Ayuno y Oración por la salvación de hijos y familia-Cristo el Señor

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10-11

Siglos habían transcurrido desde que Cristo dio a Adán y Eva la promesa de que vendría un Salvador. Los amigos de Dios, esos hombres que se destacaron como fieles portadores de la promesa, habían fallecido.

El pueblo escogido de Dios vivía ahora oprimido por el dominio romano. Sus vidas se desvanecían sin una razón de ser ni una vislumbre del más allá. Ya no se escuchaba a ningún profeta proclamar la venida del Libertador. No obstante, quedaban fieles que suspiraban por el Mesías prometido.

El mundo hasta entonces conocido estaba unificado bajo un mismo gobierno. El griego era la lengua literaria aceptada por todos y las Escrituras habían sido traducidas siglos antes. La gente anhelaba un propósito, una razón para vivir.

Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. DTG 23.3

En aquel entonces los sistemas paganos estaban perdiendo su poder sobre la gente. Los hombres se hallaban cansados de ceremonias y fábulas. Deseaban con vehemencia una religión que dejase satisfecho el corazón. Aunque la luz de la verdad parecía haberse apartado de los hombres, había almas que buscaban la luz, llenas de perplejidad y tristeza. Anhelaban conocer al Dios vivo, a fin de tener cierta seguridad de una vida allende la tumba. DTG, 24.1 

El pecado había llegado a ser una ciencia, y el vicio era consagrado como parte de la religión. La rebelión había hundido sus raíces en el corazón, y la hostilidad del hombre era muy violenta contra el cielo. Se había demostrado ante el universo que, separada de Dios, la humanidad no puede ser elevada. Un nuevo elemento de vida y poder tiene que ser impartido por Aquel que hizo el mundo. DTG 28.1

¿Puedes imaginarte a los humildes pastores que cuidaban sus rebaños en las colinas de Belén? ¿Cuáles eran sus conversaciones? Ellos cuidaban a las ovejas. Sufrían al tener que separarse de las ovejas que eran llevadas como sacrificio por el pecado en las ceremonias. ¿Tendría para ellos sentido todo eso? Anhelaban en sus corazones, más que otros, ver el cumplimiento de las profecías.

Pero esa noche, Dios escuchó su clamor y los anhelos de sus corazones sedientos de salvación. Su rutinaria noche se tornó primero en temor, luego en un gozo indescriptible cuando se les presentó un ángel del Señor con  gran resplandor. La noticia les cortó la respiración.

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11

La explosión de luces de la multitud de huestes celestiales fue algo que jamás ha sido descrita acertadamente. Irrumpieron en cantos de alabanza con gozo inenarrable porque había sido hecha realidad la promesa de un Salvador para la humanidad. Ya no necesitaba el mortal vivir sin sentido ni motivo. El cielo había irrumpido en la tierra para traer luz, esperanza, propósito y salvación.

Meditar en la condición de nuestro mundo actualmente nos ayuda a ver que la humanidad en general vive desconcertada por el dolor, abrumada por las malas noticias, desesperada por la incapacidad de los gobiernos humanos de poner fin a la desgracia ni de asegurar la paz. 

Este es el momento crítico en la historia de la humanidad. Cristo el Señor es la respuesta hoy como lo fue en antaño. Él vino a traer paz, esperanza y salvación.  Cristo el Señor es hoy la respuesta como lo fue para los humildes pastores.  El tiempo es ahora cuando el Espíritu Santo está alcanzando a aquellos que reconocen que sin una intervención divina no hay solución para el sufrimiento de la humanidad. El Espíritu Santo está llevando corazones a Cristo el Señor para que guíe sus vidas y sus pasos hacia la patria celestial.

