Feliz cumpleaños, amada.

Celebramos la misericordia divina.

De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días (Salmo 90:14).

Hoy, nos unimos a ti celebrando con júbilo cada misericordia que Dios ha tenido para contigo. Te deseamos muchas felicidades y la continua misericordia de Dios en ti  y todo cuanto te ha dado. Dios te siga bendiciendo. ¡Feliz cumpleaños, amada de Dios!

Feliz Aniversario

La semilla del amor floreció en dos corazones que laten como uno.

Cuando Dios planta la semilla del amor en dos corazones, nace una flor que, cultivada, producirá un jardín que embellece la vida de la pareja y cuyo aroma perfuma la vida de todos a su alrededor.

Felicidades en su aniversario. Que Dios bendiga su hogar con el amor que solo Dios puede poner en sus corazones.

“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos…” (Cantares 8:7).

La semilla del amor floreció en dos corazones que hoy laten como uno.

© Rhodi Alers de López, 2018

 

Feliz Cumpleaños, Bienaventurado

Felicitaciones, bienaventurado varón. Que Dios prospere tu vida como a árbol plantado junto a corrientes de agua, para testimonio de tu fidelidad al Padre celestial. Te deseo las más ricas bendiciones del cielo, hoy y cada día en cada área de tu vida.

©Rhodi Alers de López

Feliz Cumpleaños

Bendecida para bendecir

Felicitaciones en tu cumpleaños, amada de Dios. Que en este día veas cuánto Dios te ha bendecido. Que su gracia sea abundante sobre tu vida y que su bendición se derrame a todo tu alrededor. Disfruta tu día, bendecida, para bendecir.

“Te bendeciré… y serás bendición”-Génesis 12:2.

Gracias a Dios por las Mujeres de mi Vida

Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros-(Filipenses 1:3).

GRACIAS a Dios por los privilegios de que gozamos hoy día las mujeres.

Gracias al esfuerzo de tantas que antes lucharon por mejorar la vida y la perspectiva de cada mujer.

Gracias doy a Dios por cada mujer entregada al servicio de Dios y de la humanidad.

Gracias por cada una que, de alguna forma, ha impactado e influenciado mi vida: Mi madre, mis hermanas, mis abuelas, las tías y las primas.

Gracias también por aquellas niñas, jovencitas y adultas, de cerca y de lejos, a quienes Dios me ha dado el privilegio de ministrar de una o otra forma. Me han ayudado a crecer y ser mejor.

Gracias por las maestras, consejeras, las empleadoras y compañeras.

Gracias por cada enfermera, doctora, mujer policía, bombero, y por cada servidora pública, en cualquier profesión y/o capacidad.

Gracias por las encargadas de la limpieza en los hoteles, las lavanderas, las reposteras…  Su servicio ha impactado mi vida.

Gracias por las valerosas mujeres que son o formaron parte de alguna rama del servicio militar. Su servicio y entrega protege nuestros derechos y libertad.

Gracias por esas fieles Guerreras de Oración, miembros de Guerreros de Oración Escuadrón de la Victoria (la mayoría son mujeres).

Gracias a Dios por cada amiga, hermana, familiar, vecina o compañera estudiantil o laboral.

Agradezco por cada una que me ha concedido el privilegio de orar por ella y/o con ella.

Gracias doy también por aquellas que no valoran el Ministerio y que me han hecho la guerra. SÍ, muchas GRACIAS. Me han llevado a depender de Dios más completamente. Me han dado, a través de su menosprecio, una oportunidad de crecer en amor por mi prójimo y nuevas oportunidades de orar por sus vidas. He comprobado que el amor  y la fidelidad de Dios se manifiestan más vívidamente en momentos así.

Gracias por aquellas que hablan mal de mí, mintiendo, porque hacen que Dios me llame “bienaventurada”. Dios me ha enseñado a valorar más SU Palabra y SU divina perspectiva de mí.

Gracias por aquellas que se alejaron de mí cuando necesité una mano amiga, porque me mostraron la verdad que hay en su corazón. Dios no me ha abandonado.  Él me ha enseñado preciosas lecciones para gloria de SU nombre.

Gracias por aquellas que un día me dieron el privilegio de llamarla “amiga”. A las que aún son parte de mi vida, gracias por estar ahí.

Gracias por quienes decidieron salir de mi vida: Han creado precioso espacio que Dios llenó con admirables mujeres.

Gracias por aquellas que regresaron porque decidieron volver a ser parte de mi vida. Dios renueva sus misericordias a diario y soy feliz al concederle nuevas oportunidades a ustedes también.

Gracias por aquellas que de cerca y de lejos oran por mí.

Gracias por cada mujer que toma en serio su compromiso con Dios. Me inspira su fidelidad y compromiso.

