PROCLAMA DE AYUNO: 22 de septiembre, 2017

Empezando jueves a la puesta de sol, hasta viernes a la puesta de sol.

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Cuando Dios pide algo de nosotros, ¿Cuán dispuestos estamos a obedecerle? ¿Alguna vez nos pidió algo Dios que no fuera para nuestro bien y la gloria de su nombre?

NOTA: Este día de ayuno y oración lo comenzaremos el jueves, 21 de septiembre, a la puesta de sol; para terminar a la puesta de sol el viernes.

Será de mayor beneficio en unión con otros creyentes; ya sea en familia, un grupo de amigos,  vecinos, etc. Planifique reunirse con otros y recibir la bendición especial de Dios.

Por ser un día especial, nos reuniremos a diferentes horas para clamar por cada motivo.

La Hora de La Victoria-Línea de Oración estará abierta en el siguiente horario:

Llame al 1-712-770-4695, Código 345038#

Primer Clamor-“Escudríñame”-Jueves, 21 de Sept. @ 6:30-8:00 PM

Segundo Clamor-“Límpiame”- Viernes, 22 de Sept. @ 5:00-6:30 AM

Tercer Clamor-“Lléname”-        Viernes, 22 de Sept. @ 9:00-10:30 AM

Cuarto Clamor-“Guíame”-         Viernes, 22 de Sept. @ 1:30-2:30 PM

Quinto Clamor-“Úsame”-          Viernes, 22 de Sept. @ 5:30-7:30 PM

 

¿Por qué se nos llama a un Ayuno y Oración?

La Palabra de Dios responde:

Leamos Ezequiel 7:1-9

El fin viene

7  Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

Tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra.

Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones.

Y mi ojo no te perdonará, ni tendré misericordia; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Jehová.

Así ha dicho Jehová el Señor: Un mal, he aquí que viene un mal.

Viene el fin, el fin viene; se ha despertado contra ti; he aquí que viene.

La mañana viene para ti, oh morador de la tierra; el tiempo viene, cercano está el día; día de tumulto, y no de alegría, sobre los montes.

Ahora pronto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. 

Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia; según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que castiga.

Lee el resto de Ezequiel, cap 7:  Ezequiel 7:10-27

Photo by Mila Young on Unsplash

La pluma inspirada responde:

El tiempo de angustia, que irá en aumento hasta el fin, está a las puertas. No tenemos tiempo que perder. El mundo está agitado con el espíritu de guerra. Las profecías del capítulo once de Daniel casi han alcanzado su cumplimiento final.—The Review and Herald, 24 de noviembre de 1904. {EUD 14.1}

El tiempo de angustia—angustia como no ha habido desde que hubo nación (Daniel 12:1)—es inminente, y nos encontramos como las vírgenes dormidas. Debemos despertar y pedirle al Señor Jesús que nos sostenga con su brazos eternos y nos lleve a través del tiempo de prueba que está ante nosotros.—Manuscript Releases 3:305 (1906). {EUD 14.2}

El mundo se está volviendo más y más anárquico. Pronto una gran angustia sobrecogerá a las naciones, una angustia que no cesará hasta que Jesús venga.—The Review and Herald, 11 de febrero de 1904. {EUD 14.3}

Estamos en vísperas del tiempo de angustia y nos esperan dificultades apenas sospechadas.—Joyas de los Testimonios 3:306 (1909). {EUD 14.4}

Nos hallamos en el mismo umbral de la crisis de los siglos. En rápida sucesión se seguirán unos a otros los castigos de Dios: incendios e inundaciones, terremotos, guerras y derramamiento de sangre.—La Historia de Profetas y Reyes, 208 (1914). {EUD 14.5}

Tiempos tormentosos están delante de nosotros, pero no profiramos una palabra de descreimiento o desánimo.—Servicio Cristiano Eficaz, 169 (1905). {EUD 14.6}

Sin embargo, es nuestro deber individual y privilegio exponer ante el Señor cualquier asunto, grande o pequeño, que nos inquiete. Busquemos su dirección en frecuente y ferviente oración y en el estudio diligente de su Palabra, y seremos ayudados por Jehová, y guiados por su Santo Espíritu.

