ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:6 sobre la ORACIÓN PRIVADA

¿Cómo describes tu vida de oración privada? ¿Te has detenido a aprender sobre lo que Cristo explicó al respecto? En un artículo anterior vimos lo que Jesús enseñó en Mateo 6:5 sobre la ORACIÓN PÚBLICA. Ahora nos detendremos en Mateo 6:6.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público-Mateo 6:6.

  • ¿Tienes un lugar donde regularmente oras en privado?
  • ¿Cuál es tu lugar favorito para orar?
  • ¿Preparaste un lugar especial para orar?
  • ¿Has tenido la urgencia de orar en privado estando rodeado de otras personas?

Con las instrucciones que Cristo dio no tiene la intención de que dejemos de orar. Por el contrario, su deseo de que nos comuniquemos con él de forma efectiva fue lo que lo motivó a dejarnos la llave de la oración. Ella nos da acceso al trono de la gracia. ¿TE FIJASTE BIEN? Tenemos acceso gratuito, sin cita, sin horario especial al trono de la gracia, el asiento de nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea Dios!

¿Te motiva ese pensamiento a orar? Comparte tu testimonio, tu pregunta o comentario más abajo. Creceremos juntos. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

Escuela de Oración-Inspiración para hoy: Paciencia

¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.

No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!

COMENTA: ¿Qué resultado anhelas obtener tú? ¿Estás dispuesto a correr con paciencia? Dios te bendiga y llene de paciencia y renovado compromiso con Dios para alcanzar la meta propuesta. ©Rhodi Alers de López, 2026

Ayuno & Oración por Hijos-Ora la Palabra: Marcos 2:3

 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.” Marcos 2:3

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:4-5

Había en Capernaúm un paralítico que carecía de toda esperanza para su enfermedad. Había buscado en los líderes religiosos algún vestigio de esperanza y liberación de sus sentimientos de culpa. Sabía que su enfermedad era el resultado de una vida licensiosa. Pero ellos no le señalaron al médico divino, sino que lo alejaron cruelmente, actuando sin compasión y sin interés en su salud. Lo perturbaba el remordimiento de una vida llena de decisiones equivocadas…

¿Amigos?

Sus amigos lo motivaron a poner su esperanza en Jesús. Allí estuvieron, cerca de él. Cuando él aceptó ir a Jesús y les pidió ayuda para llegar, los amigos se pusieron en acción decidida.

No se desalentaron al llegar a la casa de Pedro y ver tan grande multitud. El mismo paralítico les indicó la estrategia a seguir: Abrir un boquete en el techo. Mostró perseverancia. No estuvo dispuesto a marcharse sin la bendición que había ido a buscar. No estuvo dispuesto a dejar pasar la bendita oportunidad.

La pluma inspirada describe la escena:

“Repetidas veces, los que transportaban al paralítico trataron de abrirse paso a través de la muchedumbre, pero en vano. El enfermo miraba en derredor suyo, con angustia indecible. ¿Cómo podía abandonar su esperanza cuando la ayuda que había anhelado durante tanto tiempo estaba tan cerca? Por su indicación, sus amigos le llevaron al techo de la casa, y abriendo un boquete en dicho techo, le bajaron a los pies de Jesús. El discurso quedó interrumpido. El Salvador miró el rostro entristecido, y vió los ojos suplicantes que se clavaban en él. Comprendía el caso; había atraído a sí este espíritu perplejo y combatido por la duda. Mientras el paralítico estaba todavía en su casa, el Salvador había convencido su conciencia. Cuando se arrepintió de sus pecados, y creyó en el poder de Jesús para sanarle, la misericordia vivificadora del Salvador había bendecido primero su corazón anhelante. Jesús había visto el primer destello de la fe convertirse en la creencia de que él era el único auxiliador del pecador, y la había visto fortalecerse con cada esfuerzo hecho para llegar a su presencia.” {DTG 233.3}

Marcos 2:1-12

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

“Entonces el que había sido traído en una camilla a Jesús, se puso de pie con la elasticidad y fuerza de la juventud. La sangre vivificadora corrió raudamente por sus venas. Todo órgano de su cuerpo se puso en repentina actividad. El rosado color de la salud sucedió a la palidez de la muerte cercana. “Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.” {DTG 235.1}

¿Cómo está tu fe hoy?

