Promesa para hoy: Isaías 29:22-24
22 Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido;
23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.
24 Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.
No te canses de orar y ayunar por la salvación de tu familia. El mismo Dios que libró a Abraham de muchas situaciones, lo sacó de una tierra de idólatras y lo guió a la Tierra Prometida, prometió obrar en la vida de su descendencia. Esta descendencia fue causa de vergüenza en reiteradas ocasiones: continuamente se volvieron idólatras, por costumbre no aceptaban a los profetas enviados por Dios para amonestarles y rechazaron abierta e insistentemente al Mesías prometido. A pesar de su propia terquedad, Jehová promete que Jacob no será avergonzado. Él obrará en medio de ellos y conocerán a Dios, respetarán con reverente temor a Jehová y santificarán al Creador.
Esta descendencia (los extraviados de espíritu) que parece no querer nada que ver con Dios ni con su Palabra, se dejará guiar y enseñar. Dios les dará mansedumbre. Aun si criticaron o se burlaron de quienes sirven a Dios, por la gracia del Padre celestial, tendrán una actitud diferente que propiciará el aprendizaje de la verdadera sabiduría y un temor reverente les llevará a aprender la doctrina de salvación.
Esta promesa es preciosa y válida hoy aquí. Ora su contenido con fe y humildad, pero con agradecimiento. Dios es fiel.

AMIGO: COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.
Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?
- Repasa en silencio la promesa para hoy.
- Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
- Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
- Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.
¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.
Recuerda: Victoria se escribe con oración.
Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

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Se consiguen por pedido personal
Carmen Torres, escriba a expressionpub@hotmail.com.