Desafío de Gratitud, No. 9

El más potente tónico lo dispensan los labios de una madre. ¡Oh, cuánto añoro sus tiernos besos! ¿Qué niño desconoce su poder? ¿Qué dolor infantil no se mitigaba con los besos de su madre? Ningún temor osaría violentar la calma que inspiraban aquellos besos.

En algunas culturas se le huye al beso y se le detesta por considerárselo anti-higiénico. Pese a ello, el beso es una reconocida expresión de intimidad. Para muchas culturas el beso es un símbolo de amor, un gesto de ternura, de afecto genuino, es una señal de bienvenida y un emisario de buena voluntad.

¿Qué dice la Biblia sobre el beso? Lo procuré encapsular en los siguientes versos:

El beso en la Biblia

Entre funciones religiosas:

Se dieron besos al suministrar

La bendición de la primogenitura

Y el ungimiento de un monarca.

~*~

Dice de besos entre amigos

Y por supuesto, entre la familia

Besos cuando el padre expiró

Y  a otros: besos de despedida.

~*~

Se habla de besos de aceptación

Al conocer a un nuevo pariente;

Menciona besos de bienvenida

Al hogar y nuevo ambiente.

~*~

Leemos de besos de perdón,

Besos de reconciliación,

Besos regados por llanto

y tiernos besos de dulce amor.

~*~

Sabrás de besos a las manos,

Y hasta de besos a los pies.

Muestra que hay besos engañosos

y de quien sabe aborrecer.

~*~

No encubre aquellos besos forzados,

Abuso violento, descarado…

Declara el beso de la traición

Y hasta los besos asesinos.

~*~

Entre creyentes, hombre y mujer

De dulce paz, saludo virtuoso,

Ósculo santo era costumbre

Sin cuestionar honor y decoro.

~*~

Canta de besos en la pareja

En intimidad matrimonial.

Cual bella novia la Iglesia espera

A Cristo, el Esposo celestial.

¿Sabes dónde se originó el beso?

Mi opinión: En la eternidad.

Amigo, amiga, Somos pecadores. Nuestra realidad es que la justicia exige muerte. Como seres humanos pecadores, tú y yo merecemos la muerte por haber quebrantado la ley de Dios. Pero en Cristo, quien es la Verdad, en la cruz, se encontraron la misericordia y la verdad. Allí, Cristo pagó el precio de nuestro pecado. La justicia y la paz se besaron. ¡Cristo es nuestra justicia, y Cristo es nuestra paz!

El beso se forjó en la eternidad, cuando, antes de la fundación del mundo, se formuló el plan de rescate por si el ser humano fallaba.

La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.

Salmo 85:10

Desafío: Agradece a Dios por el beso que expresa tierno afecto y también por ese beso divino hecho realidad para tu salvación y la mía.

Padre amado, Gracias.  ¿De quién, sino de ti, el Autor del amor, podría resultar un gesto tan perfecto de amor genuino, como el beso? Gracias, por ese amor completo, incomparable, que venció para siempre el pecado y nos aseguró la salvación por la fe en el sacrificio de Cristo. Anhelamos reflejar más de ti al amarnos unos a otros. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022

Notita de Victoria-Audible silencio

En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. Salmo 18:6

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Foto por Rhodi Alers de López

Señor,

aun si la enfermedad

trauma o maldad

silencia mi voz,

tú escuchas con claridad

el clamor de mi corazón.

Y en ese silencio audible

te manifiestas con poder

concediéndome

momento tras momento

tu dulce bendición. ©Rhodi Alers de López, 2012

Gracias, Padre celestial, por escucharnos tan atentamente aun en esos difíciles momentos cuando no podemos expresarlos abiertamente. Te alabamos por tu amor, tu tierno cuidado y tu disposición para obrar en nuestra necesidad. Ayúdanos a ser más como tú. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracias, Gracias, Gracias!

Amigo, amiga…

No sé en qué circunstancias te encuentras este día, ni cuántos pesares han llegado a tu vida. No niego que este mundo está lleno de dolor y de situaciones que no encuentran humana explicación. Pero en medio de tus luchas y desaciertos, como en medio de logros y de alegrías, Cristo sigue siendo fiel. Él es la solución a tu mayor temor y la respuesta a tu más grande inquietud.

Por eso quiero invitarte a levantar tu vista del “aquí y ahora” y a enfocarte hoy en Jesús y la victoria. Pues una cosa es segura: Si hemos de vivir en victoria, diariamente hemos de agradecerle a Jesús por su magnífica y sin igual victoria.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57). 

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Hoy vengo, Señor, con corazón agradecido.

No por falta de retos, ni ausencia de tropiezos.

Mas gracias doy por tu amor inmerecido

y la victoria que me das a través de Jesucristo.

Hoy late mi corazón, humillado, enternecido

al ver atrás y saber que hasta aquí me has sostenido.

Prometiste guiarme por todo este camino

hasta que llegue contigo a celestial destino.

 

“Gracias” jamás encapsulará con fiel sentido

lo que esgrime el corazón arrepentido.

Mas, callar no puedo esta victoria que has tenido.

Gracias por tu gracia que a mi alma ha revivido.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57).

©Rhodi Alers de López, 2018