
Listas interminables
Navidad es una época festiva y regalar es un hermoso privilegio.
Nuestra cultura materialista y egoísta promueve el hacer una lista de deseos para Navidad. Niños, jóvenes y adultos hacen listas con sus deseos para Navidad. Quienes están lejos de sus familiares anhelan compañía. Quienes no tienen empleo suspiran por una oportunidad valedera. Los enfermos desean salud y los presos desean libertad.
Los niños enfermos generalmente tienen deseos poco comunes y hay algunas organizaciones que se esmeran en cumplir algún deseo especial para los niños con condiciones especiales.
¿Conoces su lista de navidad?
La Navidad es acerca de Cristo y sus deseos, no de los nuestros. He aquí su lista de deseo esta Navidad:
Dame, hijo mío tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
Proverbios 23:26
Cristo desea tu corazón y el mío. Dejó su gloria, nació en un maloliente pesebre, vivió haciendo bien y murió con el único propósito de poder reclamar tu corazón y el mío. Tal es su amor. Tal es su anhelo, tal es su único deseo de Navidad. Su sufrimiento y victoria aseguran que los más caros anhelos de cada ser humano lleguen a ser realidad en Cristo.
Hoy, mientras el mundo celebra Navidad con extravagantes fiestas y regalos, no olvidemos que la razón de la Navidad es Cristo y su único deseo es salvarte a ti y a todo ser humano. Si no le has entregado tu corazón, NO ESPERES MÁS. El momento decisivo es HOY, aquí y ahora. Cuando todas las luces se apagan y los papeles coloridos se tiren al zafacón, tendrás paz en tu corazón si a Cristo le has dado tu corazón.
Oremos
Padre de amor, gracias por Jesús y la Navidad. Hoy reconsagro mi vida a ti. Suplico por todos mis familiares, amigos, vecinos y amados que anhelamos ver en el cielo. Inquieta sus vidas para que acepten tu invitación de amor, y que reciban en sus vidas la paz del cielo. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021

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