¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2
Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.
No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!
Romanos 8:26–Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
¿Has visto a un padre o una madre despreciar a su bebé cuando el pequeño intenta hablarle? ¡NO! Cuando algún bebé hace el más mínimo intento por hablar, todos en su cercanía prestan cuidadosa atención.
¿Te imaginas a Cristo con un bebé en sus brazos y una gran sonrisa mientras escucha al bebé hacer sonidos cortos buscando hablarle?
Ningún padre deja de prestar atención a su bebé porque no pueda todavía expresarse como un profesional. Atiende cada intento, cada gesto, cada deseo de comunicarse con él como algo tan valioso que vale la pena poner todo su interés. Todo lo demás puede esperar. Cada “agú” del bebé es una inmensa alegría para la familia y los demás en su cercanía.
Cuando tú y yo intentamos orar, así nuestro Padre, el Creador del universo, se inclina con amor a escuchar el balbuceo de un bebé que desea comunicarse con él a toda costa. El cielo entero escucha con atención, dispuesto a disfrutar nuestra compañía y listo para proveer auxilio, según sea necesario. Así que, no temas no saber orar. La oración es una ciencia que se aprende poco a poco, con paciencia y perseverancia. Además, Dios envía a su Santo Espíritu para enseñarnos a desarrollar una comunicación vital y efectiva con el cielo. ¡Gloria a Dios!
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10-11
Siglos habían transcurrido desde que Cristo dio a Adán y Eva la promesa de que vendría un Salvador. Los amigos de Dios, esos hombres que se destacaron como fieles portadores de la promesa, habían fallecido.
El pueblo escogido de Dios vivía ahora oprimido por el dominio romano. Sus vidas se desvanecían sin una razón de ser ni una vislumbre del más allá. Ya no se escuchaba a ningún profeta proclamar la venida del Libertador. No obstante, quedaban fieles que suspiraban por el Mesías prometido.
El mundo hasta entonces conocido estaba unificado bajo un mismo gobierno. El griego era la lengua literaria aceptada por todos y las Escrituras habían sido traducidas siglos antes. La gente anhelaba un propósito, una razón para vivir.
Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. DTG 23.3
En aquel entonces los sistemas paganos estaban perdiendo su poder sobre la gente. Los hombres se hallaban cansados de ceremonias y fábulas. Deseaban con vehemencia una religión que dejase satisfecho el corazón. Aunque la luz de la verdad parecía haberse apartado de los hombres, había almas que buscaban la luz, llenas de perplejidad y tristeza. Anhelaban conocer al Dios vivo, a fin de tener cierta seguridad de una vida allende la tumba. DTG, 24.1
El pecado había llegado a ser una ciencia, y el vicio era consagrado como parte de la religión. La rebelión había hundido sus raíces en el corazón, y la hostilidad del hombre era muy violenta contra el cielo. Se había demostrado ante el universo que, separada de Dios, la humanidad no puede ser elevada. Un nuevo elemento de vida y poder tiene que ser impartido por Aquel que hizo el mundo. DTG 28.1
¿Puedes imaginarte a los humildes pastores que cuidaban sus rebaños en las colinas de Belén? ¿Cuáles eran sus conversaciones? Ellos cuidaban a las ovejas. Sufrían al tener que separarse de las ovejas que eran llevadas como sacrificio por el pecado en las ceremonias. ¿Tendría para ellos sentido todo eso? Anhelaban en sus corazones, más que otros, ver el cumplimiento de las profecías.
Pero esa noche, Dios escuchó su clamor y los anhelos de sus corazones sedientos de salvación. Su rutinaria noche se tornó primero en temor, luego en un gozo indescriptible cuando se les presentó un ángel del Señor con gran resplandor. La noticia les cortó la respiración.