Gracias, Padre celestial, por esa noticia que llenó de gozo el abrumado corazón de los pastores aquella noche en las colinas de Belén. Gracias porque esa noticia nos llena a nosotros hoy de esperanza y aun de paz en medio del dolor. No estamos a la deriva. Cristo el Señor es nuestro Salvador y salvará a cada uno que suspira por algo mejor y escuche su invitación. Prepara el corazón de nuestros amados para que corran a los brazos de Jesús, así como los pastores corrieron para ver al niño en el pesebre.  En el nombre de Jesús, que hoy intercede por nosotros ante el Padre, suplicamos estas bendiciones con gratitud y gozo, Amén  ©Rhodi Alers de López, 2025

Desde el corazón, Mi oración para hoy: Hazme entender

Amante Padre celestial, alabado seas por la provisión que has hecho para mí a través de tu Santo Espíritu para explicarme tu Palabra. Ayúdame a cada día estudiar personalmente tu Palabra y a ejercitar la habilidad que tú nos das individualmente para aprender lo que es verdad. Que no dependa ni espere por otros, sino que te permita a ti hablarme a través de la Biblia y que el Espíritu Santo ilumine mi mente. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2025

Ayuno y Oración por Hijos y familia-Ora la Palabra, No. 1

Foto por Rhodi Alers de López

¿Por qué orar las promesas?

  1. La Biblia es la Palabra de Dios. Con su palabra creó el universo. Por su palabra levantó muertos, sanó enfermos, detuvo tormentas y liberó a endemoniados de las garras del enemigo.
  2. Con la Palabra escrita venció al enemigo en el desierto de la tentación.
  3. La Biblia es nuestra arma asignada en la batalla de la fe. (Ver Efesios 6:17).
  4. La Palabra no volverá vacía. (Ver Isaías 55:11).
  5. La Palabra de Dios nos guía también en la oración (Ver Salmo 119:105).
  6. ¿Hay algo más poderoso que la Palabra de Dios?

Promesa

 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho1 Juan 5:14-15.

Oremos sus promesas

Oremos y apropiémonos de las ricas promesas de Dios, y luego alabemos a Dios porque se nos concederá el Espíritu Santo para satisfacer nuestras necesidades, en proporción a nuestras súplicas fervientes y humildes. Si buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos y obtendremos el cumplimiento de la promesa.—Carta 13, 1894. {AFC 268.4}

Ejemplo real

Pero el Señor ha prometido dar sabiduría a quienes la pidan con fe, y él hará precisamente lo que dijo que haría. Se complace con la fe que se fía en su palabra. La madre de Agustín (obispo de Hipona) oró por la conversión de su hijo. No veía evidencia de que Dios estuviera impresionando su corazón, pero no se desanimaba. Colocaba sus dedos sobre los textos bíblicos y presentaba ante Dios las palabras que él mismo había pronunciado, rogando como sólo una madre puede hacerlo. Su profunda humillación, su ferviente perseverancia, su fe incansable, prevalecieron y el Señor le concedió el deseo de su corazón. Hoy está igualmente dispuesto a escuchar las peticiones de su pueblo. Su mano “no se ha acortado para salvar, ni se ha endurecido su oído para oír” (Isaías 59:1); y si los padres cristianos lo buscan con esmero, él abastecerá sus labios de argumentos y por amor de su nombre obrará poderosamente en su favor convirtiendo a sus hijos.Testimonios para la Iglesia 5:302. {Or06 250.2}

Oremos:

Padre amante, cuán bueno eres al darnos tantas promesas y tanta bendición. Enséñanos a orar. Que tu Palabra sea nuestra delicia y nuestra guía cada día al orar por aquellos que deseamos ver en el cielo. Gracias por iluminar nuestro tiempo de oración con tu Palabra. Gracias por tan poderosa arma y tan grande bendición. Ayúdanos a retenerla en la memoria para echar mano de ella en los momentos precisos. Gracias por las respuestas que darás. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2024

Ayuno y oración por salvación de hijos y familiares-Cuando un padre ora

1 Crónicas 29:19  Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

El padre que oró así fue el rey David.

Con gozo, de buena voluntad había planificado y preparado materiales de todo tipo para la construcción del templo, un lugar donde la presencia de Jehová pudiera morar permanentemente.

David era un padre que amaba a Dios y modelaba esa relación íntima con su Padre celestial. Por supuesto, anhelaba de todo corazón que su hijo tuviera una relación con Dios tan significativa que impregnara toda área de su vida.

David conocía que sus días estaban contados y que ahora, su hijo Salomón sería el responsable por ejecutar sus planes de construcción del templo. Conociendo a su hijo como solo un padre puede, y comprendiendo la gran responsabilidad que pesaba sobre los hombros de su joven hijo, David oró específicamente para que Salomón cumpliera el propósito  divino y para que Dios, a través de Salomón también cumpliera su propósito de bendición.

¿Qué pide un padre para su hijo?

Este padre pidió un corazón perfecto. ¿Será posible tener un corazón perfecto?

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra perfecto significa:

PERFECTO/A . adj. Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea.

Sin.:completo, acabado, inmejorable, insuperable, impecable, estupendo, correcto.
Ant.:imperfecto, defectuoso, incompleto.

Un corazón perfecto no es un corazón que nunca se equivoca; pero sí es un corazón recto, porque tiene a Dios como su prioridad.

El mismo rey Salomón, durante la dedicación del templo oró: 1 Reyes 8:61-Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.

Cuando falta la intercesión: Años después de la muerte del rey David, la Palabra de Dios registra lo que es una vida sin la intercesión:

1 Reyes 11:4-Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.

NO TE DESALIENTES. Éste hecho debe servir de motivación a todo padre para orar persistentemente por sus hijos con detalles, pidiendo a Dios específicamente según el carácter de sus hijos.

Dios quiere salvar. Mientras vivas, no dejes de orar por tus hijos, familiares y amigos que deseas ver en el cielo.

Padre celestial, gracias porque tú oraste por cada uno de nosotros. Ayúdanos a ser intercesores comprometidos contigo y con la salvación de quienes deseamos ver en el cielo. No nos dejes desmayar, pues tú nos diste un ejemplo de fiel intercesión. Salva a nuestros hijos. Dales un corazón perfecto para contigo, y que se incline únicamente ante ti. En el nombre de Jesús, GRACIAS, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

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Ayuno & Oración por hijos & familia- “Síguelos… de rodillas”

Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. Read full chapter

1 Samuel 30:8

Siclag es una ciudad en el extremo sur de Canaán, y era parte de la heredad que le correspondía a Judá (Josué 15:20-31). Aunque era parte del terrirtorio asignado a Judá, estaba ocupado todavía por los filisteos. Siclag es la ciudad que el rey filisteo Aquis asignó a David, sus hombres y sus familias, para vivir cuando David desconfió de Dios y buscó refugio en terreno enemigo.

Desde allí David y sus familias vivían, un tanto alejados del paganismo que permeaba todo el territorio filisteo.

Cuando el rey Aquis peleó contra Saúl y el ejército de Israel, David tuvo que ir como guardia personal del rey que le había dado refugio en su tierra. Dios obró e impidió que David y sus hombres defraudaran a Dios peleando contra el ungido de Jehová y sus hermanos israelitas. Pero les tomó tres días llegar a Siclag, el lugar de su residencia. Al llegar encontraron que Siclag había sido saqueada y quemada. Nada habían dejado. Todo lo habían llevado. Las familias no estaban allí. Habían sido llevados cautivos.

En medio de la desesperación y en medio de amenazas de muerte, David preguntó a Dios qué debía hacer. Dios dijo: “Síguelos”.

Hoy, reconocemos que vivimos en medio de una generación perversa, que no ama a Dios ni lo reconoce como soberano. El enemigo ha incursionado en nuestras familias y son muchos los que están cautivos, lejos de la voluntad de Dios para sus vidas. Dios le dio a David la seguridad de que debía seguirlos, y de que todo se le devolvería.

Hoy también Dios nos recuerda que Él es suficiente para rescatar al cautivo del valiente. Nos recuerda que él peleará por nosotros y que es Él mismo quien rescatará a nuestros hijos y familias. Nosotros, como David, necesitamos seguirlos y alcanzarlos. La oración es nuestro transporte. Dios va al frente y su promesa se cumplirá, hoy, como en antaño.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Isaías 49:24-25

Oramos:

Padre, gracias porque tú eres hoy el mismo que ayer dijiste a David: “Síguelos”. Ayúdanos a seguir tu instrucción confiados en tus promesas, poder y deseo de salvarlos. No nos dejes cansarnos de orar porque tu obra será perfecta en ellos, si no desmayamos. Gracias por lo que has hecho y harás. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López 2024

¡Reavívanos!-Romanos 8:37

 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 8:37

Cada victoria facilita la siguiente.

