Oremos a diario por los policías buenos y responsables:
1. Demos gracias a Dios por ellos y su labor.
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros- Filipenses 1:3.
Así como Pablo agradecía a Dios por los creyentes, nosotros debemos agradecer a Dios por los incontables servidores públicos que trabajan día a día responsablemente, como quienes deben rendir cuenta a Dios, tanto de sus acciones, como de sus decisiones.
¿Saben ellos que tú
y los tuyos aprecian su trabajo diligente y responsable? No es a menudo que alguien se toma un momento para agradecer a Dios por la labor de esos oficiales que sirven con buen corazón y realizan fielmente su esforzado trabajo, a pesar de sí mismos y de las incontables y constantes privaciones que este conlleva. Al orar por ellos y agradecer por su labor, seremos impulsados a apreciar más y mejor a quienes arriesgan su vida con tal de proteger a nuestra comunidad y mantener el orden.
Cuando expresamos gratitud a ellos por una labor bien hecha nos convertimos en promotores de una buena conducta, minimizando, así, el riego de una conducta irresponsable, negativa y/o agresiva.
2. Oremos a diario para que Dios les guíe y les proteja a ellos y a sus respectivas familias.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. Salmo 91:11.
¿Alguna vez te has detenido a pensar en que ellos continuamente afrontan peligros? Sus horarios de trabajo exigen mucho de su parte. En esta época de tanto odio y crimen, más que nunca, a diario afrontan múltiples situaciones desconocidas, que exponen a constante peligro sus vidas. Cuando ores por ti y tu familia, ora también por ellos, por los demás servidores públicos y por sus familias. Ellos necesitan la protección y la dirección del cielo para obrar correctamente y a tiempo en cada situación y desafío que les toque afrontar. ¿Sabías que tu oración puede hacer la diferencia positiva?
3. Clamemos a Dios para que cada día ellos sean fieles a su llamado.
En Romanos 13, aprendemos que las autoridades públicas fueron establecidas por Dios. Son servidores públicos, no para infundir temor, sino para nuestro bien. Pidamos en oración que el consejo de Pablo a los jóvenes, registrado en Tito 2:6-8 sea realidad en la vida de cada miembro del cuerpo de policías y de cada servidor público: Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.
Cuando oramos para que sean fieles a su llamado estamos pidiendo que sean íntegros, compasivos, responsables, fieles y justos en su trato. Así estaremos contribuyendo a, y promoviendo paz en la comunidad.
4. Pidamos que Dios recompense su labor a favor de la justicia.
Y tuya, oh Señor, es la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra. Salmos 62:12.
Infunde aliento el saber que Jehová está a cargo de repartir a cada uno su merecido premio por el cumplimiento de su labor. ¿Qué hay en este mundo que tú y yo podamos darles en justa recompensa por su servicio sacrificado? Nada en la tierra se compara a la satisfacción de una labor hecha con esmero; pero Dios dará recompensa a buenos y malos. Por eso, pidamos a Dios que obre también su misericordia para con estos fieles servidores públicos.

Oremos también por aquellos policías que obran irresponsablemente.
Aunque estos son la minoría, también necesitan de la oración intercesora, tanto o mucho más que el grupo anterior. Solo Dios puede obrar en sus vidas de forma positiva.
5. Supliquemos que Dios permita que la verdad salga a la luz.
Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Efesios 5:13
Cuando las tramas del mal se descubren a tiempo puede prevenirse mucho mal. En respuesta a la oración Dios obra para guiar a aquellos que están en posición de hacer algo al respecto. Muchas veces, estos individuos, no perciben que son objetos en manos del enemigo de la humanidad. Son seres humanos necesitados de gracia divina, y cuya percepción está distorsionada; necesitan que la luz divina ilumine sus mentes y les muestre la verdad en cuanto a lo que deciden hacer, la verdad en cuanto a su propia necesidad y la verdad en cuanto a lo que significan para la humanidad sus acciones precipitadas y negativas. Sólo la potente luz que emana del trono de Dios puede traspasar su densa oscuridad mental para que se dejen ayudar en vez de hacer daño a otros.
6. Pidamos en oración que Dios cancele el plan del enemigo en sus vidas, y a través de ellos.
Jehová guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda sostiene, y el camino de los impíos trastorna. Salmos 146:9
La oración es el instrumento a través del cual los planes del enemigo son trastornados, impedidos y cancelados. La Biblia contiene promesas que debemos aprender a pedir a favor de aquellos por quienes oramos. Orar específicamente por estas personas cegadas por la maldad significa ser colaboradores con Dios en su obra de bendecir a la humanidad.
7. Oremos que Dios cambie su perspectiva.
Hay una hermosa promesa en Ezequiel 11:19–Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,…
A través de situaciones, de personas, y de modos que tú y yo desconocemos, Jehová puede manifestarse en sus vidas y cambiar su rumbo, sus pensamientos, su perspectiva y su misión. ¿Acaso no lo hizo con Saulo de Tarso cuando iba dispuesto y listo para perseguir a los cristianos? Ese es el mismo Dios que todavía hoy transforma corazones. ¿Lo crees? ¿Estás orando por esto? ¿Invitarás a otros a hacer lo mismo?
©Rhodi Alers de López

Gracias, hermana. Son servidores públicos que velan por la seguridad de la población y ellos también están muy expuestos al peligro. DLB 🙇🙇🙇
Es importante reconocer el esfuerzo y el sacrificio de los servidores públicos en su labor diaria. La gratitud hacia ellos no solo promueve una buena conducta, sino que también reduce el riesgo de actitudes negativas. En tiempos de tanto odio y crimen, ellos enfrentan situaciones peligrosas que ponen en riesgo sus vidas. ¿Por qué no incluir en nuestras oraciones a aquellos que trabajan incansablemente por la seguridad y el bienestar de la comunidad? La oración puede ser una herramienta poderosa para pedir por su protección y guía en cada desafío que enfrenten.