En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. Salmo 18:6

Señor,
aun si la enfermedad
trauma o maldad
silencia mi voz,
tú escuchas con claridad
el clamor de mi corazón.
Y en ese silencio audible
te manifiestas con poder
concediéndome
momento tras momento
tu dulce bendición. ©Rhodi Alers de López, 2012
Gracias, Padre celestial, por escucharnos tan atentamente aun en esos difíciles momentos cuando no podemos expresarlos abiertamente. Te alabamos por tu amor, tu tierno cuidado y tu disposición para obrar en nuestra necesidad. Ayúdanos a ser más como tú. En el nombre de Jesús, Amén.

Amén
Dios te bendiga, Gillen
Amén!! Gracias, Señor por escuchar aún nuestro corazón!! Bendiciones siempre!! XOXOXOXO… 🙅♀️🥰💞🙅♀️🥰💞
Amén