Cuando el hombre se ocupe día tras día sinceramente en vencer los defectos de su carácter estará abrigando a Cristo en el templo de su ser. Entonces, la luz de Jesús estará en él, y bajo los brillantes rayos de la luz del rostro del Salvador, su vida entera se elevará y ennoblecerá.

Testimonies, t. 4, pp. 345-346

Ayuno & Oración por salvación de hijos y familia-De lejos

Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin.

Mateo 26:58

Mateo 26 está lleno de acción. Jesús relató a sus discípulos diversos temas vitales: les habló de la destrucción del templo, de las señales antes del fin, les habló sobre la venida del Hijo del Hombre, relató las parábolas de las diez vírgenes, la de los talentos y les habló claramente del juicio de las naciones. ¿Lo asimilaron? ¿Captaron ellos su importancia?

El reloj mesiánico marcaba a paso certero que Cristo, el Cordero de Dios sería sacrificado en la fiesta pascual. Jesús se los advirtió claramente.

En Betania, la ofrenda de gratitud de María Magdalena a Jesús causó revuelo.  Judas decidió acabar con el “falso Mesías” y corrió a maquinar entregarle. En el aposento alto, Jesús desbordó   “la copa de Judas” demostrándoles la humildad con que debían servirse mutuamente. Indignado, Judas confirmó su decisión. Razonó: “Un rey jamás lavaría los pies de sus súbditos”.  Salió para cumplir su maléfico propósito.

Jesús anunció que todos lo abandonarían y que Pedro lo negaría. Pedro insistió que moriría con él si fuera necesario. En el huerto Jesús los invitó a orar. Sobrecargados, perplejos, se durmieron.

Pronto apareció la turba con espadas y palos, encabezada por el único que se mantuvo despierto. Con un beso al Maestro Judas selló su destino eterno.  Sin resistencia tomaron a Cristo. Los diez huyeron, espantados. ¡Pedro, no! ¡Él era valiente!  

Él caminó sobre las aguas del mar. Él pidió a Cristo explicación de la parábola. Pedro lo reconoció como “el Cristo, el Hijo de Dios”. Fue Pedro quien le propuso a Cristo perdonar a su hermano cuando le ofendiere hasta siete veces. Él mismo se ofreció a construir tres enramadas o moradas para Cristo, para Moisés y Elías. Pedro no oró cuando Cristo le reveló que el enemigo le había pedido para probarlo fuertemente. Pedro reprendió a Cristo cuando dijo que moriría. Pedro rehusó dejarse lavar los pies, pues entendía que Cristo merecía ser servido, pero no se ofreció a servirle a él y a sus compañeros. Su opinión o estima propia era mayor que la que debió tener. Eso llevó a Pedro a creerse suficiente para soportar las aflicciones y pruebas venideras. Entonces durmió cuando debió velar y orar con Cristo. Siempre valiente e impulsivo, sacó la espada para defender a quien tenía bajo su mando a las infinitas huestes celestiales. ¿Acaso no se daba cuenta Cristo de su compromiso con él?

El valiente Pedro le seguía de lejos: Estaba suficientemente cerca para verle, pero de lejos como para no ser parte de su suerte. ¿Seguimos a Dios de lejos tú y yo? ¿Qué ejemplo estamos dando a los demás? Es nuestro cristianismo uno de lejos, sin compromiso? ¿Es un cristianismo de conveniencia, pero no de cerca para evitar que nos señalen como seguidores? Si hoy, aquí y ahora seguimos a Cristo de lejos, ¿cómo vamos a atraer a los nuestros a los pies de Cristo? ¿Cómo estaremos firmes cuando vengan las pruebas?

ORAMOS: Padre bueno, ¡perdónanos y cámbianos!  No permitas que seamos cristianos nominales. Ayúdanos a que deseemos estar cerca, muy cerca de ti, de modo que tu fragancia nos delate a todo nuestro derredor. Que caminemos tan cerca de ti que te vean a ti y no a nosotros. Suplicamos que ni nosotros ni los nuestros quedemos tan cerca, pero tan lejos por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén.   © Rhodi Alers de López, 2023              

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros-El sequedal

Hablemos de terrenos. ¿Vale la pena invertir en un terreno? De acuerdo a los expertos en bienes raíces un  terreno es una buena inversión. Algunas razones para esta apreciación son las siguientes:

  • Es económico, podría adquirirse sin necesidad de préstamo bancario.
  • Es un bien tangible.
  • Es un producto finito y escaso.
  • Protege el capital de la inflación.
  • Aumenta de valor por ser limitado y por la demanda que existe considerando el crecimiento demográfico.
  • Podría generar ingreso pasivo.
  • El costo de mantenimiento es menor que el de una casa o edificio.

¿Qué es un sequedal? Es un terreno árido, muy seco, que no produce fácilmente. La falta de precipitación y riego resulta en un terreno sin atractivo ni altas posibilidades. Un terreno que no cuenta con una fuente o  suministro de agua, en una región donde las precipitaciones son nulas o casi nulas, es un terreno del que la mayoría de inversionistas apartaría su vista.

Importancia de la ubicación

En toda decisión referente a bienes raíces es de suma importancia considerar atentamente la ubicación del inmueble, de acuerdo al propósito para el mismo. ¿Sabías que hay quienes arguyen, y aún destacan que una propiedad árida es una buena inversión? Veamos algunos puntos favorables, según los vendedores.

Beneficios de comprar propiedad en el desierto:

  • Su costo es bajo.
  • Son populares por estar apartados de la ciudad.
  • Provee paisajes únicos.
  • Valor se aprecia fácilmente.
  • Costo de mantenimiento es comparativamente menor.
  • Tiene recursos naturales, especialmente la energía solar.
  • Valor aumenta por demanda de tales lugares.

Hablemos de corazones. ¿Conoces un corazón seco? Humanamente hablando, un corazón seco es un corazón muerto, por el cual no fluye la sangre que lleva vida a todo el organismo.

Sin embargo el mayor inversionista en bienes raíces del universo conoce secretos que la mayoría de los compradores desconoce. Su promesa lo comprueba:

Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.

Isaías 44:3-4

Él pagó con su propia vida el precio que le da derecho a trabajar en cada corazón seco hasta inundarlo con el río de su Espíritu, que llenará de vida y verdor ese precioso terreno. ¿Colaborarás con él? Lo puedes hacer por medio de la intercesión ferviente y perseverante.

Foto por Gena Okami @Unsplash.com

No desistas, no te rindas. Clama, pues cada oración da una nueva oportunidad al Espíritu Santo de tocar ese corazón que ahora se ve reseco, mustio, sin color ni vida. Dios no miente. Su promesa es para esta generación, y su bendición para nuestros renuevos… “y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaías 44:4).

SAUCE, foto por Chuttersnap @ Unsplash.com

Gracias, Padre celestial, por tu promesa de bendición y nueva vida. Gracias, Inversionista divino por cada toque y llamado de tu Santo Espíritu. Gracias por darlo todo para que nosotros y los nuestros también disfrutemos contigo de la obra regeneradora de tu Santo Espíritu. No nos dejes desmayar ni detenernos en nuestro sagrado empeño. Gracias por tu promesa. Confiamos en tu respuesta, porque son tuyos, comprados por la preciosa sangre de Cristo. Es en nombre que suplicamos y agradecemos tu obra benéfica y salvadora, Amén. ©rRhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por hijos, familia & otros: Confesión garantiza perdón

Oremos las promesas:

Siendo que la Palabra de Dios es fiel, poderosa, eficiente y suficiente, hoy te invito a orar ésta promesa:

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9

Mi oración

Gracias, Padre bueno, por tu promesa de perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todo cuanto te ofende. Hoy, me humillo ante ti y confieso que necesito tu perdón. Perdóname por las veces que no te reflejé acertadamente ante mi familia y ante mi prójimo. Confieso que he vivido momentos que pusieron de manifiesto mi propia falta de conexión contigo y la necedad de mis propias decisiones. Te he negado incontables veces en pensamientos, actitudes y hechos. Perdóname por las veces cuando no te di el primer lugar en mis afectos. Límpiame, lava mis rebeliones y borra mi maldad. Pon en mí un corazón nuevo, que te ame más que a mi propia vida, y que lata al ritmo de tu propio corazón.

