Escuela de Oración-Los nombres de Dios 5

Nombre: Dios que ve

TEXTO CLAVE: Génesis 16:13

 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?

En Hebreo, este nombre es El Roi: El Dios que ve todo, el Dios que me ve.

Se encuentra únicamente en el capítulo 16 de Génesis, donde leemos la historia de Agar, la jovencita egipcia, sierva de Sarai, la esposa de Abram.

¿Para quién es relevante este nombre? Para todo el que en algún momento se encuentre solo, menospreciado, vulnerable, incomprendido y sin recursos, tal nombre es de gran importancia. También lo es para cada inmigrante que en algún momento se sientió desplazado, desvalorizado en tierra extraña y sin esperanzas de un porvenir, El Roi, está consciente, y totalmente al tanto de tu situación. Lo más hermoso, es que también es el Dios que viene a tu encuentro, allí donde te encuentras ahora, en medio de tu desesperación, para darte instrucción, esperanza y la seguridad de que no tienes que vivir en incertidumbre porque él está al control de tu futuro.

Para meditar:

No fue un profeta ni un evangelista quien asignó este nombre a Dios. Fue la joven egipcia en su momento de mayor necesidad quien, tras un encuentro con Dios, lo llamó “El Dios que me ve”.

  • ¿Has tenido un encuentro con Dios?
  • ¿Cuáles eran tus circunstancias?
  • ¿Cómo impactó ese encuentro tu vida y perspectiva?

Mi oración

Gracias, El Roi, Dios bueno, porque cuando otros me rechazan, me ignoran, me maltratan o me tratan como un objeto, tú eres el Dios que ve todo, el Dios que me ve a mí, que me valora. Gracias por ser el Dios que en medio del caos y la incertidumbre te revelas al necesitado y me das instrucción, promesa y esperanza. Te amo. Te alabo. Sé hoy con todo el que se siente solo, menospreciado y maltratado. Guíales, sosténles y llena sus vida de propósito y esperanza. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

Escuela de Oración-Los Nombres de Dios 4

Nombre: Dios Altísimo

TEXTO CLAVE:

Génesis 14:18-19

Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;

Cuando Lot y su familia fueron llevados cautivos por la coalición de reyes cananeos, Abram y sus siervos fueron  tras ellos y rescataron a Lot  su familia, sus bienes y todos los bienes que habían quitado a las ciudades que habían invadido. Entonces  Abram trajo el diezmo a Melquisedec. Tanto el rey y sacerdote Melquisedec como Abram servían al Dios Altísimo.

En contraste con los demás reyes de la región que tenían ídolos a quienes denominaban dioses se menciona aquí al Dios Altísimo. Los ídolos eran supuestos dioses y a cada uno se le asignaba un área de dominio. Por ejemplo, Baal era el dios de la lluvia y las cosechas. Astarté dominaba la sexualidad, la pasión y la guerra.

El Dios verdadero a quien tú y yo adoramos está por encima de todo lo creado, por encima de todo rey humano y por encima de todo ídolo creado. Es Dios en todo el universo y está por encima de toda autoridad terrenal, sea cual sea el nombre o la autoridad que los hombres insensatos le asignen. Pero tú y yo corremos el riesgo de tener otros dioses: el trabajo, el dinero, la fama, los logros, el reconocimiento, la comodidad, y hasta la autoridad que un título o responsabilidad humana nos confiera.

El rey Nabucodonosor tuvo que reconocer esa verdad y tuvo que declararla con su boca tras vivir siete años como una bestia, por su orgullo, soberbia e insensatez. (Ver Daniel 5:21)

PARA MEDITAR: Hasta los demonios tuvieron que reconocer a Cristo como el Hijo del Dios Altísimo. O sea, ellos, quienes antes estuvieron en la presencia de Dios, no pudieron callar, sino que lo señalaron como tal. El que ellos lo reconozcan como tal y el que nosotros nos dejemos deslumbrar por “los dioses de ese siglo” es una ironía que entristece a nuestro Señor.

¿Qué efecto tiene en tu vida y tus decisiones el orar al Dios Altísimo? ¿Cómo afecta eso tu perspectiva y tu estado de ánimo?