La fe de ellos hizo posible el milagro. La fe tuya como intercesor será honrada por el Salvador. Tu oración hace la diferencia para el enfermo. Cristo desea sanar al ser humano de la angustia mental y de la muerte eterna. Incontables veces la salud del alma viene como precursora de la salud física.

No dejes de interceder. Sé tú fiel en cargar a los paralíticos que necesitan llegar ante Cristo para recibir la sanidad integral. Al ver tu fe, el Médico divino realizará la obra que solo él puede hacer.

Querido Padre, gracias por tu capacidad de ver cada corazón y atraerlo a ti. Gracias por ser el Médico que sana el alma y también el cuerpo. No me dejes desmayar ni retroceder. Dame las fuerzas para creer y continuar cargando en oración a quienes en mi círculo de influencia necesitan la sanidad divina. Gracias por honrar mi débil fe y sanar a quienes con amor traigo ante tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

RECURSOS para el líder de Oración: Calendario

El CALENDARIO es un recurso que me ha dado buenos resultados y puede ayudar a toda una comunidad o congregación a envolverse en oración. Es sencillo y no requiere inversión de dinero. Lo que sí requiere es ser diligente en reunir los nombres de cada miembro del grupo o congregación. Lo he usado efectivamente con jóvenes, adultos, grupos de damas, niños, etc.

Ventajas de ésta idea:

  1. Incluye a cada familia o miembro.
  2. Deja lugar para orar específicamente por los líderes, la familia pastoral, y los diversos niveles de liderazgo eclesiástico dentro de la organización.
  3. También permite añadir algún proyecto especial según sea necesario.
  4. Esta idea permite el que cada familia sepa con seguridad qué día del mes se estará orando por ellos.
  5. Promueve la constancia, perseverancia, etc.
  6. Ayuda a cada integrante a familiarizarse con los nombres de todas las familias o miembros del grupo.
  7. Promueve la empatía y el interés por los demás.
  8. Además, ¿Sabías que el orar por personsas específicas promueve la unidad y el amor entre y por quienes oras?

NOTA: El ejemplo de arriba (que puedes descargar) muestra una lista en orden alfabético porque es fácil ayudar a recordar y seguir un orden. Sin embargo, usted puede usar otro criterio, si lo cree necesario.

¿Se anima?

Comente más abajo qué le parece la idea, y cuál ha sido su experiencia con una herramienta tal.

Dios le bendiga al esforzarse por promover un ambiente de oración en su círculo de influencia.

Su hermana en Cristo, Rhodi Alers de López

Ayuno y Oración por Hijos-Ora la Palabra: Mateo 15:28

Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

¿Cómo está tu fe?

La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?

En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.

Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:

  • 1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
  • 2. Género: Hombres vs mujer
  • 3. Número: Muchos vs una sola
  • 4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
  • 5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
  • 6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos

¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?

Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.

El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.

El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.

-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.

Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.

Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?

¿Asunto de fe?

Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.

¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?

¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?

¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?

¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?

Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:

  • Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
  • Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
  • Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
  • Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
  • Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
  • Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
  • Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.

