
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).
¿Puedes tú decir que te deleitas en Jehová? ¿Es para ti un placer profundo o un “trabajo” sacar tiempo para estudiar, orar, adorar y pasar tiempo en su presencia? ¿Cuán fácil se te hace servirle y seguir sus consejos? ¿Lo ves como una pesada carga o como un inmerecido privilegio? ¿Cómo identifica Dios tu relación con él?
El genuino gozo de servir a Dios es evidente en la vida de quienes se deleitan en Jehová. Y quien lee los corazones y conoce nuestras actitudes y motivos, honra a quienes disfrutan inmensamente su compañía. Hoy, oremos por una comunión más íntima con el cielo. Agradezcamos a Dios por su deseo de bendecirnos de tal manera que nuestras peticiones sean concedidas para gloria suya. ©Rhodi Alers de López, 2020

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