MI ORACIÓN: Amante Dios Altísimo, te alabo y te proclamo como mi Dios y el único Dios verdadero por las edades eternas. Te rindo honor y gloria y te agradezco porque eres Dios sobre todo y sobre todos. En cada área de mi vida sigues siendo Dios y serás el Dios Altísimo que nunca está lejos de mí y que se interesa en mi bienestar. Gracias por ser quien eres. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2026

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Escuela de Oración- Los nombres de Dios 1

Nombre: Abba, Padre

TEXTO CLAVE:

Marcos 14:36 – decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

“Abba, Padre” es un apelativo que denota confianza, familiaridad y parentesco. En nuestro texto clave para hoy, Cristo se refirió a su Padre con ese nombre, con la plena confianza con la que un niño se acerca a su padre terrenal.

¿Recuerdas en tu niñez alguna vez en la que tuviste una situación de urgencia y necesitaste la ayuda de tu padre o de tu madre o tutor?

¿Te sentaste primero a analizar si tenía todas las cualificaciones para resolver la necesidad a mano? ¿O, simplemente, acudiste a él? Un niño acude a sus padres instintivamente en busca de ayuda porque confía en ellos y sabe que puede depender de ellos.

En nuestro texto clave, Cristo, siendo Dios, quien todo lo sabe, expresa que para Dios todo es posible. Sin embargo, aquí resalta su papel como hijo obediente, y decide que, independientemente de que su Padre lo puede todo, él como Hijo, se somete incondicionalmente a su autoridad, su decisión y su suprema voluntad.

Para meditar:

  • ¿Qué significa para ti el poder llamar a Dios “Abba, Padre”?
  • ¿Confías tanto en tu Padre celestial que estás dispuesto a someterte incondicionalmente a su soberana voluntad?
  • Escribe en los comentarios más abajo, una pequeña oración.

.Amoroso Abba, Padre, gracias por ser mi padre. Hoy deseo vivir en sumisión a tu perfecta voluntad para mi vida. Ayúdame a reflejarte dignamente. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2026

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ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:6 sobre la ORACIÓN PRIVADA

¿Cómo describes tu vida de oración privada? ¿Te has detenido a aprender sobre lo que Cristo explicó al respecto? En un artículo anterior vimos lo que Jesús enseñó en Mateo 6:5 sobre la ORACIÓN PÚBLICA. Ahora nos detendremos en Mateo 6:6.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público-Mateo 6:6.

  • ¿Tienes un lugar donde regularmente oras en privado?
  • ¿Cuál es tu lugar favorito para orar?
  • ¿Preparaste un lugar especial para orar?
  • ¿Has tenido la urgencia de orar en privado estando rodeado de otras personas?

Con las instrucciones que Cristo dio no tiene la intención de que dejemos de orar. Por el contrario, su deseo de que nos comuniquemos con él de forma efectiva fue lo que lo motivó a dejarnos la llave de la oración. Ella nos da acceso al trono de la gracia. ¿TE FIJASTE BIEN? Tenemos acceso gratuito, sin cita, sin horario especial al trono de la gracia, el asiento de nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea Dios!

¿Te motiva ese pensamiento a orar? Comparte tu testimonio, tu pregunta o comentario más abajo. Creceremos juntos. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:5 sobre la Oración en Público

Si deseamos sinceramente aprender a orar debemos escudriñar lo que Cristo mismo enseñó. Él fue el Maestro por excelencia. Tan importante es para Cristo la oración que, en su primer sermón enseñó a sus oyentes a comunicarse con el cielo.

Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa- Mateo 6:5, RV1960.

Los judíos tenían horas designadas para orar. Donde estuvieran a la hora de orar, aunque fuera entre la muchedumbre, se detenían y recitaban su oración en alta voz. Les gustaba ser notados cumpliendo su deber. Fue por eso que Jesús exhortó a sus oyentes con las palabras de Mateo 6:5.

Veamos algunas lecciones extraídas de este versículo:

  • ¿Ya evaluaste tu oración en público?
  • ¿Se asemeja a la enseñanza de Cristo?
  • ¿Cuál es tu motivo para orar?
  • ¿Te atreves a comenzar de nuevo y aprender a orar según la clase que Cristo mismo dio?

