Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jer. 33:3

Promesa para esta semana:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces- (Jeremías 33:3).

Jeremías sufrió persecución por hablar las palabras de Jehová. Ahora se hallaba cautivo, bajo circunstancias muy desfavorables y desalentadoras. Tan agobiante era la situación del pueblo escogido que, en diferentes ocasiones, Dios mismo le dijo al profeta Jeremías que no orara por el pueblo rebelde, porque no escucharía su intercesión: Ver Jeremías 7:16 y Jeremías 14:11-12.  Es por eso que esta promesa cobra mayor significado. Veamos su contexto:

Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo: Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremias 33:1-3).

¿Qué es clamar?

Se clama cuando hay dolor, temor, tristeza, aflicción y/o urgente necesidad. Quien clama no habla quedamente ni con voz apagada. Pide auxilio con pasión desesperante. Insiste vehementemente. No se cansa ni se calla hasta lograr el favor requerido, sea cual fuere su necesidad.

Doble promesa

Dios invita a clamar insistentemente. Asegura dos cosas:

  1. Te responderé
  2. Te enseñaré

 ¿Crees la promesa? 

Cuando estemos tan ansiosos por la respuesta que clamemos a Dios por la salvación de nuestros hijos y familia:

  • Dios responderá.
  • Dios nos enseñará porque, en nuestra evidente necesidad, estaremos sumisos, dispuestos a aprender de él todo lo que desea revelarnos.

Cosas grandes y ocultas

  • Lo que ahora está oculto a nuestro entendimiento, será iluminado con la luz del trono de la gracia. Captaremos verdades que no hemos tenido el discernimiento para reconocer, ni la humildad de aceptar. Dios nos enseñará lo que sólo Él puede hacer en nosotros, por nosotros, a través de nosotros y a pesar de nosotros mismos.                                                                                                         
  • Nos mostrará cómo las vidas son transformadas por su gracia y su amor, que será evidente en nuestras vidas convertidas. Nos dará la recompensa de clamar desde lo más profundo de nuestro ser, porque tener comunión con Dios es lo más importante (nuestro aliento de vida); y la salvación de los nuestros será el clamor de un corazón que ama como Jesús amó: un amor sacrificado hasta la muerte, y muerte de cruz. Moriremos a nosotros y vivirá Cristo en nosotros.

Mi oración

Dios eterno, Creador del cielo y la tierra, ante ti me humillo en esta hora. Perdona la dureza de mi corazón y mi ceguedad. Te necesito, Señor. Escucha el clamor de mi corazón y concédeme que ame como Jesús.  Concédeme ser un testimonio de tu amor y tu gracia transformadora: Que mi familia vea a Cristo en mí, y entonces, seas tú el más caro anhelo de su corazón. Gracias por tu respuesta.

En el nombre de Jesús, Amén.

 NOTA: El ayuno lo comenzamos cada viernes, a la 1:00 pm (después del almuerzo). No cenamos. No desayunamos sábado am. Concluimos el ayuno a la 1:00 pm para almorzar con nuestra familia.

Si alguno no puede ayunar completamente, puede comer frutas o algo más liviano. Dios te bendiga y prospere en tu propósito.

Tu hermana en Cristo,

©Rhodi Alers de López, 2018

Autora, conferencista internacional, canta-autora, fundadora de "Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria" & "A Dios Le Importa tu dolor"

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *