Notas de Alabanza-Salmo 8:1

¿Qué motiva a un ser humano pecador a alabar a Dios? Es el reconocimiento de la grandeza divina y la fragilidad humana. Es el contraste entre lo que merecemos como pecadores y lo que Dios nos concede por gracia. ¡El agradecimiento genuino brota del corazón alcanzado por el amor divino porque no puede callar tanta misericordia!

“¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!
    Has puesto tu gloria sobre los cielos;” (Sal. 8:1).

El salmista David declara una verdad sólida. El nombre de Jehová es glorioso. Reflexionando en la declaración del salmista inspirado por el Espíritu Santo: “Has puesto tu gloria sobre los cielos”, me pregunté: ¿A qué se refiere el salmista con esta declaración?

Cuando miro hacia arriba en un día claro, puedo ver algunas nubes y el brillo del sol… Si desde un avión miro hacia abajo, probablemente veré nubes, agua, diversidad de terreno, etc.

Independientemente de lo que puedas observar con tus ojos carnales, Dios ha puesto “su gloria” (su carácter) sobre los cielos. Todo lo preparó para que tengamos un ambiente hermoso y protegido en el cual desarrollar nuestra vida y relación con Él, de modo que le conozcamos cada día más, y le alabemos de corazón. Todo está cubierto con su amor. Todo subsiste por su misericordia. ¿Le alabarás como es nuestro privilegio hacerlo?

Señor Jehová: Hoy te entrego mi corazón para que obres en mí el reconocimiento profundo de mi gran deuda de amor para contigo, Creador y Sustentador de mi ser y de todo el universo. Que mi vida, mis decisiones, mis actitudes, mi atuendo y también mis labios te alaben como tú mereces. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

Notas de Alabanza-Salmo 29:2

Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad (Salmo 29:2).

Gloria a su nombre

El nombre de Jehová es el socorro de todo creyente. Alábalo con todas las fuerzas de tu corazón. Que sepan grandes y chicos que tu vida está totalmente en sus manos.

La hermosura de su santidad

Mientras más de cerca contemplamos a Dios más notable es su amor inmerecido, más tierna su misericordia y más insondable su gracia. ¡Santo, santo, santo es Jehová!

Adoración 365

¿Qué proyecta tu vida de adoración y alabanza? ¿Invita ella a confiar en Jehová? O, ¿acaso vives quejumbroso y agobiado? La adoración a Dios no depende del estado físico, ni de los logros de sus criaturas. No depende de tener soluciones o de la falta de desafíos. No depende ni del calendario ni del clima. La adoración genuina fluye de corazones que reconocen quién es Jehová. Son corazones comprometidos porque han sido objeto de su amor redentor y su gracia transformadora. No significa que en el momento en que alaba todo está bien en su vida. Pero sigue reconociendo quién es Dios. Así, elevan su sincera e incesante alabanza día a día. En la cárcel, en el hospital, en medio de un funeral, como en el logro, allí eleva el corazón su sincera adoración a Jehová en la hermosura de su santidad.

¿Ya le alabaste hoy?

Notas de Alabanza-Salmo 33:6

 

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca (Salmo 33:6).

Alabo a Dios, porque Él es el Creador. Le alabo por que Él merece toda alabanza, de día y de noche, bajo cualquier circunstancia.

No permitas que tu alabanza al Creador la condicionen tus situaciones; que no dependa de tus emociones. Simplemente, pero conscientemente, alaba al Señor de toda la creación. Muestra por tu alabanza que Él es tu Señor. Alábale hoy, alábale siempre, y tu vida cambiará; el enemigo temblará y se alejará. Bendito sea Jehová.

©Rhodi Alers de López 2018

 

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Himno escrito para el Ministerio de la Mujer, contra el abuso y la violencia de cualquier índole. No podemos ignorar este asunto ni callar más. Alcemos la voz y busquemos la forma de que las victimas de cualquier tipo de abuso encuentren ayuda para sobreponerse a esta grave epidemia que aqueja la población mundial, incluso a los creyentes. Dios se interesa también por los victimarios. Él también desea transformar sus vidas. Nuestro Padre celestial anhela obrar en cada vida y transformar cada herida en una cicatriz que sea bendición para otros. Dios quiere transformar nuestra forma de pensar para así poder usarnos como instrumentos de restauración para tantos que sufren.