Introducción
Entre las invitaciones a ayunar y a orar se encuentra Joel 1:14. Es la primera que Dios puso a mi vista:
Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová (Joel 1:14).

Clamar a Dios es una instrucción divina que incluye la promesa de su respuesta segura. Dios ansía instruir a sus hijos. Para saber cuál es el propósito divino es menester suplicar el auxilio del Espíritu Santo, ya que no sabemos orar como conviene.

UN clamor surge cuando hay una necesidad urgente, imperiosa. Clamor se refiere, entre otras cosas,  al grito o súplica” de un grupo unido en un mismo sentir y por un mismo interés. En el contexto de la oración, es el grito del alma que reconoce su desesperada necesidad. Es el ruego ferviente de creyentes unidos que se aferran a Dios como su única esperanza y que, como Jacob, claman: “No te soltaré hasta que me bendigas” (Ver Génesis 32:26).

Instrucción:

En cada sección, dedique tiempo a estudiar las referencias sugeridas, a meditar en su contenido. Canten alabanzas del Himnario Adventista Antiguo. En cada sección se provee un enlace con material adicional de la pluma inspirada para esa sección. Saquen amplio tiempo para orar y comprender el material presentado antes de pasar a la próxima sección o clamor. Dios les bendiga ricamente.

Nuestro tiempo de oración y motivo de ayuno debe incluir clamor por lo siguiente: Escudriñamiento, Arrepentimiento & Confesión, Pedir el Espíritu Santo, Pedir dirección, Pedir que Dios nos use.

 

Primer clamor: “Escudríñame”

Salmo 26:2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.  

¿Qué harías tú?

Una visita al cardiólogo puede causar ansiedad, pues revelará sorpresas muy desagadables si tenemos enfermo el corazón. Pero no debe atemorizarnos el minucioso examen del corazón que le daremos al Espíritu Santo la oportunidad de realizar.  Él tiene todo el equipo necesario para corregir cualquier deficiencia , fallo u obstrucción que encuentre. Hoy mismo nos dará el resultado y con ello, la prescripción de su gracia en la medida necesaria para que nuestro corazón funcione como nuevo, de aquí hasta la eternidad. Estamos en las mejores manos.

Salmo 139:23, 24  Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;  Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. 

¿No ves la necesidad de pedir un examen minucioso de parte de Dios?

Pocos creen que la humanidad esté tan hundida o que sea tan plenamente mala, tan desesperadamente opuesta a Dios como lo es… Cuando la mente no está bajo la influencia directa del Espíritu de Dios, Satanás puede moldearla a su voluntad. Depravará todas las facultades racionales que pueda controlar. El se opone completamente a Dios en sus gustos, puntos de vista, preferencias, aversiones, elección de las cosas y propósitos; no hay gusto por las cosas que Dios ama o aprueba, sino un deleite en aquellas cosas que él desprecia..{DNC 174.4}

Salmo 19:12-13 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13 Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

El Espíritu Santo viene al mundo como el representante de Cristo. No solamente habla la verdad, sino que es la verdad, el Testigo fiel y verdadero. Es el gran escrutador de los corazones y conoce el carácter de todos. {CM 66.3}

Este no puede ser un escudriñamiento, ni un clamor apurado. Dediquemos suficiente tiempo con Dios en oración y estudio de su Palabra. Dios tomará la radiografía que mostrará la condición del corazón, y nos hará ver nuestras faltas, errores y pecados, tales como son: horrendos y asquerosos.

