Se busca a una mujer que busque primero el reino de Dios y su justicia;
una mujer cuya fortaleza sea la Roca de los siglos
y cuya esperanza sea el Dios de Jacob,
una mujer que esté dispuesta a luchar con Dios, como Jacob,
hasta tener la certeza de su santa bendición.

Se busca una mujer que proclame que su Redentor vive para siempre;
una mujer que, en medio de sus lágrimas, pueda discernir la voz de Cristo;
una mujer cuyo rostro refleje que ha estado en la presencia del Señor;
una mujer cuyas palabras animen y edifiquen;
y cuyos labios entonen cantos de fe, de alabanza y de victoria,
aun en medio del fuego de las pruebas.

Se busca una mujer, cuya religión no sea de palabras, sino de hechos…
una mujer que esté dispuesta a llorar con los que lloran
y a reír con quienes se gozan,
una mujer cuyas manos alivien el dolor del que sufre,
y cuyos pies estén prestos a llevar las nuevas de salvación.

Se busca una mujer que en la dificultad pueda, confiada,
tocar el “manto de Jesús” y experimentar la virtud que sale del Señor;
una mujer cuya comida y bebida sea hacer la voluntad del Padre eterno.
Se busca una mujer que se siente a los pies del Maestro,
para ser enseñada por Dios; y que de allí se levante a servirle con amor, gozo y mansedumbre.
¿Eres tú esa mujer a quien Dios está buscando? Dios te bendiga, mujer. Hoy y siempre eres muy amada a los ojos de Dios.
©Rhodi Alers de López 2004

Gracias, gracias por tan hermoso mensaje. Que Dios te siga utilizando para gloria y honra de él. Un gran abrazo querida amiga y hermana💕
Dios sea glorificado.