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11
La explosión de luces de la multitud de huestes celestiales fue algo que jamás ha sido descrita acertadamente. Irrumpieron en cantos de alabanza con gozo inenarrable porque había sido hecha realidad la promesa de un Salvador para la humanidad. Ya no necesitaba el mortal vivir sin sentido ni motivo. El cielo había irrumpido en la tierra para traer luz, esperanza, propósito y salvación.
Meditar en la condición de nuestro mundo actualmente nos ayuda a ver que la humanidad en general vive desconcertada por el dolor, abrumada por las malas noticias, desesperada por la incapacidad de los gobiernos humanos de poner fin a la desgracia ni de asegurar la paz.
Este es el momento crítico en la historia de la humanidad. Cristo el Señor es la respuesta hoy como lo fue en antaño. Él vino a traer paz, esperanza y salvación. Cristo el Señor es hoy la respuesta como lo fue para los humildes pastores. El tiempo es ahora cuando el Espíritu Santo está alcanzando a aquellos que reconocen que sin una intervención divina no hay solución para el sufrimiento de la humanidad. El Espíritu Santo está llevando corazones a Cristo el Señor para que guíe sus vidas y sus pasos hacia la patria celestial.
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS”. -Lucas 1:31
Noticias que cambian vidas
Mi hijo llamó desde la escuela esa mañana: “Por favor enciende el televisor para que veas las noticias”, — dijo.
En Estados Unidos el martes, 11 de Septiembre del 2001, ahora comúnmente conocido mundialmente como el 9/11 se refiere al día en que la nación vivió cuatro ataques terroristas islámicos por al-Qaeda que dejaron a la nación destrozada, con la pérdida de cerca de 3000 vidas. La tragedia impactó al mundo entero.
Conocí personalmente la historia de una propuesta de matrimonio pospuesta allí. Sus vidas escaparon el peligro casi inexplicablemente. Leí incontables historias de vidas salvadas por un inusual atraso, y por cosas que, en el diario vivir parecen insignificantes pero que, a la luz de esa tragedia, podemos aseverar, sin equivocación, que sucedieron por intervención divina.
Muchos años después de ese ataque, miles de bomberos y otros que respondieron a la emergencia, han sido diagnosticados con cáncer y miles han muerto en consecuencia a la exposición tóxica del 9/11. A décadas de aquél fatídico día, esa trágica noticia continúa impactando y cobrando vidas.
Cambios drásticos surgieron en cada ámbito: El gobierno creó el Departamento de Seguridad Nacional. Se perdió mucha privacidad personal, se impusieron revisiones de identidad, restricciones de vuelo en atuendo y equipaje. Se fortificaron las cabinas de los aviones. Se cambiaron pólizas de inmigración. Continuamente se debate el beneficio de privacidad versus seguridad. Hay un intensificado sentido de alerta en nuestro entorno diario.
La noticia de Jesús
Las noticias nos impactan. Unas destruyen, otras nos inspiran; unas nos mueven, otras nos paralizan. Pero hay noticias que salvan. ¡Jesús es esa noticia que cambia y salva!
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.” -Lucas 1:31.
Para María esta noticia lo cambió todo. Cambió su día, cambió su cuerpo, sus planes, sus relaciones, su responsabilidad, cambió la percepción de otros hacia ella, cambió su destino; además, cambió su paz y seguridad, cambió sus suspiros, su rutina, su vida entera; incluso, cambió su oración.
La noticia del nacimiento de Jesús para siempre dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. Dividió las páginas sagradas en un antiguo y nuevo testamento. Jesús dividió a la humanidad entre creyentes e incrédulos; entre cristianos y paganos, entre fieles e infieles. Cristo lo cambia todo. Las vidas que cambió en su ministerio terrenal todavía nos inspiran desde la antigüedad. ¿Crees que puede cambiar un corazón endurecido por la vida, por el sufrimiento o por la indiferencia? Todavía él cambia vidas. Es por eso que oramos, clamamos y anhelamos que la noticia de Cristo llegue a los corazones de nuestros amados.