Después de la ascensión de Cristo, los discípulos se reunieron en un lugar para presentar humildes súplicas a Dios. Luego de diez días de examinar sus corazones y de autoexamen, el camino estaba preparado para que el Espíritu Santo entrara en el templo de cada ser que había sido limpiado y consagrado. Cada corazón estaba lleno del Espíritu, como si Dios deseara mostrar a su pueblo que era su prerrogativa bendecirlos con las bendiciones más selectas del cielo. {RP 288.2}

Es nuestro deber espiritual suplicar a Dios diariamente que nos muestre la verdadera condición e intención del corazon, porque este es engañoso. El enemigo tratará de hacernos creer que no tenemos nada de qué arrepentirnos. Por otra parte, cuando reconocemos que hemos causado dolor a Dios y al prójimo, tratará de hacernos creer que nuestro caso no tiene perdón. Son dos extremos opuestos. En ambos lucha por mantenernos alejados del Salvador.

  • Tiempo para comentarios del grupo
  • OPCIONAL: Material adicional para esta sección Aquí.
  • Himno: Habla, Señor, a mi alma, # 413, Himnario Adventista Antiguo
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pida que Dios revele a cada uno su condición.

 

Segundo clamor: “Límpiame”

¿Qué harías tú?

¿Alguna vez contrataste a alguien para que limpiara tu casa, oficina o lugar de trabajo? ¿Te ha tocado limpiar algo tan sucio que no encontrabas por donde comenzar la tarea? Cuando pedimos a Dios que limpie nuestro ser no necesitamos desembolsar efectivo. Necesitamos plena confianza en que él hará un trabajo excepcional que traerá gloria a su nombre y será de bendición. Además, Dios es perfectamente discreto. No divulga la suciedad que saque de tu vida. Todo lo echará al fondo del mar.

El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del martodos nuestros pecados. Miqueas 7:19 

La razón por la que pedimos a Dios que escudriñe el corazón es para que tengamos la oportunidad de reconocer nuestra maldad, que sintamos aversión, o asco por el pecado, y que nos humillemos ante Dios, arrepentidos de todo corazón. Será perdonado únicamente el pecado específico que reconozcamos ante Dios, y por el cual pidamos su misericordia. Humillados, con una clara consciencia de nuestra verdadera condición… de todo corazón supliquemos su perdón y limpieza.

Salmo 51

Es indispensable que reconozcamos nuestros pecados y los confesemos a Dios. Si hemos ofendido a otros, debemos confesarle que estamos arrepentidos y procurar su perdón. Si necesitas hacer restitución hazlo lo más pronto posible. Llama, escribe, contacta hoy mismo a esa persona.

La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares. Pueden ser de tal naturaleza que sólo puedan presentarse delante de Dios. Pueden ser males que deban confesarse individualmente a los que hayan sufrido daño por ellos; pueden ser de un carácter público, y en ese caso deberán confesarse públicamente. Pero toda confesión debe hacerse definida y directa, para reconocer en forma definida los pecados de los que uno sea culpable. {CC 38.2}

A menos que la mente de Dios llegue a ser la mente del hombre, todo esfuerzo por purificarse a sí mismo será inútil; porque es imposible que el hombre se eleve fuera del conocimiento de Dios. Los hombres pueden colocarse un barniz exterior, y llegar a ser como los fariseos, a quienes Jesús describió como “sepulcros blanqueados”, llenos de corrupción y de huesos de hombres muertos. Pero toda la deformidad del alma es evidente para Aquel que juzga justamente, y a menos que la verdad sea plantada en el corazón, no puede regir la vida. La limpieza exterior del vaso, nunca podrá hacerlo puro en lo interior. Una aceptación nominal de la verdad es buena mientras se la mantiene, y la capacidad de dar razón de nuestra fe es una buena realización, pero si la verdad no va más hondo que esto, el alma nunca será salvada. El corazón debe ser purificado de toda contaminación moral. “Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada”. 1 Crónicas 29:17. “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: y ve si hay en mí camino de perversidad”. Salmos 139:23, 24.—Carta 13, 1893, pp. 18-20{NEV 144.4}

