
Palabra de Dios para hoy:
Veamos Juan 17:9 -Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
Esta oración fue como un preludio al sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario. Jesús, quien vivió una vida de constante comunicación con el cielo, fue muy intencional en este tiempo de comunión con su Padre celestial. Esta oración muestra el corazón de Cristo, tierno, amoroso, interesado hasta lo sumo en el bienestar de los suyos, asegurándose de que no les faltara nada a quienes tanto amaba.
¿Sabías? La oración intercesora nos acerca a Cristo. De esta oración podemos aprender a orar por nuestros seres amados y otros en nuestro círculo de influencia.
Juan 17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
- “Yo ruego por ellos”-¡Jesús, el Dios Creador, ese que se comprometió desde antes de la fundación del mundo a ser el sacrificio sustitutorio si el hombre fallaba… ese mismo Jesús no pedía tranquilamente, sino que rogaba con lágrimas a su Padre en un momento tan crucial!
- “Ellos”-¿Quiénes eran ellos? Piensa en aquellos por quienes están orando. ¿Quiénes son y qué significa cada uno de ellos para ti? Para Cristo eran…amigos, compañeros, hijos, discípulos, testigos de su poder y de su amor compasivo… ellos eran su familia terrenal.
- “No ruego por el mundo, sino por los que me diste”-El interés del momento no era el mundo, sino aquellos que Dios Padre le había dado. ¿Reconoces que cada uno de tus hijos y también tus familiares, amigos, etc., te son dados por Dios mismo?
- “Porque tuyos son”-Independientemente de la postura individual de cada persona por quien oramos, Cristo reconoció que les habían sido entregados para devolverlos para el Reino de Dios. Si vivimos y oramos con esta perspectiva en mente, nos será más llevadera la jornada con cada uno de aquellos por quienes oramos, independientemente de los desafíos que cada uno conlleva.
Amante Padre celestial, gracias por cada uno de aquellos que me has dado. Gracias individual y colectivamente por ellos. Gracias porque deseas salvarles. Gracias porque pones en mí la necesidad de venir ante ti con el clamor en esta hora crucial en que vivimos. Padre ruego por los que me diste. Son mis amados. Mira cuánto te necesitan. Obra para que ninguno falte cuando tú vengas a buscarnos. Gracias porque Jesús murió para salvarlos a ellos también y tú les amas más que nadie. Gracias por escuchar y contestar mi clamor en su favor. En el nombre de Jesús, Amén.
©Rhodi Alers de López, 2025-Agosto 15,

Importantísimo es tener comunión con Dios. y interceder constantemente por nuestros familiares y amistades.