Palabra de Dios para hoy: Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmos 51:10
Cuando la casa está sucia, se comienza un proceso de limpieza.
Se organizan las cosas: Se levantan, se mueven, se botan o guardan las cosas que están en el piso, tales como ropa, zapatos, y otros objetos.
Se quita el polvo.
Si es un dormitorio, generalmente se cambia la ropa de cama.
Se barre.
Se vacía el zafacón.
Se pasa mapo.
Se añade fragancia (opcional)
Se añade el toque final de su preferencia.
¿Cómo se limpia un corazón?
Ordenar/ organizar:
Salmo 119: 5-6¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese a todos tus mandamientos.
Jeremías 15:19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
Quitar polvo:
Necesitamos el discernimiento del Espíritu Santo para ver nuestra necesidad.
Salmo 119:18 Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley.
Cambiar ropa de cama: Cambio de apariencia o de aquello bajo lo cual nos resguardamos
Génesis 35:2-Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos
Barrer
Isaías 57:14 Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.
Vaciar zafacón-desechar
Salmos 37:8 Deja la ira, desecha el enojo: No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
1 Pedro 2:1-Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones…
1 Timoteo 4:7–Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;
2 Timoteo 2:23– Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.
Pasar mapo
Salmo 119:6 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
Añadir fragancia
Salmo 119:10-14 – 10Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.
11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
12 Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.
13 Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
14 Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.
Toque final
Salmo 119:15-16 15 En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. 16 Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras.
Querido Padre celestial,
Te alabo por tu bondad y tu amor. Gracias te doy por la oración. Escucha hoy mi súplica en mi favor y a favor de mis hijos. Perdona toda mi maldad. Obra según tu poder que es incomparable. Necesito el discernimiento necesario para ver mis faltas, mis transgresiones y mi verdadera condición de modo que de todo corazón yo me arrepienta. Quita de mí toda apariencia, actitud e hipocresía y vísteme con el manto de la justicia de Cristo Jesús. Hoy vuelvo a ti, quiero cambiar de la dirección equivocada por donde anduve. Quito hoy las excusas del camino, que me son tropiezo. Hoy pongo toda la basura que hay en mi vida (Impaciencia, malicia, pereza, falta de perdón, falta de bondad, malos recuerdos, todo… en el zafacón para desecharlo y alejarlo de mí.
Éxodo 14:14-Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
El recién liberado pueblo de Israel marchaba emocionado y excitado rumbo a la tierra de la Promesa. El árido desierto no les parecía tan cruento puesto que su destino era halagador en gran manera. Iban cargados de riquezas regaladas a ellos por los mismos opresores. ¿Cuánto tiempo tomaría el viaje? ¿Semanas o cuánto más? Tras tantos años en cautiverio ni siquiera la perspectiva de pasar unas semanas en el desierto les sobrecogía.
La perspectiva era halagadora: no más pobreza, no más esclavitud, no más abuso ni maltrato. Ahora ellos tendrían oportunidades para vivir dignamente. Esa esperanza les daba bríos para continuar su travesía alumbrados por la columna de fuego que también les servía para proveerles calor en la noche fría. La columna de nube les favorecía en el día y les daba sombra, evitando que el sol les hiriera sin compasión.
De pronto un ruido espantoso llamó su atención. Allí a todo dar venia el ejército de Faraón. ¡Quedaron sin vía de escape, entre el mar y un ejército furioso!
Esta emergencia no tomó por sorpresa a Moisés. Él obedeció la indicación divina, por eso estaban allí y él había sido preparado por Dios.
¿Se acerca rugiendo el ejército del infiel y frente a ti hay únicamente un mar de imposibilidades?
¿Se esfumaron repentinamente tus sueños y el enemigo te grita que no hay escapatoria?
¿Seguirás comprometido con la oración intercesora?
Promesa para hoy:
Éxodo 14:14-Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
Primero viene la promesa: “Jehová peleará por vosotros.”
