Y los salvará en aquel día Jehová su Dios como rebaño de su pueblo; porque como piedras de diadema serán enaltecidos en su tierra (Zacarías 9:16).
¿Has visto una corona sin piedras preciosas? La belleza de las coronas o diademas no se encuentra solo en su fina elaboración y delicados detalles; está en sus piedras preciosas. Cada una añade a su hermosura y significado. Cada una añade calidad, valor y esplendor a la diadema.
Cada persona que llegue a Cristo será una gema en su corona. Cada uno que se rinda a Cristo gracias a la ferviente oración intercesora será también representado por una preciosa piedra en la corona del Cordero de Dios.

No es por casualidad que Cristo se sacrificó por ti, por mí y cada ser humano, sino para salvarnos. Somos valiosos para él. Tan valiosos que nos representará individualmente en su corona por una piedra preciosa. En aquel glorioso día, cada uno de los salvados pondrá su corona a los pies del Salvador y cantará el himno dando honra y gloria al Cordero de Dios que fue inmolado por su salvación.
No dejes de orar ni de interceder por quienes anhelas ver en el cielo. Pronto, muy pronto llegará el día de ver nuestras súplicas hechas una hermosa realidad.
Mi Oración
Bondadoso Padre celestial, gracias por el valor y la importancia que tu preciosa sangre concede a cada uno que responde al llamado del Espíritu Santo. Ayúdame a interceder constante y fervorosamente por quienes anhelo ver en el cielo. Que pronto sus nombres se hallen inscritos en el Libro de la Vida como quienes adornarán tu magnífica corona. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, Diciembre 2020

THANK YOU FOR YOUR INVITATION. BE BLESSED.
Amén