Buenos días. ¡Dios te bendiga!
¿Cómo estás hoy? ¿Cuál es tu situación o necesidad?
No hay prueba, dificultad, necesidad o tentación que afrontemos hoy, para la que Dios no haya hecho provisión a través de Cristo. Si entregamos nuestra vida a él, él está a nuestro lado y, en momentos inciertos o difíciles, nos carga en sus fuertes y amantes brazos.
“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo, según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Heb.4:15).
Ya sea que tu inquietud la cause una situación personal o ajena, ¿le permitirás al compasivo ayudador cargarte hoy? Él está a la distancia de una sincera oración.

Hoy, tú y yo podemos vivir en VICTORIA, por la gracia y compasiva ayuda de Cristo. Les amo en Jesús.
Su hermana y amiga,
© Rhodi Alers de López, 2019

Favor notar: Me reservo el derecho de eliminar comentarios que sean ofensivos o irrelevantes.