Después está la instrucción para ti y para mí: “Vosotros estaréis tranquilos”.
El mismo Dios que quitó las ruedas de los carros egipcios, el Dios que abrió camino seco en medio del mar, el Dios que llevó a tan grande multitud a salvo a la otra orilla y ahogó a sus enemigos, hoy dice: “¡Marcha peleando tus batallas de rodillas, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad! Marcha en oración, sin desmayar ni desconfiar. Yo pelearé tus batallas y tú tendrás seguridad en mí y paz”.
Veamos Juan 17:9 -Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
Esta oración fue como un preludio al sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario. Jesús, quien vivió una vida de constante comunicación con el cielo, fue muy intencional en este tiempo de comunión con su Padre celestial. Esta oración muestra el corazón de Cristo, tierno, amoroso, interesado hasta lo sumo en el bienestar de los suyos, asegurándose de que no les faltara nada a quienes tanto amaba.
¿Sabías? La oración intercesora nos acerca a Cristo. De esta oración podemos aprender a orar por nuestros seres amados y otros en nuestro círculo de influencia.
Juan 17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
“Yo ruego por ellos”-¡Jesús, el Dios Creador, ese que se comprometió desde antes de la fundación del mundo a ser el sacrificio sustitutorio si el hombre fallaba… ese mismo Jesús no pedía tranquilamente, sino que rogaba con lágrimas a su Padre en un momento tan crucial!
“Ellos”-¿Quiénes eran ellos? Piensa en aquellos por quienes están orando. ¿Quiénes son y qué significa cada uno de ellos para ti? Para Cristo eran…amigos, compañeros, hijos, discípulos, testigos de su poder y de su amor compasivo… ellos eran su familia terrenal.
“No ruego por el mundo, sino por los que me diste”-El interés del momento no era el mundo, sino aquellos que Dios Padre le había dado. ¿Reconoces que cada uno de tus hijos y también tus familiares, amigos, etc., te son dados por Dios mismo?
“Porque tuyos son”-Independientemente de la postura individual de cada persona por quien oramos, Cristo reconoció que les habían sido entregados para devolverlos para el Reino de Dios. Si vivimos y oramos con esta perspectiva en mente, nos será más llevadera la jornada con cada uno de aquellos por quienes oramos, independientemente de los desafíos que cada uno conlleva.
Amante Padre celestial, gracias por cada uno de aquellos que me has dado. Gracias individual y colectivamente por ellos. Gracias porque deseas salvarles. Gracias porque pones en mí la necesidad de venir ante ti con el clamor en esta hora crucial en que vivimos. Padre ruego por los que me diste. Son mis amados. Mira cuánto te necesitan. Obra para que ninguno falte cuando tú vengas a buscarnos. Gracias porque Jesús murió para salvarlos a ellos también y tú les amas más que nadie. Gracias por escuchar y contestar mi clamor en su favor. En el nombre de Jesús, Amén.
Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
¿Cómo está tu fe?
La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?
En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.
Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:
1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
2. Género: Hombres vs mujer
3. Número: Muchos vs una sola
4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos
¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?
Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.
–El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.
–El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.
-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.
–Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.
–Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?
¿Asunto de fe?
Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.
¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?
¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?
¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?
¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?
Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:
Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombresdepocafe?
Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombresdepocafe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombresdepocafe, que no tenéis pan?
Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombresdepocafe?
Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.
“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}
Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40
La esperanza es Cristo
Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.
Problema
Hombre cae enfermo.
Jesús no está presente.
Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
La respuesta de Cristo alienta.
Sus acciones desconciertan.
¡Que viva el amor!
¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
Encuentro agridulce (v. 21).
Reclamos y respuestas
Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”
Jesús— “Tu hermano resucitará.”
Marta —”Yo sé… en el día postrero.”
Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”
María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”
Jesús— ¿Dónde le pusisteis?
Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.
Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.
“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.
Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.
Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.
¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?
¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?
¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?
Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.
Dios al rescate
Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.
Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105
“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.