
La alegría de la Navidad no está en recibir, sino en dar.
La satisfacción de la Navidad no está en la complacencia propia, sino en compartir.
La paz de la Navidad no está en la ausencia del conflicto, sino en el perdón.
El gozo de la Navidad no está en fiestar, sino en ayudar.
El propósito de la Navidad no es separación, sino unidad.
El motivo de la Navidad no son los regalos, sino El Mejor Regalo:
La Vida Eterna.
La Razón de la Navidad es Cristo Jesús.
Rhodi Alers de López, Suspiros del Alma, pág. 61


Amén,es tan cierto cuando uno tiene la oportunidad de dar es tan gratificante uno es feliz al ver a otros felices.
Sí, ¡gloria a Dios!
Amén, muy cierto! Recibimos y somos bendecidos cuando damos.