
El Creador proveyó sobreabundantemente para los suyos con las innumerables riquezas de su gracia. Cuida a los pajarillos del infernal destructor para que nos alegren con sus trinos y nos inspiren a mirar a Dios. Declaró que tú y yo valemos más para Él que muchos pajarillos.
Cristo destacó el encanto de los lirios del campo. Señaló su lasitud y corta vida, acentuando que su tierno interés en nosotros supera a su cuidado por las florecillas.
Confía, en Jehová está nuestra victoria: Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien (Salmos 34:10).

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.