
Hoy, Señor, más que pedir, quiero agradecerte porque tú eres un Dios de amor y de bondad, que escuchas las oraciones de aquellos que creen en ti y te presentan sus necesidades en oración. Gracias por escuchar cada pedido, cada clamor, cada comunicación que se eleva desde cualquier rincón del mundo. Gracias por estar atento a la voz de tus hijos, indignos como somos. Gracias por mirarnos con misericordia. Gracias por lo que has hecho, y por lo que harás. En el precioso nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2020

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.