Podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia.
Cristo descendió al mundo para elevarnos al cielo. Sufrió nuestras necesidades para que disfrutemos las riquezas de su gracia. Entiende nuestras debilidades y anhela la oportunidad de auxiliarnos. Gustó nuestras luchas y frustraciones para que seamos partícipes de su victoria. Su invitación es: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”-Heb. 4:16.
¿Ya te presentaste hoy ante el trono de la gracia?
Hay victoria cuando depositamos nuestra confianza en Jehová. Cualquiera sea tu necesidad, ven hoy a su presencia con la certeza y total seguridad de que Él te invita porque tiene la solución y anhela concederte la victoria. Recibirás la bendición que necesitas y el nombre del Padre celestial será glorificado.
Es mi deseo y oración que hoy puedas gustar su gracia y amor de forma abundante al acercarte a Dios en oración.
Tú amiga y hermana en Cristo,
© Rhodi Alers de López

