
Dios libra de la aflicción.
Oremos con urgencia por quienes hoy se encuentran en angustia, amenazados por las tempestades físicas, mentales, ambientales o espirituales. Dios calme la tempestad y traiga sosiego. Dios cumpla su propósito en cada caso; y su nombre sea por siempre glorificado.
Hay aflcciones causadas por mano humana cuando en su necedad se aleja del plan divino. Hay aflicciones que sobrevienen aun al justo que a Dios le sirve. Pero el uno y el otro, están inhabilitados para salir airosos. Mas cuando el ser finito reconoce su incapacidad para librarse de su indigente situación… cuando se humilla ante Dios, el Padre celestial escucha su angustioso clamor. Dios habla y puede calmar la tempestad y traer sosiego. Puede llevarte en su amor a puerto seguro. ¿Le entregaste tu vida y la tormenta?
La fe visualiza de antemano el cumplimiento de la promesa. Por eso, en tu angustia, clama, alaba a Dios y espera en su misericordia.
SALMO 107:27-31
Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.
28 Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.
29 Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.
30 Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.
31 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
COMENTA: ¿Qué tormentas te ayudó Dios a calmar? ¿Cómo viste su mano obrar en tu tormenta? ¿Qué lecciones aprendiste? ¿Cómo te ayuda esa lección en la tormenta que actualmente estás atravesando? © Rhodi Alers de López

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