La oración es una ciencia que podemos aprender si dejamos nuestros preconceptos. Es mi anhelo que crezcamos en comunión con nuestro Padre celestial a través de la oración. ¿Tienes preguntas o inquietudes al respecto? ¿Te interesa el contenido? Deja tu comentario más abajo. Con la ayuda de Dios, creceremos juntos en el estudio de la Palabra de Dios acerca de la ORACIÓN. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Sobre la oración pública-Las Reuniones de Testimonios y de Oración (La Pluma Inspirada 1JT 270)

Recibí hace poco una carta de un hermano a quien respeto en gran manera, en la cual me preguntaba cómo deben dirigirse las reuniones. Deseaba saber si se deben ofrecer muchas oraciones en sucesión, y luego descansar unos momentos, y hacerse otra vez unas cuantas oraciones. {1JT 270.1}

Por la luz que he recibido al respecto, he decidido que Dios no exige que, cuando nosotros nos reunimos para rendirle culto, hagamos tediosos y cansadores estos momentos, permaneciendo de rodillas largo tiempo, escuchando varias largas oraciones. Aquellos cuya salud es débil no pueden soportar este recargo sin agotarse y cansarse hasta el extremo. El cuerpo se cansa al permanecer postrado demasiado tiempo; y lo peor es que la mente se cansa de tal manera por el ejercicio continuo de la oración, que no se obtiene ningún refrigerio espiritual y el tiempo pasado en las reuniones está más que perdido. Los asistentes se cansan mental y físicamente, y no obtienen fortaleza espiritual. {1JT 270.2}

Las reuniones para el público y las de oración no deben ser tediosas. Si es posible, todos deben llegar puntualmente a la hora señalada; y a los morosos que lleguen con media hora o quince minutos de atraso no se los debe esperar. Aun cuando no haya más de dos presentes, ellos pueden pedir el cumplimiento de la promesa. La reunión debe iniciarse a la hora señalada, si es posible, sean pocos o muchos los presentes. Debe, ponerse a un lado la formalidad y la fría rigidez, y todos deben cumplir puntualmente con su deber. En las ocasiones comunes, no debe hacerse oración durante más de diez minutos. Después que ha habido un cambio de posición y el ejercicio del canto o de la exhortación ha aliviado la monotonía, entonces si algunos se sienten inducidos a hacerlo, permítaseles orar. {1JT 270.3}

Escuela de Oración-Inspiración para hoy: Paciencia

¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.

No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!

COMENTA: ¿Qué resultado anhelas obtener tú? ¿Estás dispuesto a correr con paciencia? Dios te bendiga y llene de paciencia y renovado compromiso con Dios para alcanzar la meta propuesta. ©Rhodi Alers de López, 2026

Notitas de Victoria-Isaías 55:6-7

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar (Isaías 55:6-7).

Quien se reconoce pecador y, arrepentido, busca a Jehová, no queda chasqueado. No queda frustrado ni queda desatendido. Tal es el amor de Dios por el pecador por quien Cristo murió: el Padre acepta con solicitud toda súplica, todo clamor, todo reconocimiento humano de nuestra gran necesidad.

Sin embargo, hay un tiempo límite, y ningún ser humano conoce cuándo se acabará la oportunidad. Búscalo hoy. Llámalo hoy y vivirás en victoria. Dios está tan cerca como una oración. Mañana puede ser muy tarde. ©Rhodi alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Inspiración para hoy-Balbuceos…

Romanos 8:26– Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

¿Has visto a un padre o una madre despreciar a su bebé cuando el pequeño intenta hablarle? ¡NO! Cuando algún bebé hace el más mínimo intento por hablar, todos en su cercanía prestan cuidadosa atención.

¿Te imaginas a Cristo con un bebé en sus brazos y una gran sonrisa mientras escucha al bebé hacer sonidos cortos buscando hablarle?

Ningún padre deja de prestar atención a su bebé porque no pueda todavía expresarse como un profesional. Atiende cada intento, cada gesto, cada deseo de comunicarse con él como algo tan valioso que vale la pena poner todo su interés. Todo lo demás puede esperar. Cada “agú” del bebé es una inmensa alegría para la familia y los demás en su cercanía.

Cuando tú y yo intentamos orar, así nuestro Padre, el Creador del universo, se inclina con amor a escuchar el balbuceo de un bebé que desea comunicarse con él a toda costa. El cielo entero escucha con atención, dispuesto a disfrutar nuestra compañía y listo para proveer auxilio, según sea necesario. Así que, no temas no saber orar. La oración es una ciencia que se aprende poco a poco, con paciencia y perseverancia. Además, Dios envía a su Santo Espíritu para enseñarnos a desarrollar una comunicación vital y efectiva con el cielo. ¡Gloria a Dios!

Oh, Señor, ¡enséñanos a orar! En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2026