Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10-11
Siglos habían transcurrido desde que Cristo dio a Adán y Eva la promesa de que vendría un Salvador. Los amigos de Dios, esos hombres que se destacaron como fieles portadores de la promesa, habían fallecido.
El pueblo escogido de Dios vivía ahora oprimido por el dominio romano. Sus vidas se desvanecían sin una razón de ser ni una vislumbre del más allá. Ya no se escuchaba a ningún profeta proclamar la venida del Libertador. No obstante, quedaban fieles que suspiraban por el Mesías prometido.
El mundo hasta entonces conocido estaba unificado bajo un mismo gobierno. El griego era la lengua literaria aceptada por todos y las Escrituras habían sido traducidas siglos antes. La gente anhelaba un propósito, una razón para vivir.
Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. DTG 23.3
En aquel entonces los sistemas paganos estaban perdiendo su poder sobre la gente. Los hombres se hallaban cansados de ceremonias y fábulas. Deseaban con vehemencia una religión que dejase satisfecho el corazón. Aunque la luz de la verdad parecía haberse apartado de los hombres, había almas que buscaban la luz, llenas de perplejidad y tristeza. Anhelaban conocer al Dios vivo, a fin de tener cierta seguridad de una vida allende la tumba. DTG, 24.1
El pecado había llegado a ser una ciencia, y el vicio era consagrado como parte de la religión. La rebelión había hundido sus raíces en el corazón, y la hostilidad del hombre era muy violenta contra el cielo. Se había demostrado ante el universo que, separada de Dios, la humanidad no puede ser elevada. Un nuevo elemento de vida y poder tiene que ser impartido por Aquel que hizo el mundo. DTG 28.1
¿Puedes imaginarte a los humildes pastores que cuidaban sus rebaños en las colinas de Belén? ¿Cuáles eran sus conversaciones? Ellos cuidaban a las ovejas. Sufrían al tener que separarse de las ovejas que eran llevadas como sacrificio por el pecado en las ceremonias. ¿Tendría para ellos sentido todo eso? Anhelaban en sus corazones, más que otros, ver el cumplimiento de las profecías.
Pero esa noche, Dios escuchó su clamor y los anhelos de sus corazones sedientos de salvación. Su rutinaria noche se tornó primero en temor, luego en un gozo indescriptible cuando se les presentó un ángel del Señor con gran resplandor. La noticia les cortó la respiración.
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11
La explosión de luces de la multitud de huestes celestiales fue algo que jamás ha sido descrita acertadamente. Irrumpieron en cantos de alabanza con gozo inenarrable porque había sido hecha realidad la promesa de un Salvador para la humanidad. Ya no necesitaba el mortal vivir sin sentido ni motivo. El cielo había irrumpido en la tierra para traer luz, esperanza, propósito y salvación.
Meditar en la condición de nuestro mundo actualmente nos ayuda a ver que la humanidad en general vive desconcertada por el dolor, abrumada por las malas noticias, desesperada por la incapacidad de los gobiernos humanos de poner fin a la desgracia ni de asegurar la paz.
Este es el momento crítico en la historia de la humanidad. Cristo el Señor es la respuesta hoy como lo fue en antaño. Él vino a traer paz, esperanza y salvación. Cristo el Señor es hoy la respuesta como lo fue para los humildes pastores. El tiempo es ahora cuando el Espíritu Santo está alcanzando a aquellos que reconocen que sin una intervención divina no hay solución para el sufrimiento de la humanidad. El Espíritu Santo está llevando corazones a Cristo el Señor para que guíe sus vidas y sus pasos hacia la patria celestial.
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS”. -Lucas 1:31
Noticias que cambian vidas
Mi hijo llamó desde la escuela esa mañana: “Por favor enciende el televisor para que veas las noticias”, — dijo.
En Estados Unidos el martes, 11 de Septiembre del 2001, ahora comúnmente conocido mundialmente como el 9/11 se refiere al día en que la nación vivió cuatro ataques terroristas islámicos por al-Qaeda que dejaron a la nación destrozada, con la pérdida de cerca de 3000 vidas. La tragedia impactó al mundo entero.
Conocí personalmente la historia de una propuesta de matrimonio pospuesta allí. Sus vidas escaparon el peligro casi inexplicablemente. Leí incontables historias de vidas salvadas por un inusual atraso, y por cosas que, en el diario vivir parecen insignificantes pero que, a la luz de esa tragedia, podemos aseverar, sin equivocación, que sucedieron por intervención divina.
Muchos años después de ese ataque, miles de bomberos y otros que respondieron a la emergencia, han sido diagnosticados con cáncer y miles han muerto en consecuencia a la exposición tóxica del 9/11. A décadas de aquél fatídico día, esa trágica noticia continúa impactando y cobrando vidas.
Cambios drásticos surgieron en cada ámbito: El gobierno creó el Departamento de Seguridad Nacional. Se perdió mucha privacidad personal, se impusieron revisiones de identidad, restricciones de vuelo en atuendo y equipaje. Se fortificaron las cabinas de los aviones. Se cambiaron pólizas de inmigración. Continuamente se debate el beneficio de privacidad versus seguridad. Hay un intensificado sentido de alerta en nuestro entorno diario.
La noticia de Jesús
Las noticias nos impactan. Unas destruyen, otras nos inspiran; unas nos mueven, otras nos paralizan. Pero hay noticias que salvan. ¡Jesús es esa noticia que cambia y salva!
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.” -Lucas 1:31.
