
No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
La oración es un respiro, un descanso en esta vida. Saber que nuestro Padre celestial conoce cada detalle de nuestra vida y nuestras necesidades aún mejor que nosotros, nos llena de confianza en su cuidado e interés por nuestro bienestar y nos anima a acudir a él, y pedir con palabras sencillas la bendición que necesitamos. ©Rhodi Alers de López, Marzo 6, 2021

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