¡Alaba a Dios!

Alabar a Dios es parte integral de la vida de un creyente. No es algo que se hace en una hora previamente asignada, sino una consecuencia natural de la relación íntima con Dios. De día y de noche​, en toda clase de situaciones podemos y debemos alabarle. El salmo 146 es uno de tantos salmos que invitan a la alabanza genuina a nuestro Creador.

¿Por qué alabarle? Algunas razones que el salmista expone son:

1. Es el Creador.

2. Guarda verdad para siempre.

3. Hace justicia a los agraviados.

4. Da pan a los hambrientos.

5. Liberta a los cautivos.

6. Abre los ojos de los ciegos.

7. Levanta a los caídos.

8. Ama a los justos.

9. Guarda a los extranjeros.

10. Sostiene a la viuda y al huérfano.

11. Trastorna el camino de los impíos.

Como si lo anterior fuera poco, el salmista añade: “Reinará Jehová para siempre.”

Esta es una invitación a la alabanza perpetua: “mientras viva”. O sea, la alabanza a Dios NO está condicionada a mis circunstancias ni vivencias. No depende de mis sentimientos ni estado de ánimo. Mi alabanza necesita estar regida por el conocimiento de quién es él. Ese conocimiento que viene de un compañerismo íntimo con Dios afecta de manera muy positiva mi estado de ánimo, de modo que me mueve a alabarle hasta en los momentos más difíciles y oscuros de mi vida.

Sí, he aprendido que también en la aflicción, en la tristeza, en la enfermedad, en la incertidumbre, la frustración, y aún apurando el cáliz de la muerte de un ser querido el corazón puede sincera e inteligentemente alabar a Jehová, el Creador.

En mi experiencia, alabarle en los momentos difíciles ha redundado en incontables bendiciones. La mayor de ellas es la inexplicable paz que inunda mi ser al alabar a Dios… esa que nada ni nadie puede quitar y que sólo conocen quienes escogen alabarle, NO porque todo esté bien, sino porque él es digno de alabanza. Además, él prometió sacar bendiciones de toda situación. Si en medio de tus desafíos le alabas, sin duda alguna, gustarás su dulce bendición.

“Alaba, oh alma mía, a Jehová. Alabaré a Jehová en mi vida; cantaré salmos a mi Dios mientras viva”-Salmo 146:1-2.

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¿Cuáles son algunos de tus motivos de alabanza a Dios?

¿Cómo impacta tu relación con Dios tu decisión de alabarle?

Si esta reflexión tocó tu corazón, compártela. Dios te bendiga. © Rhodi Alers de López, 2017

Meditación de Año Nuevo

Un Regalo Muy Especial

Terminó un año con sus luchas, alegrías, desafíos y logros. Es probable que no hayas podido alcanzar todas las metas propuestas. Tal vez te sientas chasqueado por resoluciones no cumplidas y que no sientas  deseos de hacer nuevas resoluciones, por temor a no lograrlas. No desmayes.

El Rey de reyes y Señor de señores tiene un hermoso regalo para ti.

Desenvuélvelo con oración, pues contiene 365 piezas que debes usar con sabiduría de lo alto. Son piezas delicadas y frágiles, que, a su vez, están subdivididas en 24 partes aún más finas y delicadas. Cada parte es preciosa, cada una importante. Sé diligente, cuídalas como a joyas y no pierdas ninguna de ellas en cosas triviales.

Junto con el regalo encontrarás un manual de instrucciones, escrito por el Rey mismo, para que puedas utilizar el regalo y sacar el mejor provecho del mismo. Si tratas el regalo con esmero, verás que, poco a poco, irás formando una hermosa obra de arte, de la cual no te arrepentirás. Será una obra digna de un hijo del Rey. Para sacar el mejor provecho de este regalo, necesitarás paciencia, amor, bondad, templanza, gozo, humildad. Todo esto está a tu disposición en el momento que te sea necesario. Con sólo pedirlo, el Rey promete proporcionarlo.

