tiempo del día para hablar con nuestro Padre celestial.

COMPARTE: ¿Qué parte de tu día apartaste para orar? ¿Cuál fue el resultado de tu compromiso de sacar tiempo para orar?

Padre, pon en mí hoy y cada día ese anhelo urgente de comulgar contigo en oración y esperar en tu presencia tu aprobación y la conducción del Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por la salvación de hijos y familia-Cristo el Señor

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10-11

Siglos habían transcurrido desde que Cristo dio a Adán y Eva la promesa de que vendría un Salvador. Los amigos de Dios, esos hombres que se destacaron como fieles portadores de la promesa, habían fallecido.

El pueblo escogido de Dios vivía ahora oprimido por el dominio romano. Sus vidas se desvanecían sin una razón de ser ni una vislumbre del más allá. Ya no se escuchaba a ningún profeta proclamar la venida del Libertador. No obstante, quedaban fieles que suspiraban por el Mesías prometido.

El mundo hasta entonces conocido estaba unificado bajo un mismo gobierno. El griego era la lengua literaria aceptada por todos y las Escrituras habían sido traducidas siglos antes. La gente anhelaba un propósito, una razón para vivir.

Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. DTG 23.3

En aquel entonces los sistemas paganos estaban perdiendo su poder sobre la gente. Los hombres se hallaban cansados de ceremonias y fábulas. Deseaban con vehemencia una religión que dejase satisfecho el corazón. Aunque la luz de la verdad parecía haberse apartado de los hombres, había almas que buscaban la luz, llenas de perplejidad y tristeza. Anhelaban conocer al Dios vivo, a fin de tener cierta seguridad de una vida allende la tumba. DTG, 24.1 

El pecado había llegado a ser una ciencia, y el vicio era consagrado como parte de la religión. La rebelión había hundido sus raíces en el corazón, y la hostilidad del hombre era muy violenta contra el cielo. Se había demostrado ante el universo que, separada de Dios, la humanidad no puede ser elevada. Un nuevo elemento de vida y poder tiene que ser impartido por Aquel que hizo el mundo. DTG 28.1

¿Puedes imaginarte a los humildes pastores que cuidaban sus rebaños en las colinas de Belén? ¿Cuáles eran sus conversaciones? Ellos cuidaban a las ovejas. Sufrían al tener que separarse de las ovejas que eran llevadas como sacrificio por el pecado en las ceremonias. ¿Tendría para ellos sentido todo eso? Anhelaban en sus corazones, más que otros, ver el cumplimiento de las profecías.

Pero esa noche, Dios escuchó su clamor y los anhelos de sus corazones sedientos de salvación. Su rutinaria noche se tornó primero en temor, luego en un gozo indescriptible cuando se les presentó un ángel del Señor con  gran resplandor. La noticia les cortó la respiración.

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11

La explosión de luces de la multitud de huestes celestiales fue algo que jamás ha sido descrita acertadamente. Irrumpieron en cantos de alabanza con gozo inenarrable porque había sido hecha realidad la promesa de un Salvador para la humanidad. Ya no necesitaba el mortal vivir sin sentido ni motivo. El cielo había irrumpido en la tierra para traer luz, esperanza, propósito y salvación.

Meditar en la condición de nuestro mundo actualmente nos ayuda a ver que la humanidad en general vive desconcertada por el dolor, abrumada por las malas noticias, desesperada por la incapacidad de los gobiernos humanos de poner fin a la desgracia ni de asegurar la paz. 

Este es el momento crítico en la historia de la humanidad. Cristo el Señor es la respuesta hoy como lo fue en antaño. Él vino a traer paz, esperanza y salvación.  Cristo el Señor es hoy la respuesta como lo fue para los humildes pastores.  El tiempo es ahora cuando el Espíritu Santo está alcanzando a aquellos que reconocen que sin una intervención divina no hay solución para el sufrimiento de la humanidad. El Espíritu Santo está llevando corazones a Cristo el Señor para que guíe sus vidas y sus pasos hacia la patria celestial.

