Ayuno & Oración por hijos, familia & amigos- Carencia letal

Foto por Jozsef Hocza @unsplash.com

¿Alguna vez procuraste llenar una solicitud o formulario en línea y te encontraste con una notificación de que debías llenar o marcar algún encasillado más?

¿Te dispusiste a hacer una diligencia solo para encontrar que no contabas con algún documento esencial?

¿Conoces la experiencia de llegar a tu casa y comprender que no tienes la llave para abrir la puerta?

¿Saliste para la escuela y con horror te diste cuenta de que se te quedó el trabajo que debías entregar?

Carencia letal

Los ejemplos anteriores muestran que algo faltó en un momento importante y determinante.

Cristo se encontró con un joven que anhelaba los beneficios del reino. Enumeró todas sus obras y logros. Pero cuando preguntó si todo estaba listo se encontró con una respuesta inesperada:

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

Marcos 10:21

Los recuentos de Marcos y de Lucas registran que este joven se retiró frustrado. Perdió la bendición que decía había venido a buscar.

Cristo procuró preparar a sus discípulos para el capítulo final de su Ministerio terrenal, el evento que haría la diferencia entre la vida y la muerte eterna para ti y para mí. Pero sus discípulos no captaban las enseñanzas fácilmente. Sus mentes todavía estaban influenciadas por las falsas enseñanzas de los líderes religiosos de su tiempo. Cristo expresó que faltaban algunas cosas que deseaba comunicarles, pero que ellos no estaban listos para recibirlas. También les dijo qué les era esencial :

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:12-13

¿Estamos nosotros mejor que ellos en cuanto a la comprensión? No. En nuestro propósito de ver a nuestro círculo de influencia aceptar a Cristo, ¿qué nos falta?

¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?

Lucas 15:8

La parábola de la moneda perdida muestra que además de encender la lámpara o antorcha de la Palabra de Dios, que ilumine nuestra vida y condición, es necesaria la limpieza que solo puede realizarse a través del Espíritu Santo en nuestro interior. El Espíritu Santo obra para quitar esos rasgos que no se asemejan a Cristo. Como la escoba que saca la suciedad de nuestro entorno, arrasa la basura de nuestra vida y carácter. El Espíritu Santo es ese encasillado sin el cual nuestra solicitud no se acepta, es esa llave sin la cual no podemos entrar a casa de nuestro Padre. Sin someter nuestra voluntad al Espíritu Santo, no pasaremos el curso, no estaremos preparados para las moradas eternas.

Querido Padre celestial, hoy nos muestras una carencia letal. Una cosa nos falta. Suplicamos por el Espíritu Santo. Limpia nuestro interior y también obra en cada uno de aquellos que tenemos en nuestras listas: Hijos, familiares, amigos, conocidos. Que podamos estar listos para tu pronta segunda venida. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & fam-La familia que adora unida

Foto por Rhodi López@ Unsplash.com

Promesa

“Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te delelitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré á comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado”- Isaías 58:13-14, RVA.

Preparación para el sábado

La preparación para éste día santo será individualmente de acuerdo a la importancia que el mismo tiene para cada uno. ¿Por qué es importante? Entre otras razones, el sábado está en el centro de la ley de Dios (es un mandamiento directo). El sábado es importante porque Dios lo bendijo y lo separó para un propósito especial. ¿Propósito? El sábado es el día en que el Creador del universo tiene una cita con cada uno de sus hijos. Si eso es importante para ti y para mí nuestra preparación lo manifestará.

Bocadillos recién horneados. Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

¿Qué preparar?

  • Alimentos (todo, incluso, ensaladas, bebida, postre, etc.)
  • Ambiente acogedor
  • Actividades del día & transporte, según sea necesario
  • Atuendo apropiado para las diversas actividades del día
  • Ánimo y armonía-toda diferencia o asunto no resuelto debe atenderse antes del encuentro
  • Agradecimiento (ofrendas de gratitud y diezmos)

El viernes se prepara la comida para el sábado; lo demás, en el curso de la semana.

¡Recepción del sábado!

El viernes, antes de la puesta de sol toda la familia se reúne para recibir el sábado y a nuestro huésped de honor. ¿Cómo recibirlo? De acuerdo a la edad de los presentes. Si tiene niños, debe ser algo muy breve, para que sea agradable para los pequeños: un corito, un corto versículo bíblico, una corta oración, un abrazo amoroso y mucha felicidad. Haga de éste momento uno que cada miembro de la familia espere con entusiasmo. Ud y su familia pueden compartir momentos de gratitud a Dios, relatar algo especial ocurrido en donde vio a Dios obrar, pueden cantar himnos favoritos o aprender una porción bíblica juntos. Las opciones son ilimitadas de acuerdo a las edades y al tiempo que decidan utilizar para su programa de recepción de sábado. ¿Qué le gusta hacer con su familia en el momento de recibir el sábado? COMENTE más abajo del devocional. Será interesante y motivador.

Foto por Rhodi López ©2022

La meta familiar debe ser adoración

También celebramos y guardamos el sábado en preparación para la patria celestial, pues en el cielo por las edades eternas se celebrará ese monumento de la creación. Hoy, oremos por los miembros de la familia que NO están en el círculo de creyentes, para que pronto participen con nosotros de esa celebración de amor. Además, preparemos la siguiente actividad:

IDEA: Planifiquemos cuidadosamente, invitemos a nuestros amados por quienes intercedemos a recibir el sábado con nosotros. Para quienes tienen a sus familiares y/o amigos “no creyentes” lejos, usemos la tecnología. Concertemos una video llamada, o un ZOOM para unirnos como familia con quienes queremos recibir el sábado. La familia que adora unida aquí se prepara para adorar también en la patria celestial.

Oremos:

Amante Padre celestial, gracias por el sábado, cuando cesamos las actividades comunes para compartir contigo tiempo de calidad, un día de delicias. Hoy suplicamos por nuestros familiares y amigos que aún no disfrutan de ese encuentro especial, para que tu Santo Espíritu inquiete sus corazones y anhelen participar del sábado aquí y por la eternidad. Gracias por las bendiciones prometidas a quienes te obedezcan por amor. Para cada miembro de nuestras familias que ya disfruta la relación contigo, suplicamos fortaleza espiritual. Y que pronto todos en nuestras familias podamos adorarte unidos también en la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén.