¿Has visto un desacuerdo entre dos o más personas en que cada uno insista: “El problema soy yo”? Posiblemente razones: “Tendría que estar LOCO para decirlo”.
Cuando surgen desavenencias es más fácil señalar que reconocer nuestra parte.
Oramos… presentamos a Dios lo que entendemos que está mal, y le pedimos que lo corrija.
Pero… ¿que lo corrija en quién?
- Una madre podría orar: “Muéstrale a mi hijo lo equivocado que está en…”.
- Su hijo: Muéstrale a mi madre cuánto daño me hacen sus constantes reproches.
- Una esposa: “Cambia el carácter (o el corazón de mi esposo) para que sea…”
- Su esposo podría estar orando: Cambia el corazón de mi esposa, cambia su carácter. Ayúdale en su forma de ver las cosas que nos afectan como pareja…
El desafío está en dar una mirada profunda
¿Ya te miraste a ti? Deja, por un momento, tu malestar e indignación por lo que consideras “Te hicieron”. ¿Buscaste diligentemente en tu carácter aquel hábito o actitud que causó diferencia, roces o problema? ¿Pediste a Dios que examine tu corazón y te muestre cuál actitud, acción o perspectiva condujo al problema en cuestión?
Cada uno vemos la situación desde una perspectiva diferente, y desde la que parece sernos la más ventajosa o fácil. Señalar no resuelve, sino empeora el problema.
Solo Jehová mira el corazón. Es vital permitirle mostrarnos si en alguna forma somos culpables o no. Es hermoso saber que junto con el resultado del examen, dará el remedio necesario.
Por eso dijo David, arrepentido: Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón. Salmos 26:2

¿Cómo podemos orar correctamente cuando surgen desavenencias?
Veamos las virtudes necesarias para orar sinceramente: “Escudríñame”.
- Confianza en Dios. Confiamos cuando le hemos conocido y creemos en su amor por nosotros; la confianza nos permite estar tranquilos independientemente del resultado del examen divino.Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios. Salmos 31:14
- Sumisión-Cuando en respeto estamos dispuestos a aceptar la realidad que Dios nos muestre, damos lugar al Padre celestial de obrar en nuestro corazón.
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Salmos 43:5 - Humildad o Sencillez de corazón. Quien se cree recto no pedirá jamás que Dios le muestre su verdadera condición. Pero quien se reconoce indigno y desea agradar a Dios, será manso y aceptará el examen divino.
Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos. Salmos 138: 6 - Integridad-Es sinónimo de honestidad, rectitud, transparencia… Cuando se tiene un corazón integro para con Dios, no hay miedo, sino que se respeta a Dios y se le sirve sinceramente y por amor.
Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no sea yo avergonzado. Salmos 119:80 - Disposición a obedecer-David estaba comprometido con Dios. Pidió ser enseñado porque deseaba obedecer. ¿Quién va a pedir sinceramente: “Escudríñame” si no tiene la intención de aceptar y acatar la instrucción correspondiente? Al orar: “Escudríñame”, estaba diciendo: Te doy permiso para indagar en lo más íntimo, y mostrarme mi realidad, porque yo deseo agradarte.
Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre. Salmos 86:11 - Claro concepto de quién es Dios-Cuando conocemos a Dios como es nuestro privilegio conocerle, no tenemos miedo; sino que, amparados en su amor y su gracia, nos dejamos caer en sus manos para que nos transforme. El me clamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación. Salmos 89:26
Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Hebreos 7:25 - Sincero deseo de comunión con Dios-La razón primordial que nos lleve a orar: “Examíname” debe ser el anhelo ferviente de estar o volver a estar en comunión con nuestro Padre celestial. Nunca podremos estar en su presencia sin aceptar que necesitamos su poder transformador obrando en nosotros.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Salmos 42:2¿Cuántas veces te reconoces ante otros como culpable del desacuerdo? El Espíritu Santo ansía enseñarnos a orar oraciones que lleguen hasta el trono de Dios.¿Has orado alguna vez “Escudriña, oh Dios, mi corazón”? ¿Cómo reaccionaste con lo que lo que te mostró el Padre celestial? ¿Has vuelto a orar: “Escudríñame”? ¿Estás dispuesto a volver a pedirle a Dios que te muestre lo que hay en tu interior?

Saludos Rhodi! Gracias a Dios ya se ha cumplido uno de tus sueños! Él ya está ensanchando tu territorio. Que sea se bendición para todos los que naveguemos en éste blog por que para mi ya lo ha sido. Soy yo el problema? nos lleva a pensar que si nuestra relación con Dios está bn entonces será el puente para estar bn con los demás. Dtb. Tqm
Gracias, Maria. Dios quiere hacer su obra en nosotros. Y ese debe ser nuestro enfoque: darle oportunidad a Dios de hacer su obra transformadora en nuestro carácter. Dios te bendiga.
Excelente para la gloria de Dios. Que su Santo Espíritu siga dirigiéndola y obrando en su ministerio que es de grab bendición para muchos 🙏🌹
Gloria a Dios. Que su nombre sea enaltecido por todo el mundo para expansión de su reino y que muchos sean tocados por el amor de Dios.
En momentos difíciles nuestro corazón busca ser transformado por Dios 🙏 gracias Rodhi por ser inspiración para otros en las manos del Señor Jesús 🙏tqm 💖🌷Dtb
Alabado sea Dios por su misericordia. Que su nombre sea exaltado en cada detalle. Amén.