¿Cómo está tu copa hoy? ¿Rebosa de alegría, de alabanza y gratitud por el cuidado divino y las múltiples bendiciones de que eres objeto por Jehová? O, ¿rebosa de angustia, de pesar, de crítica y frustración por las actitudes y/o acciones de otros a tu alrededor? Hoy, detente a meditar en lo que Dios hizo por ti al enviar a su único Hijo a morir para que tú tengas la oportunidad de una vida eterna, lejos del sufrimiento y la opresión que el pecado causó.
Nuestra alabanza a Dios parte de nuestra comprensión de quién es Dios y lo que ha hecho en nuestro favor. No mires a otros, mira a Dios. Contempla su amor y deja que de lo más profundo de tu ser fluya esa alabanza que será acepta al Cordero de Dios.
© Rhodi Alers de López 2018


Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.