Una Carta de mi Amado… escrita en mi corazón

Mi muy amada:
¿Cómo estás? No pregunto porque lo ignore, sino porque deseo que me lo expreses tú misma. Entiendo tu dolor, tu frustración. Entiendo tu sufrir y la soledad que experimentas. Yo estoy aquí en respuesta a tu clamor.

Hoy, con trazos carmesí, escribo en los pliegos de tu alma lo que anhelo que otros lean en tu vida para bendición tuya y de ellos también.

Primero, escribo “Amor a Dios” y en consecuencia, “Amor al prójimo”. Con el dolor como base, escribo “Comprensión y Compasión”. Me explico: Es a través del dolor que experimentas como llegas a valorar mi sacrificio por ti, y el dolor que experimenté por tus propios yerros e innumerables pecados. Es a través del dolor como puedes identificarte con el que yerra, con el que sufre, con quien se equivoca y también con quien te lastima… Ellos necesitan ver en ti mi amor, que es incondicional. Entiende que nunca mengua mi amor por ti cuando te equivocas, cuando me fallas, ni cuando me causas dolor. Por lo tanto, si me amas, y yo sé que me amas, nunca debe menguar tu amor por tu prójimo, aunque éste te hiera.

¿Recuerdas cuando estuve clavado en la cruz? Muchas veces has visitado el Calvario. Mírame allí implorar por mis enemigos. Observa nuevamente esa escena, medita en ella detenidamente, porque ahora que la miras en el contexto de tu propia vida, allí, y con esa misma tinta carmesí que derramé por ti, estoy escribiendo en los pliegos de tu alma rasgos sin los cuales no podrás ver mi rostro.

Ya noto tu semblante diferente. Veo que ha cambiado tu perspectiva. Advierto lágrimas correr por tus mejillas y entiendo que ya no son de dolor, sino de amor y agradecimiento. Sé que me amas. Sé que estás perpleja.

Muy amada mía: Hoy escribí en tu ser la palabra “Perdón”: “Perdón de tu parte para con aquellos que te causan dolor”.

El amor y el perdón son esenciales para tu propio bienestar: Así borro tu dolor y sano tu herida. Así te restauro. Así te capacito para recibir el Espíritu Santo. Así te preparo para ser un instrumento escogido para bendición y restauración de muchos.

El amor verdadero es el que produce perdón. En su estela florecen la paz y la alegría, la productividad y la satisfacción que brinda la verdadera libertad, libertad del rencor y las raíces de amargura. Recuerda, amada mía: no importa lo que otros escriban en los pliegos de tu vida. Lo que es de mayor importancia son los trazos, las letras, y los rasgos que me permitas a mí escribir; pues soy el Creador de tu vida, el Autor y consumador de tu fe, el que borro tus rebeliones, el Escriba fiel y el único Editor capaz de redactar tu vida con éxito imperecedero. La verdad es que nadie te conoce como yo. Nadie te ama como te amo yo.

Amada mía, únicamente lo experimentado en carne propia podrás transmitir de forma efectiva.

Veo que has comprendido. Sé que puedo contar contigo. Recibe un beso y mi tierno abrazo. Disfruta y comparte a plenitud todo mi amor. Ya muy pronto iré a buscarte; y en el mundo terminará el dolor porque para siempre estarás conmigo.

Tu amado,
Jesús

©Rhodi Alers de López

Déjanos un comentario: ¿Qué significa el perdón de Dios en tu vida?

¿Cómo ha impactado el perdón de Dios tu vida y/o decisión de perdonar?

Si Dios toca tu corazón, comparte esta carta para que toque otras vidas para la gloria de Dios.

Para una presentación en tu grupo, iglesia o actividad especial, o para más información, contáctanos aquí.

 

 

 

Autora, conferencista internacional, canta-autora, fundadora de "Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria" & "A Dios Le Importa tu dolor"

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

One thought on “Una Carta de mi Amado… escrita en mi corazón