Sobre los discípulos que esperaban y oraban vino el Espíritu con una plenitud que alcanzó a todo corazón. El Ser Infinito se reveló con poder a su iglesia. Era como si durante siglos esta influencia hubiera estado restringida, y ahora el Cielo se regocijara en poder derramar sobre la iglesia las riquezas de la gracia del Espíritu. Y bajo la influencia del Espíritu, las palabras de arrepentimiento y confesión se mezclaban con cantos de alabanza por el perdón de los pecados. Se oían palabras de agradecimiento y de profecía. Todo el Cielo se inclinó para contemplar y adorar la sabiduría del incomparable e incomprensible amor. Extasiados de asombro, los apóstoles exclamaron: “En esto consiste el amor.” Se asieron del don impartido. ¿Y qué siguió? La espada del Espíritu, recién afilada con el poder y bañada en los rayos del cielo, se abrió paso a través de la incredulidad. Miles se convirtieron en un día. {HAp 31.2}

La sincera confesión de nuestros pecados a Dios y la confesión a quien ofendimos, abre el paso para la mayor obra que Dios quiere realizar en cada uno de sus hijos. Es gloriosa la obra que el Espíritu Santo hará cuando quitemos todo impedimento humano y obedezcamos a Dios con alegría.

Amado, una vez perdonado, el enemigo  querrá abrumarte con tu pecado. Créele a Dios, quien borró tu pecado (Isaías 43:25).

Si queréis salir incólumes del tiempo de angustia, debéis conocer a Cristo y apropiaros del don de su justicia, la cual imputa al pecador arrepentido.—The Review and Herald, 22 de noviembre de 1892{1MS 426.1}

  • Comentarios del grupo
  • OPCIONAL: Material adicional Aquí.
  • Himno: Tal como soy de pecador, #262, Himnario Adventista Antiguo/  Anhelo ser Limpio, #270, Himnario Adventista Antiguo/ ¿Qué me puede dar perdón?, # 293, Himnario Adventista Antiguo./ Himno Perdido fue a mi Jesús, # 285, Himnario Adventista Antiguo .
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos limpie individual y colectivamente.

 

 

Tercer clamor: “Lléname”

La promesa del Espíritu Santo: Juan 14:15-18

Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. (Juan 14:15-18). 

Nótese:

v.  15-El Espíritu Santo se da a quien tiene aprecio por la luz y vive en obediencia a ella.

v. 16-Cristo pidió al Padre la promesa para nosotros. El Consolador será a nosotros eterna compañía.

v. 17-Es Espíritu de verdad. Se da solo los creyentes en Cristo. Se requiere una relación personal con el Espíritu Santo. Nosotros le conocemos, puesto que vive con nosotros y dentro de nosotros.

v. 18-Cristo no nos abandonará. A través del Espíritu Santo viene a nosotros.

¿Qué harías tú?

¿Podrías servirte té en una taza llena de otra bebida? El Espíritu Santo no puede entrar en un recipiente que ya está ocupado. Llenos de nuestro propio ego, de deseos no santificados, no hay espacio para el Espíritu de Dios.

¿Alguna vez agarraste un vaso para usarlo y notaste que estaba sucio?  Nuestra vasija necesita estar limpia de rencores y todo pecado.

¿Alguna vez se te quedó el carro sin gasolina a poca distancia de una gasolinera abierta? El que la gasolina esté disponible no significa que tu auto tiene el combustible necesario para continuar su marcha. Necesitas llegar a la gasolinera, y comprar el gas.

El Espíritu Santo está disponible para nosotros. Si no le damos importancia ni prioridad en nuestra vida, si no vamos a Dios y lo pedimos en oración ferviente, seremos como un auto sin gasolina, que no puede llegar a su destino. Sin el Espíritu Santo no llegaremos a la patria celestial.  Depende de nuestro interés, preparación y búsqueda individual el recibirlo.