 

El éxito de esta obra depende del uso apropiado de cada una de sus partes. No te impacientes por verla terminada antes de tiempo. Sé constante y verás que, antes de darte cuenta, la obra estará completa. Sigue las instrucciones que el Rey ha dejado y todo saldrá bien. Nuestro Rey garantiza buenos resultados si seguimos sus instrucciones.

Pero hay otro regalo que el Rey tiene para ti y para mí. Ese regalo es la vida eterna. Este es el mejor regalo de todos. ¡Alabado sea nuestro Rey!

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”-Romanos 6:23.

Si todavía no has aceptado ese hermoso regalo, que con tanto amor y sacrificio nos ofrece, te invito a aceptarlo hoy mismo. ¡Hoy es el día de salvación! Dile al Rey que aceptas ese hermoso regalo y dale tu corazón. Si ya lo has aceptado, ¡gloria a Dios! Nuestro Rey pronto viene. ¡Ya está a las puertas! Felicidades y que pronto nos veamos en el banquete celestial.  Dios te bendiga.

¡Feliz Año Nuevo!

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Una cordial invitación a la alabanza y a la adoración

¡Alabando a Dios que vive por los siglos!

ral-wbb-alaba-a-diosCantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Salmos 100:1

La Biblia está repleta de invitaciones para que alabemos a Dios. En todo el Libro Sagrado hay un constante llamado a la alabanza a Dios. A grandes y chicos, a jóvenes y ancianos, se nos urge a que le adoremos de todo corazón. En los salmos, se encuentra el mayor número de invitaciones. Por si alguno piensa que no necesita tributar alabanza a Dios, o que está exento de tal deber, el salmista David, bajo inspiración del Espíritu Santo, registró una orden que aclara cualquier duda: Podemos leerla en el libro de Salmos 150:6Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya. Al meditar en estas palabras, entendemos que no fue por casualidad que David vivió una vida de continua y persistente alabanza a Jehová. Él tenía una clara comprensión y una correcta perspectiva de su responsabilidad, y la nuestra, como criaturas hechas por la mano de Dios.

Digno de suprema alabanza
Dios es digno de toda nuestra alabanza. Nos concedió a su único Hijo, Cristo, como Redentor y es digno de sublime adoración y constantes cánticos en expresión de gratitud. Nuestro Salvador Jesús, es digno de las más dulces notas que un ser humano pueda entonar. Estamos con vida porque Él anhela que aprendamos a apreciar su sacrificio, de tal modo que éste nos motive a alabarle aquí y a obedecer su Palabra, por amor. Merece nuestra ininterrumpida alabanza en notas impregnadas del genuino amor que nos lleva a una reverente sumisión a su buena voluntad.

El gozo de alabar a Dios no tiene igual
No hay palabras para describir con facilidad el gozo que inunda mi ser cuando alabo a mi Padre celestial espontáneamente y sin reservas. Para esta servidora es una delicia y un privilegio inmerecido el alabar al Señor con los himnos que él me da. Ellos son dulce fuente de gozo y esperanza; me brindan aliento y cada uno me ayuda a mantener mi vista en Cristo Jesús, mi Redentor y el Rey de gloria.

Mi deseo ferviente
Es mi deseo y oración que cada himno, cada pensamiento y todo lo que por este medio se comparta sea de bendición para tu vida y te lleve más cerca de Cristo Jesús.

Para más información sobre este Ministerio y la forma como podemos ser de bendición en tu iglesia o lugar de reunión, visita la página de contacto.

¿Te estás preparando para unirte al coro de los salvados? ¿Vives una vida de alabanza a Dios? ¿Cómo le alabas? ¿Eres parte de algún grupo de cantantes? ¿Qué significa para ti alabar a Dios? Comparte tu respuesta.