Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 24:7

Promesa: 

 Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.  Jeremías 24:7.

¿Estás ayunando y orando por la salvación de aquellos que deseas ver en el reino de los cielos? ¿Te llena de frustración no ver a tus hijos, familia o amigos progresando en su relación con Dios como anhelas? ¿Te desespera ver pasos en la dirección equivocada? Dios promete obrar en sus corazones (mentes) de modo que conozcan a Jehová y le reconozcan como Señor de sus vidas.

Dios obra de formas que tú y yo no podemos ni siquiera imaginar. Tiene todos los recursos a su disposición y no ha dejado a la deriva a aquellos por quienes oramos por salvación. Que cobre aliento tu corazón y reanude su intercesión en toda hora, con la seguridad de que esta es la voluntad de Dios: SALVAR. Aquel que dio a su Hijo por salvar a la humanidad  caída, promete que ellos (aquellos por quienes estamos orando por salvación) cambiarán de rumbo: “se volverán a mí de todo su corazón”.  O sea, no vendrán por los panes y los peces, vendrán porque el Espíritu Santo habrá tocado su corazón y habrán comprendido su necesidad de salvación. Ya no rechazarán el llamado, sino que correrán a los brazos del único que les puede salvar. ¡Gloria a Dios por cada hermosa promesa de salvación!

Oremos: 

Amoroso Padre celestial, te alabo. Exalto tu bondad y gran amor. En esta hora, humillada ante ti, reconozco que tu especialidad es salvar. Tú amas a mis hijos, familiares y amigos más que yo. Tú diste a tu Hijo para que tengamos salvación. Hoy, confiando en tu promesa, agradezco tu disposición y tu poder para cambiar vidas. Te alabo porque eres fiel . Gracias porque cambiarás el corazón de mis hijos, familia y amigos; y ellos se volverán a ti sinceramente, para hacer tu voluntad. Gracias, gracias, gracias. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración?

Ayuno & Oración por la salvación de nuestros hijos y familia-Juan 16:7-8

¿Anhelas ver a tu familia en el cielo? ¡Sé parte de este momento especial!

PROMESA: Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16: 7-8).

Hacemos nuestra esta promesa.

Oramos:

Gracias, Padre celestial, por esta promesa que hoy pedimos se cumpla en nuestra familia. No deseamos que ninguno quede fuera de este círculo especial de oración. Obra en mi propio corazón. Obra en nuestros corazones. Obra en el corazón cada uno de aquellos que nos diste. Convéncenos del pecado y permite que lo veamos en su asquerosidad, tal cual es, para que arrepentidos, lo confesemos. Haznos sensibles a tu voz. Ayúdanos a comprender cuánto necesitamos ser revestidos de tu manto de justicia. Permite que ese día cuando los libros se abran en el juicio, nuestros nombres estén en el Libro de la Vida.

Hoy te suplico por mi familia y las familias de cada hermano y hermana que se inclina ante tu presencia pidiendo por la salvación de su familia. Concédenos el gozo de ver a nuestra pequeña grey preparándose para el encuentro con Cristo.

Lo suplico en el nombre de Jesús, nuestro Salvador, Amén.

Una invitación especial para cada viernes.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y Oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada cada viernes, de 1:00 pm hasta el sabado a mediodía. (Viernes después de almuerzo, hasta almorzar el sábado con nuestra familia). O sea, solo evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. 

¿Cómo? Repasa en silencio la promesa para hoy. Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo.  Pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia. Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2017