Toca el corazón de mis amados. Permite que en ellos también haya ese reconocimiento de que te necesitan. Ayúdales a ver cuán dispuesto estás de perdonar nuestros pecados y a limpiarnos de toda inmundicia, mundanalidad y rastro de pecado. Ayúdales a humillarse en tu presencia, a confesar su necesidad y sus faltas. Permite que tu Santo Espíritu traiga a su mente todo cuanto te ofende y los separa de ti. Dales un deseo de esa limpieza espiritual que solo la sangre de Cristo puede realizar en su favor, y llévales a buscarte de todo corazón. Gracias por tu sacrificio en la cruz, por cuyo medio tenemos esperanza de salvación. Gracias por esa sangre que limpia y da nueva vida a todo pecador arrepentido. Gracias por tu perdón. Gracias por lo que has hecho y lo que harás en respuesta a ésta humilde oración. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

URGENTE-Dios dice: ¡Resistid al diablo!

¿Sabías que estamos actualmente en un fiero conflicto continuo entre el bien y el mal? ¿Vives cada día consciente de esa lucha? ¿Cómo estás combatiendo el mal? A cada creyente Dios nos advierte a través de su Palabra:

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

1 PEDRO 5:8-9

Nos alienta y urge: “¡Resistid!”

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Santiago 4:7
Foto por Rhodi Lopez

Solo en oración y a través del estudio de la Palabra podemos ser fortalecidos para la batalla. Tras su ayuno en comunión con Dios, Cristo venció al enemigo con un “Así dice Jehová”.

Así podemos nosotros resistir la tentación y obligar a Satanás a alejarse. Jesús venció por la sumisión a Dios y la fe en él, y mediante el apóstol nos dice: “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. Allegaos a Dios, y él se allegará a vosotros.”6 No podemos salvarnos a nosotros mismos del poder del tentador; él venció a la humanidad, y cuando nosotros tratamos de resistirle con nuestra propia fuerza caemos víctimas de sus designios; pero “torre fuerte es el nombre de Jehová: a él correrá el justo, y será levantado.”7 Satanás tiembla y huye delante del alma más débil que busca refugio en ese nombre poderoso. 

{DTG 104.3}

Para resistir al enemigo necesitamos pasar tiempo hablando con Dios en oración y pausando para escuchar su voz a través de su Palabra escrita.

Estamos en guerra y bajo ataque hoy mismo. Del 28-30 de abril, en Boston, Massachusetts se está celebrando una convención nacional satánica, con numerosos eventos, mercadería y hasta una capilla para celebración de bodas. Busca atraer a las familias. Entrampa a millones de seres humanos. Exitosamente para el enemigo, el cupo llegó a su límite. Sus organizadores la denominan “la más grande convocación de su índole”. Éste evento se llama SatanCon.

¿Entiendes su significado y alcance? ¿Qué estás haciendo tú personalmente? ¿Estás protegiendo tu hogar con oración y estudio diligente de la Palabra?

¿Te unirás en oración para que Dios limite el alcance del enemigo? ¿Invitarás a otros a orar? ¿Esparcirás el Evangelio de salvación?

Tú y yo estamos llamados a resistir a las fuerzas del mal. ¡Es hora de aferrarnos a Dios y resistir al enemigo! Él sabe que le queda poco tiempo y trabaja incansablemente. ¿Lucharás incansablemente tú de parte de Dios? Jehová llama a todo creyente hoy: ¡RESISTID!

Oremos

Padre celestial, Jesús ya venció en la cruz al enemigo. Pero mientras esperamos tu regreso, él sigue entrampando a incontables niños, jóvenes y adultos con sus mentiras y atracciones. ¡Ten misericordia de tantos incautos! Suplicamos tu intervención. Padre,limita su alcance y proteje a los indefensos. Despierta a cada creyente a conscientemente luchar de tu mano contra el enemigo y a resistir a sus avances. Perdona nuestra indiferencia, perdona a quienes se quedan de brazos cruzados, perdona el descuido de tu Iglesia.

Ten misericordia de Boston y de tantos que de lejos y cerca de reunen sin conocer la verdad. Tú eres y serás invito. Tú, Señor de señores, tienes la última palabra. Levanta a padres, madres, esposos, jóvenes, líderes, administradores y Pastores a la realidad de la batalla y de nuestra responsabilidad ante ti. Cuida de cada miembro de nuestro círculo por quien oramos por salvación. Gracias por tu victoria. En el nombre de Jesús, Gracias, Amén. © Rhodi Alers de López, 2023.