Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca (Salmo 33:6).
Alabo a Dios, porque Él es el Creador. Le alabo por que Él merece toda alabanza, de día y de noche, bajo cualquier circunstancia.
No permitas que tu alabanza al Creador la condicionen tus situaciones; que no dependa de tus emociones. Simplemente, pero conscientemente, alaba al Señor de toda la creación. Muestra por tu alabanza que Él es tu Señor. Alábale hoy, alábale siempre, y tu vida cambiará; el enemigo temblará y se alejará. Bendito sea Jehová.
©Rhodi Alers de López 2018


Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.