Gracias por las mujeres que Dios ha unido a mi familia carnal. Son un tesoro. Las amo de todo corazón.

Gracias por cada mujer que es parte del gran vergel celestial. Son hermanas, parte de mi familia espiritual.

Gracias por cada mujer que procura ser bendición. Caminamos en la misma dirección, de la mano de Cristo.

De una u otra forma, todas, han sido bendición en mi vida. Unas, por nobles razones; otras, por motivos nada loables. Por cada una oré y con cada una, estoy creciendo en Cristo.

Alabo a Dios y le agradezco el inmenso privilegio de ser mujer. Dios tenga misericordia y nos ayude a someternos diariamente a la conducción del Espíritu Santo.

Dios bendiga a cada mujer y le ayude a crecer en estatura, y en gracia, y en sabiduría para con Dios y los hombres. Amén
© Rhodi Alers de López, 8 de marzo del 2018.

Comparte esto con cada mujer y hagamos una cadena de gratitud por cada mujer que impactó e impactará nuestra vida.

¿Cómo te han impactado positivamente las mujeres de tu vida? Comparte tu respuesta dejando un comentario.

Celebrando tu Día, Mujer, con una Oración

Marzo 8-Día Internacional de la Mujer

Pocas fechas hay en que se reconoce la bendición que significa una mujer. Hoy celebramos esa bendición. Gracias a Dios por cada mujer. Gracias por sus dones y talentos, su deseo de servir y la bendición que cada una de ellas significa.

A la vez, te invito a orar por la bendición de Dios en la vida de cada mujer. 

Querido Padre celestial,

Gracias por crear a la mujer con un propósito especial. Hoy pedimos:

Por aquellas que sufren por escasos recursos, Dios provea para su necesidad.

Por aquellas que están presas del temor y la falta de esperanza, Dios les permita la luz de su Palabra que llena de aliento el corazón.

Por tantas que sufren el abandono y el rechazo, que hoy reciban ese abrazo divino que tanto necesitan.

Por aquellas que están enfermas, que reciban la salud física, mental y espiritual que Dios quiere que disfruten.

Por aquellas que anhelan alcanzar el ideal divino, que sean llenas del Espíritu Santo.

Por aquellas que sufren en silencio, que hoy sientan que no están solas y que tú entiendes el lenguaje de sus lágrimas.

Por aquellas que anhelan hacer una diferencia positiva, Dios les guíe y fortalezca en su cometido.

Por aquellas  que son líderes, Dios les mantenga fieles a Su Palabra y reflejen a Cristo en todas sus decisiones.

Por aquellas que oran, Dios conteste los pedidos de su corazón, según su beneplácito, para la gloria de Dios.

Por aquellas que crían, Dios ponga en ellas la ternura divina, la sabiduría del Espíritu Santo y el amor de Cristo, para realizar tan noble tarea.

Por aquellas que enseñan, que sus vidas sean sin reproche ante Dios y ante los hombres.

Por aquellas que desean superarse, Dios sea su motivación.

Por aquellas que alaban, Cristo sea su música y más dulce canción.

Por aquellas que procuran bendecir, Dios derrame su más rica bendición sobre cada una, para que sea un canal de bendición que fluya para vida eterna.

Por cada mujer que no conoce a Cristo, que Dios abra puertas para ese encuentro que cambiará por siempre su vida.

Por aquellas que el enemigo apresó en sus redes, que hoy conozcan la libertad en Cristo Jesús.

Por cada mujer que has puesto en mi vida, y aquellas que de alguna forma me permitirás encontrar, que Dios obre para que tengan vida en abundancia y gozen la plenitud que solo en Cristo pueden encontrar. Bendícelas hoy y guárdalas de todo mal,

En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers De López, Marzo 08, 2018

 

 

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 24:7

Promesa: 

 Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.  Jeremías 24:7.

¿Estás ayunando y orando por la salvación de aquellos que deseas ver en el reino de los cielos? ¿Te llena de frustración no ver a tus hijos, familia o amigos progresando en su relación con Dios como anhelas? ¿Te desespera ver pasos en la dirección equivocada? Dios promete obrar en sus corazones (mentes) de modo que conozcan a Jehová y le reconozcan como Señor de sus vidas.

Dios obra de formas que tú y yo no podemos ni siquiera imaginar. Tiene todos los recursos a su disposición y no ha dejado a la deriva a aquellos por quienes oramos por salvación. Que cobre aliento tu corazón y reanude su intercesión en toda hora, con la seguridad de que esta es la voluntad de Dios: SALVAR. Aquel que dio a su Hijo por salvar a la humanidad  caída, promete que ellos (aquellos por quienes estamos orando por salvación) cambiarán de rumbo: “se volverán a mí de todo su corazón”.  O sea, no vendrán por los panes y los peces, vendrán porque el Espíritu Santo habrá tocado su corazón y habrán comprendido su necesidad de salvación. Ya no rechazarán el llamado, sino que correrán a los brazos del único que les puede salvar. ¡Gloria a Dios por cada hermosa promesa de salvación!

