Una cordial invitación a la alabanza y a la adoración

¡Alabando a Dios que vive por los siglos!

ral-wbb-alaba-a-diosCantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Salmos 100:1

La Biblia está repleta de invitaciones para que alabemos a Dios. En todo el Libro Sagrado hay un constante llamado a la alabanza a Dios. A grandes y chicos, a jóvenes y ancianos, se nos urge a que le adoremos de todo corazón. En los salmos, se encuentra el mayor número de invitaciones. Por si alguno piensa que no necesita tributar alabanza a Dios, o que está exento de tal deber, el salmista David, bajo inspiración del Espíritu Santo, registró una orden que aclara cualquier duda: Podemos leerla en el libro de Salmos 150:6Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya. Al meditar en estas palabras, entendemos que no fue por casualidad que David vivió una vida de continua y persistente alabanza a Jehová. Él tenía una clara comprensión y una correcta perspectiva de su responsabilidad, y la nuestra, como criaturas hechas por la mano de Dios.

Digno de suprema alabanza
Dios es digno de toda nuestra alabanza. Nos concedió a su único Hijo, Cristo, como Redentor y es digno de sublime adoración y constantes cánticos en expresión de gratitud. Nuestro Salvador Jesús, es digno de las más dulces notas que un ser humano pueda entonar. Estamos con vida porque Él anhela que aprendamos a apreciar su sacrificio, de tal modo que éste nos motive a alabarle aquí y a obedecer su Palabra, por amor. Merece nuestra ininterrumpida alabanza en notas impregnadas del genuino amor que nos lleva a una reverente sumisión a su buena voluntad.

El gozo de alabar a Dios no tiene igual
No hay palabras para describir con facilidad el gozo que inunda mi ser cuando alabo a mi Padre celestial espontáneamente y sin reservas. Para esta servidora es una delicia y un privilegio inmerecido el alabar al Señor con los himnos que él me da. Ellos son dulce fuente de gozo y esperanza; me brindan aliento y cada uno me ayuda a mantener mi vista en Cristo Jesús, mi Redentor y el Rey de gloria.

Mi deseo ferviente
Es mi deseo y oración que cada himno, cada pensamiento y todo lo que por este medio se comparta sea de bendición para tu vida y te lleve más cerca de Cristo Jesús.

Para más información sobre este Ministerio y la forma como podemos ser de bendición en tu iglesia o lugar de reunión, visita la página de contacto.

¿Te estás preparando para unirte al coro de los salvados? ¿Vives una vida de alabanza a Dios? ¿Cómo le alabas? ¿Eres parte de algún grupo de cantantes? ¿Qué significa para ti alabar a Dios? Comparte tu respuesta.

 

Autora, conferencista internacional, canta-autora, fundadora de "Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria" & "A Dios Le Importa tu dolor"

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