El consuelo que Cristo les impartió mediante esta promesa tiene su fundamento en que la divina influencia estaría con sus seguidores hasta el fin. Pero su ofrecimiento no es aceptado ni creído por la gente en nuestros días, y la iglesia tampoco lo aprecia ni espera su cumplimiento. La promesa del don del Espíritu de Dios se considera como un asunto de poca importancia para ella. No ha dejado sus huellas en los feligreses y, en consecuencia, los resultados no pueden ser diferentes: sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y, por ende, muerte espiritual. Asuntos triviales ocupan la mente de los creyentes. Sin embargo, la posesión de este poder divino—necesario para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia—, traería todas las otras bendiciones de las cuales carece, y que se nos promete en su infinita plenitud. Mientras la iglesia se conforme con asuntos de poca importancia, continuará descalificándose para recibir los dones mayores que Dios ofrece. ¿Por qué será que no tenemos hambre y sed de recibir este regalo del Espíritu Santo, siendo éste una virtud que puede mantener puro el corazón? En los designios del Señor, el poder divino debe cooperar con el esfuerzo humano. {RP 12.3}

Nótese: Dios nos urge a hacer 4 cosas referente al Espíritu Santo:

Es fundamental que el creyente comprenda el significado de la promesa del Espíritu Santo antes que Jesús venga por segunda vez. Hablen acerca de esto, oren por él, prediquen acerca de él; porque el Señor está más deseoso de conceder el Espíritu Santo que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16.—The Review and Herald, 15 de noviembre de 1892{RP 12.4}

Lea detenidamente el siguiente párrafo. ¿Por qué es tan importante la obra del Espíritu Santo? 

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente partícipe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia. {DTG 625.1}

¿Cuántas funciones del Espíritu Santo encontraste en el párrafo anterior? Comparte tu repuesta en el grupo.

He aquí su perfecta promesa: Lucas 11:13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?  ¿Lo anhelas con todo el corazón?

 Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zacarías 4:6.

 No hay nada que Satanás tema tanto como que el pueblo de Dios despeje el camino quitando todo impedimento, de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu sobre una iglesia decaída y una congregación impenitente […]. Cada tentación, cada influencia opositora, ya sea manifiesta o secreta, puede ser resistida con éxito, “no con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Zacarías 4:6.—Mensajes Selectos 1:144-145 (1887){EUD 164.4}

 Vendrá la lluvia tardía y la bendición de Dios llenará cada alma que esté purificada de toda contaminación. Nuestra obra hoy es rendir nuestra alma a Cristo para que podamos ser hechos idóneos para el tiempo del refrigerio de la presencia del Señor: idóneos para el bautismo del Espíritu Santo.—Mensajes Selectos 1:223 (1892){EUD 164.5}

Amados, con gratitud y alabanza por el perdón recibido al confesar nuestros pecados, pidamos la bendición más preciosa que Dios ha reservado para sus hijos.  

Así se ponen de manifiesto las alturas de la perfección que podemos alcanzar por la fe en las promesas de nuestro Padre celestial, cuando cumplimos con lo que él requiere de nosotros. Por los méritos de Cristo tenemos acceso al trono del poder infinito. “El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32. El Padre dió a su Hijo su Espíritu sin medida, y nosotros podemos participar también de su plenitud. Jesús dice: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que lo pidieren de él?” Lucas 11:13. “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” “Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” Juan 14:1416:24. {CS54 530.3}

Cristo prometió el don del Espíritu Santo a su iglesia, y la promesa nos pertenece a nosotros tanto como a los primeros discípulos. Pero como toda otra promesa, nos es dada bajo condiciones. Hay muchos que creen y profesan aferrarse a la promesa del Señor; hablan acerca de Cristo y acerca del Espíritu Santo, y sin embargo no reciben beneficio alguno. No entregan su alma para que sea guiada y regida por los agentes divinos. No podemos emplear al Espíritu Santo. El Espíritu ha de emplearnos a nosotros. Por el Espíritu obra Dios en su pueblo “así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”7 Pero muchos no quieren someterse a eso. Quieren manejarse a sí mismos. Esta es la razón por la cual no reciben el don celestial. Únicamente a aquellos que esperan humildemente en Dios, que velan para tener su dirección y gracia, se da el Espíritu. El poder de Dios aguarda que ellos lo pidan y lo reciban. Esta bendición prometida, reclamada por la fe, trae todas las demás bendiciones en su estela. Se da según las riquezas de la gracia de Cristo, y él está listo para proporcionarla a toda alma según su capacidad para recibirla. {DTG 626.1}

