“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones”-(Proverbios 4:20).
El capítulo 4 de Proverbios es el llamado de un padre a sus hijos. Habla de los beneficios que siguen como resultado de escuchar y poner en práctica los consejos del padre. Algunas amonestaciones son:
“Oíd, hijos, la enseñanza de un padre..”.-v. 1.
“Oye, hijo mío, y recibe mis razones…”- v. 10.
“Retén el consejo, no lo dejes;…” v. 13.
El ruego del padre
“Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones”- (Prov. 4:20).

¿Qué padre o madre no puede identificarse con un ruego tan tierno? ¿Qué hijo o hija no ha escuchado a sus progenitores rogarle con amor?
Hoy el Padre celestial también está urgiendo y rogando a cada uno de sus hijos que pongan en práctica sus divinos consejos, para que tengan vida abundante y eterna. Su ruego es tierno y urgente a la vez. Su interés mayor es la salvación de aquellos por quienes Cristo murió.
Oremos: En esta hora, Padre celestial, me uno a tu ruego, para suplicar que toda mi familia escuche tu llamado, y que abra la puerta de su corazón a tu santa invitación. Gracias por la obra del Espíritu Santo en cada uno de ellos. Gracias porque les das libertad para escoger vida en Cristo. Hoy agradezco la obra que estás haciendo en cada corazón y en el mío también. Dame la gracia de ser un intercesor efectivo y úsame para atraerlos a ti. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2019.

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