Ayuno & Oración por la Salvación de Nuestros Hijos & Familia-Lucas 22:31-32

Promesa para este fin de semana:
31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;
32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Lucas 22: 31-32

Advertencia de Emergencia Personal

Pedro fue uno de los discípulos más destacados durante el ministerio terrenal de Cristo. Como uno de los discípulos del grupo más íntimo de Cristo, gozó de experiencias privilegiadas. En esta ocasión Cristo advirtió a Pedro del ataque directo del enemigo que le tocaría vivir. Ciertamente, esto tomó al discípulo por sorpresa y Pedro se alteró al escuchar tal predicción. Él mismo no se conocía y tenía un concepto propio más alto del que debía tener. Se creía incapaz de negar al Maestro. En su indignación le aseguró a Cristo su disposición a morir con/por él.

Mensajero de Esperanza

Cristo le habló a Pedro con ternura y compasión. Su actitud evidenciaba su deseo de salvar y restaurar. Con la terrible advertencia, también le aseguró de su oportuna intercesión. Esta actitud de Cristo evitó a Pedro rendirse cuando se dio cuenta de su pecado y su total fragilidad humana.

Lecciones para ti y para mí

  1. Tú y yo estamos bajo ataque directo del maligno. La advertencia a Pedro se nos dirige hoy a cada creyente. El enemigo ataca en momentos y formas que nunca hubiéramos imaginado. Reconozcamos nuestra total necesidad de ayuda divina.
  2. También los miembros de nuestra familia carnal y espiritual están bajo ataque del enemigo. No perdamos la esperanza. Cristo oró por ellos también y continúa intercediendo por cada uno de los que busca salvar.
  3. Cuando afrontemos pruebas, no perdamos la fe; recordemos que Cristo nunca nos abandona a nuestra suerte. El mismo amor que lo llevó a entregar su vida por ti y por mí, lo mantiene en alerta para ayudar a quien reconoce su pecado y necesidad de ayuda.
  4. La ternura de Cristo evitó a Pedro la desesperación. En nuestro trato con la familia carnal y/o espiritual, no nos impacientemos. Recordemos que nuestras palabras y actitud pueden hacer una diferencia de vida para vida. Cristo mostró que aun la reprensión o la advertencia más severa puede ser mezclada con amor, compasión y ternura. Podemos ser agentes de bendición en la medida en que nuestra vida y actitud estén sometidas totalmente a la conducción del Espíritu Santo, para ser mensajeros de esperanza.
  5. El amor de Cristo triunfó en la cruz. Su victoria nos asegura nuestra victoria. Nuestra dependencia de Cristo nos dará la victoria mientras luchamos en ayuno y oración por la salvación de nuestros amados.

Mi oración:

Padre celestial, te damos tantas gracias por Cristo y su intercesión. Su ejemplo es nuestro ejemplo. Ayúdanos a contemplarlo más de cerca, para que nuestro carácter sea más semejante a él. Sosténnos en medio de la prueba, que no perdamos el ánimo. Ùsanos como mensajeros de esperanza en todo nuestro derredor. Gracias por tu hermosa promesa. Te creemos. Agradecemos la victoria que tendrás en nuestra vida y en la de cada uno de nuestros amados. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.
Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.
Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.
COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López

Autora, conferencista internacional, canta-autora, fundadora de "Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria" & "A Dios Le Importa tu dolor"

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *