Querido Padre celestial, gracias por la oportunidad de allegarme a tu presencia. Escucha mi oración, es mi ruego, Señor. Toma a esta persona en tus brazos. Dirige sus pasos. Guarda su vida. Llévala por el sendero de tu justicia y ayúdale a caminar en VICTORIA. Provee para sus necesidades en este día, conforme a tu promesa. Sana sus dolencias físicas, emocionales y espirituales. Que confíe siempre en tu Palabra y sea llena de tu Santo Espíritu. Que siempre sea luz para quienes andan en oscuridad. Obra tú en su vida y pelea sus batallas para la gloria de tu nombre. Que nunca pierda la paz de tu presencia ni la ternura de tu amor. Concédele que a cada momento conserve una canción en su corazón y vea, por fe, el rostro de Dios.
Lo suplico, humildemente, en el nombre de Jesús, Amén.

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