—Tengo paz. Dios sigue al control.

La paz no es la ausencia de tormentas, es la seguridad de que conocemos a quien puede decretar: “Haya paz” y calmar la tormenta. No es la inexistencia de dolor, sino la seguridad de que Dios puede sanar toda dolencia del cuerpo, del alma y del espíritu. Paz no significa carencia de problemas, es la seguridad de que Dios está al control. Paz es conocer al Dios Creador del universo y estar seguro en sus manos, pase lo que pase. La paz no proviene de la confianza en que nada negativo ocurrirá. Pero es la certeza de que aun si nos toca afrontar la muerte, estamos a cuenta con Dios.
Horatio Spafford fue un prominente abogado cristiano, nativo de NY. en 1870, su único hijo varón murió de cuatro años a causa de la fiebre escarlata. Poco después, Spafford a cuasa del Gran Incendio de Chicago en 1871, perdió sus propiedades a la orilla del Lago Michigan, quedando en la ruina. En 1873 decidió viajar a Inglaterra para visitar a sus amistades, descansar y acompañar a su amigo, el renombrado evangelista D.L. Moody en una campaña. Por interrupción de última horaen un asunto de negocio, sus cuatro hijas y esposa Anna, viajaron sin él en el transatlántico SS Ville du Havre. Él prometió encontrarse con ellas a la mayor brevedad posible.
Un vuelco inesperado
Durante el viaje, el buque fue accidentalmente embestido por otro buque, el Loch Earn. En solo 12 minutos, el SS Ville de Havre se hundió, y con él 226 personas, entre ellas, las cuatro hijas de Horatio Spafford. Al llegar a tierra su esposa le envió un telegrama que decía: “Unica salva”.
En busca de respuestas
Horatio analizaba su vida buscando respuestas. “Hasta ese momento, escribió su hija Bertha, su vida habia fluido serenamente, como un río. La paz espiritual y la seguridad financiera habian sostenido a esta familia hasta entonces. Sin embargo, en Chicago, a su alrededor, la gente se hacia la silente pregunta: “¿Que culpabilidad ha traido sobre la familia Spafford tan abarcante tragedia?””
Tengo paz en mi ser
En 1873, rumbo a Inglaterra, El capitán del barco llamó a Horatio y le mostró el lugar donde perecieron los tripulantes del SS Ville du Havre. En su cabina, Horatio escribió las palabras del himno: “Tengo Paz En Mi Ser”, que han fortalecido a tantos en sus momentos de tribulación.
“El que mi padre hubiera escrito esas palabras en un momento tal muestra la fiereza de su lucha y la totalidad de su victoria”, comentó su hija.
Aquí puedes leer las palabras originales, en inglés. Phillip Bliss le compuso la música a tan reconfortante himno.
¿Cómo está tu vida hoy? Ni tú ni yo sabemos lo que afrontaremos hoy. No sé lo que traerá mañana. Pero tengo paz en mi ser.
Si hoy fuera el último día de tu vida, ¿puedes decir con toda honestidad ante Dios que estás en paz con Dios? Te invito a confiarle a Dios tus luchas, inquietudes y preocupaciones. Confíale tu vida. Confiesa HOY tus faltas, errores y pecados. Pídele que los borre. Venga lo que venga, tendrás plena paz aun en medio del mar de aflicción, y gozarás la seguridad de que tu nombre está inscrito en el Libro de la Vida. Dios te bendiga y te guarde en completa paz.
Comparte tu experiencia: ¿Qué situación difícil afrontaste en la que viviste la paz de Dios? ¿Qué promesa trajo paz a tu vida en ese momento?

Amen! Alabado sea el Señor! El único que puede darnos esa paz.
Gracias Rhodi por tan preciosas meditaciones que traen aliento a nuestras vidas!
Bendiciones!
Gloria a Dios por su paz. Que disfrutes un bendecido día con los tuyos.
Alabado sea Dios. Él es bueno y fiel.