Escuela de Oración, No. 1-Método S. O. A. P.

 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Lucas 11:1

¿A qué maestro o instructor no le agrada oír de su alumno el pedido, “Enséñame”? Esta petición de un discípulo de Cristo nos deja claro que nadie nace sabiendo orar. Significa que podemos aprender a orar. Denota que nos es necesario el aprendizaje si deseamos tener una relación significativa con Dios.

La oración de Jesús es un modelo o patrón de cómo acercarnos a nuestro Padre celestial en oración, pero no significa que necesitamos aprenderla, recitarla y conformarnos con eso. Sí es una oración que encierra mucho, es corta y precisa y completa en sí misma. “El Padrenuestro“, como se conoce la oración modelo es rica en enseñanza, profundidad y alcance.

Comparto un método, y herramienta valiosa para profundizar en el estudio de la Biblia y en el diálogo con Dios. Es el método S.O.A.P. Este método nos ayudará a conocer mejor a Dios. Veámoslo paso a paso.

S-Significa “Santa Escritura”-¿Qué porción de la Biblia leerás hoy? Escribe la referencia bíblica y el texto completo.

  • EJEMPLO: Mateo 7:7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

O-Significa Observación-¿Qué capta tu atención? Puede ser una palabra, frase, algún concepto, etc. ¿Qué detalle sobresale?

  • EJEMPLO: Tres promesas.

A-Significa Aplicación-¿Cómo se aplica esa lectura a tu vida?

  • EJEMPLO: Cada promesa requiere acción de mi parte para su cumplimiento.

P-Significa Plática | Tu oración al respecto, que no siempre es un pedido. Piensa: ¿Cómo dialogarías con Dios sobre el pasaje? ¿Te motiva ese pasaje a alabar y/o agradecer a Dios por algo específico? Si encuentras una invitación, cuál será tu respuesta a Dios. ¿Le pedirías algo? En esta parte se toma en cuenta todo lo anterior. No debe hacerse a la ligera, sino reflexionando sobre el texto, su contenido, significado y aplicación.

  • EJEMPLO: Padre celestial, te alabo por tu disposición de bendecir mi vida en respuesta a mi decisión de acudir a ti en busca de ayuda. | Hoy me propongo creerte y depender de ti en cada situación. En el nombre de Jesús, Amén.

IMPORTANTE: Éste método no es algo que debe hacerse por cumplir con ciertos pasos o instrucciones. Tiene el propósito de que aprovechemos mejor nuestro tiempo de ESTUDIO de la Sagrada Escritura. Esa es su voz en el diálogo que es una oración privada. Debe ayudarnos a crecer en el conocimiento de Dios y de moldear nuestra vida para que se asemeje cada día más a nuestro ejemplo que es Cristo Jesús.

Tras los cuatro pasos descritos arriba, lee el pasaje nuevamente. ¿Qué más quieres conversar con Dios al respecto? Háblale otra vez. Puedes continuar añadiendo (y escribiendo) tu parte del diálogo. Habla a Dios sobre lo que vas descubriendo y aprendiendo en el estudio. Poco a poco, notarás el progreso espiritual.

¿Sabías?

Cuando tú lees su Palabra detenidamente, estás escuchando su voz.

Cuando tú oras, él te escucha cortésmente.

Así que, sin prisa, lee el pasaje. Reflexiona. Piensa en lo que Dios te está hablando. No le contestes a la ligera. Mantén el diálogo con Dios sobre el pasaje hasta que tu mente haya comprendido su mensaje para ti. No te levantes de allí hasta que tu corazón esté listo y dispuesto para vivirlo.

¿Te animas? ¿Estás listo?

Separa tu cuaderno para éste propósito.

En cada ocasión, escribe en una lista descendiente cada parte del método (o sus letras representativas). O sea:

  • Sagrada Escritura (Escribe los versículos con su cita). Deja un espacio entre el siguiente paso.
  • Observación…
  • Aplicación…
  • Plática…

COMENTA MÁS ABAJO cómo te resulta éste método y cualquier pregunta que tengas al respecto. Ya estoy orando por ti para que recibas la bendición que Dios tiene separada para ti.

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© Rhodi Alers de López, 2026

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Pautas para la Oración Pública

La oración, en público o en privado, nos eleva al trono de la gracia, para hablar con nuestro Creador y Sustentador. Sin embargo, ambas oraciones son diferentes. La diferencia entre una y la otra no es únicamente el número de personas envueltas.

Si ora solo, sin que ningún ser humano te escuche, esa es una oración privada. Si participa en alguna Reunión de Oración, o de una Línea de Oración, si ora junto a, o con una o más personas; pero también cuando ora solo en algún lugar donde otros le escuchen, estará elevando una oración pública, aunque no lo planifique así.

Cristo se refirió a la oración en público. “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos” (Mateo 6:7). 

Analicemos los siguientes consejos para la oración pública:

  1. Ore en completa reverencia: Nada debe impedirnos reconocer delante de quién estamos. Evite distracciones. Nuestros sentimientos y pensamientos deben estar sometidos en humildad a Cristo, pidiendo que el Espíritu Santo nos muestre cómo orar. “Las pequeñas diferencias y los prejuicios no deben ir con nosotros a estas reuniones” (EGW-Joyas de los Testimonios, t. 1, p. 271.3).

    Reverencia también conlleva la cortesía de esperar su turno para hablar y orar.
  2. Ore de rodillas: El arrodillarse denota dependencia, sumisión y reconocimiento de la grandeza de Dios en comparación con nuestra frágil existencia. Siempre que las circunstancias lo permitan, debemos arrodillarnos.
  3. La oración pública es corta: A quienes no oran en casa y esperan a la reunión de oración para presentar todo, la pluma inspirada les llama “asesinos de reuniones públicas y de oración” (Ver Joyas de los Testimonios, t. 1, p. 271.3). Para mantener su oración pública corta, asegúrese de orar antes en privado. También recuerde Mat. 6:7. No hay necesidad de repetir continuamente el nombre de Dios. ¿Repite usted el nombre de su interlocutor constantemente? No lo haga en oración.
  4. Use palabras sencillas, voz clara: Oramos juntos para ser fortalecidos y edificados. Hable claro para que todos puedan entender y participar con y en acuerdo con usted.
  5. Evite la crítica como evitaría la lepra:  Al presentar un pedido, no critique a nadie. Ejemplo: Si Juan del Barrio es áspero, presente el pedido sin mencionar su defecto o debilidad. Podría decir: “Concede a Juan Del Barrio un espíritu de bondad y cortesía”.  Orar así cierra la puerta al espíritu de crítica y permite cubrir la necesidad de manera considerada y sin pecar. Cada pedido debe ser presentado en oración con la suma cortesía posible, buscando siempre la bendición divina tanto para la persona por la cual se pide, para el oyente, y para usted como Intercesor. Pida por otros con la deferencia como quisiera que pidan por usted.
  6. No provea armas al enemigo: Mucho más de lo que imaginamos, el enemigo procura que la reunión de oración sea un semillero de chismes y habladuría. Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos. Sea prudente.
  7. La meta es unidad: Si desea la presencia de Dios allí, pida discernimiento para evitar todo lo que pueda promover un espíritu de separación.
  8. Recuerde que “Somos cartas leídas”: Público (a)” denota abierto para todos y expuesto ante todos. Usted y yo desconocemos el alcance o influencia del ambiente y la impresión causada a través de un comentario, un pedido, y/o de la reunión en general, etc.  Todo está grabado en los registros del cielo. Pero vivimos tiempos inciertos. No sabemos quiénes ni cuántos reciben el informe terrenal. ¿Puede decir quien nos escuchó en silencio que somos una influencia positiva o negativa? ¿De qué nos pueden acusar? Ojalá nos acusen de promover amor, unidad y comunión con Dios.

Que nuestra Reunión de Oración sea guiada por el Espíritu Santo.

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¿Qué experiencia de bendición has vivido en la Reunión de Oración?

©Rhodi Alers de López 2018