Gracias, Padre celestial, por esa noticia que llenó de gozo el abrumado corazón de los pastores aquella noche en las colinas de Belén. Gracias porque esa noticia nos llena a nosotros hoy de esperanza y aun de paz en medio del dolor. No estamos a la deriva. Cristo el Señor es nuestro Salvador y salvará a cada uno que suspira por algo mejor y escuche su invitación. Prepara el corazón de nuestros amados para que corran a los brazos de Jesús, así como los pastores corrieron para ver al niño en el pesebre.  En el nombre de Jesús, que hoy intercede por nosotros ante el Padre, suplicamos estas bendiciones con gratitud y gozo, Amén  ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por hijos y familia-Un corazón limpio

Palabra de Dios para hoy: Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmos 51:10

Cuando la casa está sucia, se comienza un proceso de limpieza.

  1. Se organizan las cosas: Se levantan, se mueven, se botan o guardan las cosas que están en el piso, tales como ropa, zapatos, y otros objetos.
  2. Se quita el polvo.
  3. Si es un dormitorio, generalmente se cambia la ropa de cama.
  4. Se barre.
  5. Se vacía el zafacón.
  6. Se pasa mapo.
  7. Se añade fragancia (opcional)
  8. Se añade el toque final de su preferencia.

¿Cómo se limpia un corazón?

Ordenar/ organizar:

  • Salmo 119: 5-6 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos.
  • Jeremías 15:19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

Quitar polvo:

Necesitamos el discernimiento del Espíritu Santo para ver nuestra necesidad.

  • Salmo 119:18 Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley.

Cambiar ropa de cama: Cambio de apariencia o de aquello bajo lo cual nos resguardamos

  • Génesis 35:2-Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos

Barrer

  • Isaías 57:14 Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.

Vaciar  zafacón-desechar 

  • Salmos 37:8 Deja la ira, desecha el enojo: No te excites en manera alguna a hacer lo malo. 
  • 1 Pedro 2:1-Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones…
  • 1 Timoteo 4:7Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;
  • 2 Timoteo 2:23Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.

Pasar mapo

Salmo 119:6 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

Añadir fragancia

  • Salmo 119:10-14 – 10Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.

11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.

12 Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.

13 Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.

14 Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.

Toque final

Salmo 119:15-16 15 En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. 16 Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras.

Querido Padre celestial,

Te alabo por tu bondad y tu amor. Gracias te doy por la oración. Escucha hoy mi súplica en mi favor y a favor de mis hijos. Perdona toda mi maldad. Obra según tu poder que es incomparable. Necesito el discernimiento necesario para ver mis faltas, mis transgresiones y mi verdadera condición de modo que de todo corazón yo me arrepienta. Quita de mí toda apariencia, actitud e hipocresía y vísteme con el manto de la justicia de Cristo Jesús. Hoy vuelvo a ti, quiero cambiar de la dirección equivocada por donde anduve. Quito hoy las excusas del camino, que me son tropiezo. Hoy pongo toda la basura que hay en mi vida (Impaciencia, malicia, pereza, falta de perdón, falta de bondad, malos recuerdos, todo… en el zafacón para desecharlo y alejarlo de mí.

Que tu Palabra transforme mi vida, Señor, es mi ruego. Que el testimonio de una vida transformada glorifique tu nombre, que el sacrifico de Cristo sea en mi vida una realidad que esparza tu fragancia en mi vida y en mi círculo de influencia. Que tu Santo Espíritu me ayude a cada día regocijarme en ti y que el fruto de tu vida en mí se refleje en amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Porque yo sé que cuando mi corazón esté limpio, mi círculo de influencia te verá a ti en mí y serán atraídos a tu presencia y a la comunión contigo. Gracias. Gracias. En el nombre de Jesús, Amén   ©Rhodi Alers de López 2025