Pre-requisito: PEDIRLO. Cuando lo pidamos y busquemos de acuerdo a su voluntad, se nos asegura: “Recibiréis poder…” (Hechos 1:8). Pedir el Espíritu Santo es lo más importante. El enemigo nos tiene dormidos respecto a ella, puesto que con esta promesa tendremos todas las demás bendiciones que el cielo quiere otorgrnos. Despertemos. Clamemos por el combustible celestial ahora que está a nuestro alcance. Pronto será demasiado tarde.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Padre, A tus pies me postro, #264-Himnario Adventista Antiguo

Amados, supliquemos que nos llene de su Santo Espíritu. Elevemos al cielo el clamor por el Espíritu Santo y Dios se manifestará con poder en su pueblo.

  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos llene de su Espíritu individual y colectivamente.

 

Cuarto clamor: “Guíame”

La promesa recibida cumple funciones vitales al guiarnos a cumplir la tarea divinamente asignada. Algunas funciones son:

Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad (Salmos 119:35 )

David pidió que el Espíritu Santo guiara su vida.

Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno, (Salmos 139:24).

También pidió que el Espíritu Santo examinara su corazón.

¿Qué harías tú?

Un padre sale con su hijito de 3 años a caminar. El pequeño va tomado de la mano del padre, quien procura que los pies de su hijo no tropiecen ni se lastimen. Observa el territorio a la distancia para advertir y evitar cualquier peligro. Justo cuando se acercan a la carretera para cruzar, el niño suelta la mano de su padre y comienza a correr…

¿Cuántas veces te soltaste de la mano de tu Padre celestial y corriste adelante haciendo caso omiso a sus ruegos y advertencias de peligro? Necesitamos urgentemente la dirección del Espíritu Santo si queremos cruzar y llegar a la otra orilla a salvo.

  1. El Espíritu Santo es el agente guiador (Romanos 8:14).
  2. Nos guía a toda la verdad (Juan 16:13).
  3. Nos instruye y recuerda las Palabras de Cristo ( Juan 14:26 ).
  4. Está con nosotros y en nosotros (Juan 14:16).
  5. Convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8).

El Señor trabajará por los miembros de su pueblo si éstos quieren dejarse conducir por el Espíritu Santo y si no piensan que ellos deben guiar al Espíritu. “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” Deuteronomio 10:12, 13… {2MS 180.3}

No hay nada que Dios anhele más, mientras estamos aquí en la Tierra, que llenarnos de su Santo Espíritu para así guiarnos por sendas de amor y de justicia. La obra del Espíritu Santo es indispensable para quienes anhelen transitar las calles de oro y comulgar con los ángeles. Si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, nuestros caracteres reflejarán a Cristo cada día más perfectamente.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Guíame, oh Salvador, #434
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos guíe individual y colectivamente.

 

Quinto clamor: “Úsame”

¿Qué harías tú?

Hilda se acercó a su pila de platos y vasijas recién lavados. Apurada, agarró su taza favorita. Un paso más adelante, esta se le deslizó de las manos. Desconcertada, recogió los pedazos.  Sin pensarlo mucho, agarró otra taza. Vertió su bebida favorita y la colocó en la mesa frente a su hijita que estaba desayunando. Mamá, dijo la niña, siento mucho que se te rompió tu taza favorita.

Dios quiere usarte, hacer algo maravilloso a través de tu vida. ¿Alguna vez le has preguntado cómo desea usarte? ¿Cuál fue tu reacción a su respuesta? ¿Aceptaste el privilegio, o te le deslizaste de las manos?

