
Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios a nosotros, antes bien nos eleva a él.
EGW, El Camino a Cristo, p. 92

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.