“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}

Amante Padre celestial, Alabado seas siempre por tu misericordia. Gracias por tu poder y por tu Palabra que nos muestra tu interés y también tu poder para obrar. Perdóname por las veces que me dejé desanimar por mi apuro, por mi falta de perseverancia, o mi falta de fe al no ver una pronta respuesta. Como la mujer cananea, hoy vengo a ti con la seguridad de que únicamente tú puedes salvar a mi familia. Aquí espero. Enséñame a permanecer en tu presencia a pesar de los obstáculos, sean cuales fueren, porque de ti sólo viene mi socorro y nuestra salvación. En el nombre de Jesús, gracias, Padre bueno. Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y oración por salvación-Ora la Palabra, No. 3

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Lucas 18:1-3

Oídos que no oyen

La viuda estaba destruida. Su rostro evidenciaba los rastros de una vida dura, de privaciones y de esfuerzos no recompensados. No obstante sus ojos fijos en el rostro de su interlocutor, exigían justa respuesta. Vez tras vez salía de allí extenuada. El injusto juez no tenía compasión alguna por nadie. ¿Qué podría esperar ella, desgastada por el sufrimiento, y sin atractivo que despertara el interés de tan arrogante personaje en autoridad? ¿A quién le importaría su urgente necesidad? Sola, sin nadie que la representara ante la sociedad, no tenía alternativa que dar la cara y encontrar fuerzas para luchar por ella misma en una cultura donde la mujer tenía muy poco valor.

Así que, vez tras vez reunía fuerzas para llegar y presentarse ante el impío legislador. Cuenta el registro sagrado que éste cuadro se repitió muchas veces, sin que se inmutara el soberbio magistrado. No le incumbían los malvados que se aprovechaban de los vulnerables. No le interesaba el bienestar alguno de ser humano, sino el suyo.

No te canses de orar

Lucas 18:1 nos recalca la importancia de la oración perseverante. Cristo mismo explicó que nos incumbe orar y continuar orando. El cielo nos prepara para recibir la respuesta en el momento apropiado, cuando el corazón ya está divinamente instruido en las lecciones que harán del suplicante un altar de agradecimiento a Dios por su bondad inmerecida.

Nueva vez se presentó la viuda ante el soberbio juez. Determinada, expuso su pedido. ¡Qué maravilla del amor redentor!:

—Esta vez, razonó el juez, voy a concederle su pedido, no sea que me agote la paciencia.

¿Acaso no responderá el Padre amante a sus hijos? Si un juez soberbio concedió un pedido a la viuda de nuestra historia, ¿dudarás de que el Dios que dio a Cristo por ti y por mí conteste a los pedidos que nacen de un corazón guiado por el Espíritu Santo para la salvación de aquellos por quienes Cristo murió?

Oramos:

Oh, Dios bueno, tu poder es inescrutable y tu fidelidad sobrepasa a las nubes. El enemigo quiere destruirnos. Quiere agobiarnos para que perdamos la fe. Pero nuevamente, suplicamos, haznos justicia de nuestro adversario. No permitas que los nuestros sean arrastrados por el enemigo. Haznos justicia, Dios de amor. Continuamos clamando y esperando en el tiempo de tu buena voluntad. Gracias porque sabemos que escuchas y respondes. Libera a los nuestros de las garras del maligno y haznos justicia para la gloria de tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros

 

Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; Nehemías 1:5

Malas noticias

¿Recibiste malas noticias?

¿Quién fue el portador de las malas nuevas?

¿Cuál fue la noticia?

¿Cómo reaccionaste?

Nehemías se encuentra en un país extraño. Es para él un golpe muy fuerte recibir esta mala noticia porque se trata de su familia en Judá. Su vida en Babilonia no le hizo olvidar a su tierra.

Las malas noticias impactaron su vida notablemente, según Nehemías 1:4.

Su oración

Nehemías ora y adora:

Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 

Nehemías confiesa y ruega

esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.

Nehemías le recuerda a Dios sus promesas

 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 

Hace referencia de las promesas divinas en

Deuteronomio 12:5sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis.

Deuteronomio 9:2929 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.

Deuteronomio 28:64  Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.

Deuteronomio 30:1-4  Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará;

¿Cómo oramos? Fíjate en el orden de su oración.

¿Qué carga ha puesto Dios en tu corazón? Cuando oramos por algo que Dios ha puesto en nuestro corazón ese clamor alcanza el corazón de Dios. Es una oración desde nuestro pequeño corazón que sube al inmenso, pero tierno y compasivo corazón de Dios.

¿Qué puedes aprender sobre la oración de Nehemías? ¿Impactará ello tu intercesión por la salvación de tus amados?

Oración: Padre celestial, maravilloso, amante, compasivo, y poderoso para salvar, esperamos en tu promesa de salvar a nuestros hijos (ver Isaías 49:24-25). No los dejes tranquilos. Sacúdelos, sálvalos de las garras del maligno, según tus promesas. Creemos en ti y confiamos en que obrarás en nuestros seres amados, según Hechos 16:31. Te agradecemos la obra que estás haciendo y harás. En el nombre precioso de Jesús, Amén.

Ayuno y oración por salvación de hijos y familiares-Cuando un padre ora

1 Crónicas 29:19  Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

El padre que oró así fue el rey David.

Con gozo, de buena voluntad había planificado y preparado materiales de todo tipo para la construcción del templo, un lugar donde la presencia de Jehová pudiera morar permanentemente.

David era un padre que amaba a Dios y modelaba esa relación íntima con su Padre celestial. Por supuesto, anhelaba de todo corazón que su hijo tuviera una relación con Dios tan significativa que impregnara toda área de su vida.

David conocía que sus días estaban contados y que ahora, su hijo Salomón sería el responsable por ejecutar sus planes de construcción del templo. Conociendo a su hijo como solo un padre puede, y comprendiendo la gran responsabilidad que pesaba sobre los hombros de su joven hijo, David oró específicamente para que Salomón cumpliera el propósito  divino y para que Dios, a través de Salomón también cumpliera su propósito de bendición.

¿Qué pide un padre para su hijo?

Este padre pidió un corazón perfecto. ¿Será posible tener un corazón perfecto?

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra perfecto significa:

PERFECTO/A . adj. Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea.

Sin.:completo, acabado, inmejorable, insuperable, impecable, estupendo, correcto.
Ant.:imperfecto, defectuoso, incompleto.

Un corazón perfecto no es un corazón que nunca se equivoca; pero sí es un corazón recto, porque tiene a Dios como su prioridad.

El mismo rey Salomón, durante la dedicación del templo oró: 1 Reyes 8:61-Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.

Cuando falta la intercesión: Años después de la muerte del rey David, la Palabra de Dios registra lo que es una vida sin la intercesión:

1 Reyes 11:4-Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.

NO TE DESALIENTES. Éste hecho debe servir de motivación a todo padre para orar persistentemente por sus hijos con detalles, pidiendo a Dios específicamente según el carácter de sus hijos.

Dios quiere salvar. Mientras vivas, no dejes de orar por tus hijos, familiares y amigos que deseas ver en el cielo.

Padre celestial, gracias porque tú oraste por cada uno de nosotros. Ayúdanos a ser intercesores comprometidos contigo y con la salvación de quienes deseamos ver en el cielo. No nos dejes desmayar, pues tú nos diste un ejemplo de fiel intercesión. Salva a nuestros hijos. Dales un corazón perfecto para contigo, y que se incline únicamente ante ti. En el nombre de Jesús, GRACIAS, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

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Ayuno & Oración por Hijos & familia-Síguelos… de rodillas, pte. 2-Estrategias de Victoria

No fue cualquier crisis

En la parte número uno vimos que David se vio ante una situación totalmente inesperada: El enemigo había incursionado en su ciudad de residencia, había quemado la ciudad y se había llevado cautivos a todos sus habitantes, aparte de todo objeto útil y de valor que había. ¿Puedes imaginar la magnitud de su crisis?

1. No estás solo.

El registro sagrado hace claro que David no estaba solo. ¡Lo acompañaban seiscientos hombres! No fue la familia de David la única afectada. ¡Seiscientos y una familia estaban afectadas! Esta era una crisis de toda una comunidad, crisis con LETRAS MAYÚSCULAS. Fue un choque, un golpe inexpresable: desde total sorpresa, incertidumbre, preocupación, dolor, ansiedad, desesperación, caos, profunda angustia, amargura e inestabilidad emocional son solo algunas de las consecuencias que se pueden esperar en una situación así. No había ni siquiera un ser humano en su comunidad que no estuviera afectado por tal crisis. ¿Estaba todo perdido? ¿Habría alguna esperanza? ¿Quedaría en ellos el deseo de vivir? En cada crisis, no eres tú quien único sufre. Otros a tu alrededor también sufren sus efectos, consecuencias, etc.

¡Fue tal su desesperación que enseguida buscaron a un culpable! ¿En que les ayudaba eso?

Decidieron que era David, su líder, el culpable. Planificaron acabar con su vida. ¿Cómo resolvería eso su crisis? ¿No la aumentaría?

2. Se necesita un líder.

Reacciones propias de la humanidad:

  1. Llorar hasta quedar sin fuerzas
  2. Buscar culpable
  3. Decidir acabar con el “culpable”

1 Samuel 30:6 muestra a un buen líder en acción en tiempo de crisis.Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.

David también lloró hasta quedar sin fuerzas. El sentido de responsabilidad estaba sobre sus hombros. El dolor era insoportable, la angustia emocional lo dejó aún más indefenso, susceptible. Cuando sus fuerzas eran nulas, David reconoció su impotencia y volvió su mirada y sus pensamientos a Jehová. En Dios buscó dirección y respuesta a una situación cuya magnitud nos es difícil comprender a la mayoría de los lectores hoy día.

¿Qué situación o crisis estás enfrentando hoy en tu vida, familia, Iglesia, comunidad o nación? Dios necesita a alguien que esté dispuesto a humillarse bajo la conducción del Espíritu Santo, reconozca sus errores e impotencia y decida buscar dirección divina.

¿Reaccionarás como el montón o como el líder que Dios te hizo?

Ezequiel 22:30-Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

¿Volverás tu rostro, tus pensamientos a Dios para que él te fortalezca y use en ésta crisis de hoy?

3. En la unión está la fuerza.

Cuando David buscó dirección divina, se unieron los 600 hombres en la instrucción divina para la situación a mano.

Mateo 18:19-20-19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

En esta preciada porción de las Escrituras se nos da una instrucción de gran importancia. Unidos en propósito, en armonía unos con otros, unidos en pensamiento y en un pedido que pueda redundar para gloria de Dios, unamos nuestras voces en clamor al cielo por aquellos a quienes el enemigo tiene cautivos en sus redes. Esto requiere no solo una decisión de orar juntos, sino el examinar nuestros corazones, motivos, acciones, etc. Como familia: ¿estamos en paz unos con otros o hay faltas sin confesar? ¿Estamos culpándonos unos a otros o estamos humillándonos ante Dios, reconociendo que ninguno de nosotros está exento de pecado y que de una u otra forma, necesitamos pedirnos perdón y permitir al Espíritu Santo tomar control de nuestras vidas, emociones, pensamientos y acciones?

4. El enemigo atacará, pero solo quemará y llevará cautivo lo desprotegido.

En la historia de David y Siclag relatada en 1 Samuel 30 es evidente que el enemigo ataca lo vulnerable. Cuando se baja la guardia, cuando la ciudad de nuestra vida queda desprotegida sin estudio de la Palabra y la oración, sin reunirnos como familia para estar otra vez “de acuerdo” en pensamientos, sentimientos, acciones y propósitos, para clamar por las necesidades de unos y otros, cuando se deja de lado a Cristo como la prioridad y ocupamos el tiempo en otras cosas… estamos dejando la ciudad desprotegida. ¿Estamos hoy tú y yo vulnerables? ¿Está nuestra vida, nuestra familia, iglesia y comunidad desprotegida?

5. Examen divino urgente

Salmo 139: 23-24 —Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Ese necesita ser nuestro ruego a Dios. Sólo el Espíritu Santo revelará nuestra verdadera condición, necesidad y el remedio. ¿Le daremos la oportunidad?

6. Ésta es una lucha espiritual

Efesios 6:12-“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Independientemente de cómo se llame tu crisis, estamos en guerra espiritual desde el mismo génesis de la humanidad. No procures ignorar esta realidad. Mientras no aceptes esta verdad le darás ventaja al enemigo. Porque esta es una lucha espiritual necesita pelearse con las armas divinas y en el lugar apropiado: En los lugares celestiales.

Lee cuidadosamente estos textos que nos dan a conocer la bendición que tenemos a través de Cristo.

  1. Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
  2. Efesios 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
  3. Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.
  4. Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Padre celestial, humildemente hoy te suplico que me examines y me reveles la verdad que solo tú conoces. Perdóname por las veces que he dejado mi vida, familia y otras áreas desprotejidas y vulnerables, por mi falta de comunión contigo. Ten misericordia, ayúdame a ser fiel a mi compromiso de amor contigo, para que tú puedas cumplir tus promesas en mi vida, familia y círculo de influencia. Salva a nuestros hijos y familia. Ayúdanos a batallar en oración ferviente y en el diligente estudio de tu Palabra. Gracias porque si somos fieles, tú cumplirás tus promesas a aquellos que te aman y esperan en ti, En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno & Oración por hijos & familia- “Síguelos… de rodillas”

Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. Read full chapter

1 Samuel 30:8

Siclag es una ciudad en el extremo sur de Canaán, y era parte de la heredad que le correspondía a Judá (Josué 15:20-31). Aunque era parte del terrirtorio asignado a Judá, estaba ocupado todavía por los filisteos. Siclag es la ciudad que el rey filisteo Aquis asignó a David, sus hombres y sus familias, para vivir cuando David desconfió de Dios y buscó refugio en terreno enemigo.

Desde allí David y sus familias vivían, un tanto alejados del paganismo que permeaba todo el territorio filisteo.

Cuando el rey Aquis peleó contra Saúl y el ejército de Israel, David tuvo que ir como guardia personal del rey que le había dado refugio en su tierra. Dios obró e impidió que David y sus hombres defraudaran a Dios peleando contra el ungido de Jehová y sus hermanos israelitas. Pero les tomó tres días llegar a Siclag, el lugar de su residencia. Al llegar encontraron que Siclag había sido saqueada y quemada. Nada habían dejado. Todo lo habían llevado. Las familias no estaban allí. Habían sido llevados cautivos.

En medio de la desesperación y en medio de amenazas de muerte, David preguntó a Dios qué debía hacer. Dios dijo: “Síguelos”.

Hoy, reconocemos que vivimos en medio de una generación perversa, que no ama a Dios ni lo reconoce como soberano. El enemigo ha incursionado en nuestras familias y son muchos los que están cautivos, lejos de la voluntad de Dios para sus vidas. Dios le dio a David la seguridad de que debía seguirlos, y de que todo se le devolvería.

Hoy también Dios nos recuerda que Él es suficiente para rescatar al cautivo del valiente. Nos recuerda que él peleará por nosotros y que es Él mismo quien rescatará a nuestros hijos y familias. Nosotros, como David, necesitamos seguirlos y alcanzarlos. La oración es nuestro transporte. Dios va al frente y su promesa se cumplirá, hoy, como en antaño.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Isaías 49:24-25

Oramos:

Padre, gracias porque tú eres hoy el mismo que ayer dijiste a David: “Síguelos”. Ayúdanos a seguir tu instrucción confiados en tus promesas, poder y deseo de salvarlos. No nos dejes cansarnos de orar porque tu obra será perfecta en ellos, si no desmayamos. Gracias por lo que has hecho y harás. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López 2024