La pluma inspirada dice que tú y yo podemos ser útiles sin medida a través del Espíritu Santo:

Cristo hizo provisión para que su iglesia fuese un cuerpo transformado, iluminado por la luz del cielo, que poseyese la gloria de Emmanuel. El quiere que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz. No tiene límite la utilidad de aquel que, poniendo el yo a un lado, da lugar a que obre el Espíritu Santo en su corazón, y vive una vida completamente consagrada a Dios. {CPI 177.2}

El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; (Hechos 9:15).

¿Estás dispuesto a ser un “Instrumento para llevar su nombre ante otros”?

¿Dirás: “Soy tu siervo”? (Salmo 116:16).

¿Pedirías a Dios instruccion específica? (Hechos 9:6).

El Señor viene pronto. Los centinelas que están sobre los muros de Sión reciben la orden de despertar para asumir las responsabilidades que Dios les ha impuesto. Dios llama a centinelas que, en el poder del Espíritu, darán al mundo el último mensaje de advertencia y le dirán qué hora es de la noche. Quiere a centinelas que despierten a los hombres y mujeres de su letargo, no sea que se duerman en el sueño de la muerte.8 {CPI 597.3}

¿Quieres tú ser un instrumento en las manos del Espíritu Santo? ¿Qué pasos necesitas dar para que Dios te utilice? Cuando nos vemos como somos, indignos de tal privilegio, incapaces de hacer algo bueno, no desmayemos. Su provisión es suficiente para suplir cada falta nuestra. Pide a Dios que cumpla su propósito en tu vida; y que, apesar de nuestra impotencia, se glorifique Él en nosotros.

Agradezcamos a Dios por la obra que ya comenzó a hacer en nosotros y por lo que hará.  Esto es el comienzo de un maravilloso caminar con Dios que redundará para gloria de su nombre.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Mi Espíritu, Alma y Cuerpo, #267-Himnario Adventista Antiguo. /Que mi vida entera esté, #259.
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos use individual y colectivamente.

¿Cómo podemos asegurarnos de mantener esta experiencia de especial comunión con Dios continuamente? 

La pluma inspirada responde:

Tu primer trabajo

“Conságrate a Dios todas las mañanas. Haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: ‘Tómame ¡oh Señor! Como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti’. Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indique su providencia. Sea así puesta tu vida en las manos de Dios, y será cada vez más semejante a la de Cristo. La vida en Cristo es una vida de reposo. Puede no haber éxtasis de la sensibilidad, pero debe haber una confianza continua y apacible”, El Camino a Cristo, p. 70.

Motivos de oración adicionales:    

Somos una gran familia de creyentes.

Oremos por nosotros, nuestras familias, aquellos que deseamos ver en el cielo, y por todos los creyentes del mundo.

Oremos por los líderes de la obra de Dios, por los líderes y gobiernos de este mundo, por TODOS los Ministerios que exaltan a Cristo, por los misioneros, por todo esfuerzo evangelístico (individual, grupal o eclesiástico).

Oremos por la unidad del cuerpo de Cristo. Por fortaleza y salud espiritual para permanecer incólume ante la crisis que se avecina. Oremos por los que están siendo perseguidos en todo el mundo, aun en América del Norte.

Vivamos con un espíritu de constante comunión con el cielo, de continua alabanza a Dios. Jehová es nuestro Dios. Cristo ya viene. El cielo nos permite ser colaboradores con Cristo. Pronto veremos el rostro de nuestro amado Salvador.  Gloria a su nombre.

Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre (Lucas 21:36).

Comparte esto con todos tus amigos y contactos.  Dios te bendiga.

Autora, conferencista internacional, canta-autora, fundadora de "Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria" & "A Dios Le Importa tu dolor"

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2 thoughts on “PROCLAMA DE AYUNO: 22 de septiembre, 2017