Oremos: 

Amoroso Padre celestial, te alabo. Exalto tu bondad y gran amor. En esta hora, humillada ante ti, reconozco que tu especialidad es salvar. Tú amas a mis hijos, familiares y amigos más que yo. Tú diste a tu Hijo para que tengamos salvación. Hoy, confiando en tu promesa, agradezco tu disposición y tu poder para cambiar vidas. Te alabo porque eres fiel . Gracias porque cambiarás el corazón de mis hijos, familia y amigos; y ellos se volverán a ti sinceramente, para hacer tu voluntad. Gracias, gracias, gracias. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración?

Bienaventurada la mujer…

Homenaje a la mujer cristiana.

 

1. ~ Bienaventurada la mujer que se presenta de mañana delante de Dios y espera en él… porque Jehová oirá su voz.

2. ~ Bienaventurada la mujer que busca primero el reino de Dios y su justicia… porque todas las demás cosas le serán añadidas.

3. ~ Bienaventurada la mujer que hace de Jehová su Pastor… porque nada le faltará.

4. ~ Bienaventurada la mujer que se deleita en Jehová… porque Él le concederá las peticiones de su corazón.

5. ~ Bienaventurada la mujer que teme a Jehová y guarda sus mandamientos… porque será alabada y hallada “virtuosa” a los ojos del Señor.

6. ~ Bienaventurada la mujer que habita al abrigo del Altísimo… porque no le sobrevendrá mal, ni plaga tocará su morada.

7. ~ Bienaventurada la mujer que ha guardado los dichos de Jehová en su corazón… porque no pecará contra Dios.

8. ~ Bienaventurada la mujer que sabe perdonar a sus ofensores… porque así también la perdonará Dios a ella.

9. ~ Bienaventurada la mujer que hace todo lo que le viene a la mano para hacer, según sus fuerzas… porque todo lo puede en Cristo, quien le fortalece.

10. ~ Bienaventurada la mujer que pasa por pruebas… porque saldrá refinada, como oro.

11. ~ Bienaventurada la mujer que refrena su lengua, para no ofender en palabra… porque será capaz de refrenar todo su cuerpo.

12. ~ Bienaventurada la mujer cuya fortaleza y cántico es Jehová, porque Él le será por salvación.

13. ~ Bienaventurada la mujer que alaba a Dios con todo su corazón en toda circunstancia… porque Jehová cumplirá su propósito en ella.

©Rhodi Alers de López

El Regalo de Navidad

Es la época de regalos y agasajos. Sin duda habrás pensado: “¿Qué regalaré a tal persona en esta Navidad?”

Para algunos es fácil decidir, en otros casos, no tanto.

Regalo de Navidad

Hay un regalo de carácter urgente y de gran relevancia que está casi extinto en nuestro medio; y por cuya falta muchos mueren en gran agonía, y otros tantos gimen suplicando por una dosis del mismo. Se requiere en los hogares, en el trabajo, en el vecindario y la comunidad. Y no es menos urgente en la familia de la fe. Carece de costo monetario, pero tiene incalculable valor; y es de carácter eterno.

¿Dónde consigo este regalo?

No se consigue en los estantes de los comercios, pues nace en el corazón de quien reconoce su propia fragilidad y gran necesidad del mismo. Ese regalo lo trajo Cristo Jesús aquella noche de la primera Navidad en Belén. Vivió repartiendo su regalo y lo firmó con gruesas gotas carmesí en el Calvario. Ese regalo preciado y casi extinto se denomina “perdón”. Su almacén está abierto 24 horas al día, 7 días a la semana.

El almacen de mercancía especializada está abierto 24/7.

¿Quién de nosotros no lo necesita? Sin duda hay alguien cuya existencia será más llevadera si le ofreces el regalo de tu perdón. Y te aseguro que tú también te asegurarás paz mental, física y espiritual al regalar perdón a tu ofensor, aunque el tal no lo haya solicitado, e independientemente de si lo acepta o no. Admito que no siempre es fácil perdonar. ¡Pero testifico que sí es totalmente posible! Y Cristo lo demostró en la cruz.

¿Alguien te ofendió o lastimó con actitudes, hechos o palabras? Únicamente al reconocer lo mucho que Cristo a mí me perdonó se me hace posible perdonar a mi más cruel ofensor. Cristo nos dio perdón inmerecido. Sigamos su ejemplo y hagamos de ésta una verdadera Navidad, ofreciendo perdón a cuantos, de una u otra forma, nos lastimaron.

¿Y… Si todos regaláramos perdón?

Lo cierto es que todos los adornos, los cantos, los dramas, las fiestas y regalos, y aún nuestros servicios de adoración y nuestras ofrendas a Dios carecen de significado y propósito; peor aún: le causan repulsión, si no estamos dispuestos a regalar perdón así como deseamos que Cristo perdone nuestras ofensas (ver Amós 5:21-22, Isaías 1: 13-14). Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas-Marcos 11:26. ¿Te imaginas una familia donde todos regalen perdón? ¿Te imaginas el cuadro de amor en la iglesia donde cada miembro tome la iniciativa y regale perdón a sus hermanos? Estoy segura que ése es el anhelo de Cristo, por cuanto nuestra falta de perdón a los demás limita su propia obra de perdón en nuestro favor.

Feliz Navidad

Demos a Cristo la alegría de regalar perdón a nuestro ofensor. Grande será su gozo al ver que, verdaderamente, Jesús ha nacido en nuestro corazón. Resonarán las notas del coro angélico cantando: “¡Al mundo paz, nació Jesús!… ¡El corazón ya tiene luz, y paz su santa grey!” Y no hay nada mejor que saborear la libertad y dulce victoria que trae el perdón al corazón que muestra humildad y está dispuesto a perdonar, preparándose así para recibir la plenitud del Espíritu Santo. Feliz Navidad a ti y los tuyos.

Tu amiga y hermana, Rhodi

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¡Atrévete a amar!

Una carta de Aniversario

¡Atrévete a amar!

El amor es para valientes. El amor puro y verdadero es un reflejo de Dios, quien se dio a sí mismo en su Hijo por salvar a una humanidad inmerecedora de su gracia. El verdadero amor es sacrificado, no es un cuento de hadas. El verdadero amor no se rinde: persevera.

Hoy doy gracias a Dios por mi familia. Doy gracias a Dios por mi amado esposo y agradezco a Dios por mantenernos unidos. Hasta aquí nos ha traido el Señor.  Hoy celebro el amor que él puso en nuestros corazones. Esto significa que celebro los altos y los bajos que nos han hecho crecer, los momentos alegres y también los momentos tristes que nos llevaron a nuestras rodillas a conversar con Dios. Celebro la decisión diaria que significa amar cuando no todo es color de rosa. Celebro la vida, celebro la bendición de creerle a Dios. Celebro el amor y celebro la bondad y la misericordia divina. Celebro la familia que Dios nos ha dado y celebro su promesa: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa” (Hechos 16:31).

Dios es paciente y bueno. Solo a través de una relación íntima con Dios podemos aprender a amar sin condiciones. Hoy celebro la bendición de Dios que significan 34 años juntos. Es mi oración que lleguemos como familia a la patria celestial.
Con profundo agradecimiento al Padre celestial digo:

¡Feliz Aniversario, mi Amor! 

(Comparto la carta que escribí a mi esposo, Arístides en nuestro decimoctavo aniversario).

Querido esposo:

Hoy es un día alegre, para nosotros, especial; pues celebramos en nuestra vida un aniversario más.  Es momento de regocijo el poder mirar atrás y saber que recorremos el sendero del amor.  Es un día en que agradecemos a Dios por su gran bondad, al unirnos para siempre con los lazos del amor.  Un aniversario es fecha apropiada para, juntos, recordar la razón de nuestra unión.  Es el momento apropiado para agradecernos mutuamente el haber estado aquí en las buenas y en las malas, en las altas y las bajas; sin que importen los reveses de la vida y sus afanes.  Hemos compartido muchas cosas, alegrías y tristezas, risas y llantos, pero ante todo, el amor.

La vida no siempre ha sido fácil, pero Dios siempre ha estado a nuestro lado.  Quiero decirte, amor, que eres para mí una persona muy especial.  Eres dueño de mi amor, y te admiro por tu valor, tu entereza y tu convicción.  Agradezco tu trabajo incansable, tus sacrificios y desvelos y atesoro esos momentos que compartimos los dos.  Mi vida ya no sería la misma, si no tuviera tu amor.Hoy, al celebrar nuestro aniversario, recordativo de nuestra unión, le pido al cielo que nos bendiga y nos lleve juntos por los caminos y los senderos del amor que aún nos faltan por recorrer.  Que nuestro amor sea siempre puro y que se derrame cual fuente alegre que lleva vida y alegría a cada uno, a su alrededor.  Es mi oración, que Dios nos una más cada día;  y que, así unidos, marchemos siempre a la pradera de amor eterno donde mora Jesús, el Rey supremo y Dios de amor.

 

“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor… las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos…”  Cantares 8:6,7.

Con todo mi amor,

tu esposa.

Nota: Esta carta de aniversario se encuentra en mi libro: Suspiros del Alma… Poesía, reflexiones y más, pág 66.