Para María esta noticia lo cambió todo. Cambió su día, cambió su cuerpo, sus planes, sus relaciones, su responsabilidad, cambió la percepción de otros hacia ella, cambió su destino; además, cambió su paz y seguridad, cambió sus suspiros, su rutina, su vida entera; incluso, cambió su oración.
La noticia del nacimiento de Jesús para siempre dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. Dividió las páginas sagradas en un antiguo y nuevo testamento. Jesús dividió a la humanidad entre creyentes e incrédulos; entre cristianos y paganos, entre fieles e infieles. Cristo lo cambia todo. Las vidas que cambió en su ministerio terrenal todavía nos inspiran desde la antigüedad. ¿Crees que puede cambiar un corazón endurecido por la vida, por el sufrimiento o por la indiferencia? Todavía él cambia vidas. Es por eso que oramos, clamamos y anhelamos que la noticia de Cristo llegue a los corazones de nuestros amados.
Muy amados, Dios es fiel y su bondad hacia cada uno de nosotros se manifiesta en la bendición de ver culminar un año más.
Agradezco inmensamente a Dios que has sido parte de esta jornada en nuestro Ministerio y es mi deseo que la bendición divina se manifieste en tu vida y familia a lo largo del año que comienza.
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. Proverbios 10:22.
Muchas personas, situaciones, eventos y encuentros pueden de algún modo particular traernos algún tipo de beneficio. No obstante, Proverbios 10:22 nos recuerda que es la bendición de Jehová la que en realidad necesitamos.
Sí, damos gracias a Dios por cada situación, persona, circunstancia, entidad, Ministerio, etc., que fue una bendición en este año que culmina; pero no olvidamos que aún los tales, fueron instrumentos o medios que Dios utilizó para derramar su bendición sobre nuestras vidas y entorno. Inclusive si carecemos de otros recursos y oportunidades, su bendición es suficiente. Es la auténtica y suficiente bendición.
Su bendición nunca traerá a nuestra vida algo contrario a sus planes y propósito para nosotros. En su bendición hay descanso en medio de la agitación diaria de interminables compromisos. En su bendición hay esperanza en medio de la aflicción. En su bendición hay paz aun en medio de los desafíos constantes. En su bendición hay gozo aún en medio de las despedidas. En su bendición hay seguridad de que todo lo que él permite en nuestra vida, es y será parte de su bendición, que alcanza desde aquí hasta la eternidad.
Por eso, amado lector, hoy oro por, y deseo para ti y los tuyos la bendición de Jehová en este nuevo año, mientras vivimos disfrutando su presencia aquí y ahora hasta cuando la noche, la separación y el dolor ya no sean más.
Guineos en escabeche-foto por Rhodi Alers de López
En Puerto Rico este plato es popular en las celebraciones especiales como Acción de Gracias, Navidad, Año nuevo y Día de Reyes”. Sin embargo, no necesitamos esperar a los días festivos para disfrutar un plato sabroso y fácil. ¿Te animas?
Ingredientes
4 Guineos bien verdes, pelados, cortados en rueditas de aproximadamente 1/4 de pulgada de ancho
Sal a gusto
3 ajos
2 Cucharadas de leche de almendra (o leche de fuente vegetal de su preferencia)
Cocine los guineos
Pele y corte los guineos bien verdes en lascas de 1/4 pulgada
Ponga en olla de agua hirviendo y añada leche de almendra, sal y ajos.
Cocine por aproximadamente 4-5 minutos hasta que queden cocidos pero aún medio crujientes.
Escurra el agua bien.
Para el escabeche
2 Cucharadas de aceite de oliva extra virgen prensado en frío
3 hojas de laurel
1/2 cebolla roja, en lascas
1/2 cebolla blanca, en lascas
1 pimiento dulce rojo pequeño, en rueditas
1 pimiento dulce amarillo pequeño, en rueditas
1/4 taza aceitunas rellenas en lascas
Opcional: pizca de pimienta negra en polvo
Puede utilizar pimiento verde en vez de pimiento de colores.
Algunos usan el vinagre: puede añadirle una cucharadita o más, según su preferencia.
Procedimiento
Prepare en sartén: Coloque cebolla, pimientos, aceitunas, y demás, a fuego mediano, salteando para que los sabores se integren. Esto, solo por uno-dos minutos.
Añada guineo cocido a la sartén. Integre, salteando por 2-3 minutos.
1/4 jalapeño fresco, sin semillas, finamente picado
2 cucharadas de cilantrillo fresco, finamente picado
Jugo de un limón amarillo grande (aproximadamente 3 cucharadas)
Sal a gusto
Mezcle todos los ingredientes. Disfrute con tacos, quesadillas, nachos y otros platos favoritos, o simplemente, como una especie de ensalada. Pruébelo con tortillas y frijoles.
Escondida entre los diversos colores están las promesas divinas. Ésta es una idea que disfruté mucho trabajar hasta que descifré el mejor método para crearlo. Es parte del proyecto del Diario de Cartas.Para hacer este proyecto, necesitarás:
Tapetes de papel (utilicé tapetes de 6″)
Papel añejado o papel de color sólido, contrastante
retazos de papel
Promesas impresas en vellum, en papel de oficina, etc.
Para crear el sobre te dejo el enlace del video tutorial. Espero disfrutes tanto como yo creando algo bonito y diferente donde escribir o para usarlo como tarjeta de felicitación, etc.
Envelope Tutorial/ Para crear el sobre
Doily Journaling card/ Tutorial de la tarjeta de felicitación
El rosado en cualquiera de sus tonalidades es hermoso. En este proyecto se combinan diferentes tonos y diversos elementos para un toque de rústico y delicadeza, a la vez.