
Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1.
Vale la pena orar y esperar pacientemente (de buena gana) por la contestación divina.
- Se inclinó a mí-Cuando Dios se inclina a ti es porque tiene el deseo de escucharte atentamente, de hacerte sentir su presencia, de darte el calor de su compañía, de acercarse para bendición.
- Oyó mi clamor-Dios todo lo escucha; pero este “oyó” indica un oír que implica aprobación del pedido y respuesta segura.
En la espera se aprende el verdadero valor de su respuesta y el beneficio que significa confiar en Él.
Doy gracias a Dios por su bondadosa respuesta a mi oración y la de incontables hermanos en la fe, unidos en acción y propósito. Alaba a Dios hoy y siempre.
¿Conoces a alguien que está esperando respuesta a su oración? Comparte este testimonio del salmista que llena el corazón de esperanza y confianza en Dios. Que Jehová te bendiga.

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.