El 9-1-1 de Dios, No. 1

Salmo 91-Una promesa de protección


El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmo 91:1

No es casualidad el que esta promesa se identifique en la Palabra de Dios con el 9-1-1.
No es coincidencia: Dios está listo para ayudarte en cualquier momento.

¿Te encuentras en peligro, necesidad, dificultad o vives momentos de angustia o ansiedad? Marca el 911 de Dios. Escucharás su voz, segura y calmada, asegurándote su cuidado y protección: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”-Salmo 91:1.

 Si no estás muy ocupado para oírle, escucharás instrucciones para ponerte a salvo en tu emergencia o para ayudarte a salir adelante en cualquier desafío. Debes estar atento y dispuesto a seguir sus indicaciones. Por experiencia, puedo asegurarte que son 100 % acertadas.

No olvides que Dios está tan cerca de ti como una oración. Anhela cubrirte bajo la sombra de sus alas para prodigarte todo su amor, su cuidado y protección. Desea ser tu guía y tu inspiración. Quiere ser tu paz y tu canción. ¿Le has dado HOY tu corazón? ¿Has hecho de él tu amparo y tu infalible defensor?

Lee aquí su promesa completa:

Morando bajo la sombra del Omnipotente

91 El que habita al abrigo del Altísimo
    Morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.

El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.

No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.

Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.

Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

La paz-Un poema

La Paz

Es un niño dormido en los brazos de su madre,

es confianza plena en Dios, nuestro padre amante.

Es tener seguridad que tras la noche oscura

surgirá el sol brillante, alejando penumbras. 

Es canto de esperanza y alegría en el alma

cuando en redor nuestro la tormenta amenaza.

Es oír por sobre el viento la voz firme de Jesús

que habla, trae la calma y alumbra con su luz.

 

Es poner nuestras cuitas en los brazos del Maestro

y aceptar su voluntad gozosos y contentos.

Es la paz el don hermoso que nos dió el Salvador

cuando en cruz cruenta y vil con Dios nos reconcilió.

Publicado en mi libro: Suspiros del Alma… Poesía, reflexiones y más

Tengo completa paz, Señor.

¿Tienes paz? ¿Acaso no te amedrenta lo que suceda?, me peguntó la chica, asustada por la perspectiva sombría.

—Tengo paz. Dios sigue al control.

La paz no es la ausencia de tormentas, es la seguridad de que conocemos a quien puede decretar: “Haya paz” y calmar la tormenta. No es la inexistencia de dolor, sino la seguridad de que Dios puede sanar toda dolencia del cuerpo, del alma y del espíritu. Paz no significa carencia de problemas, es la seguridad de que Dios está al control. Paz es conocer al Dios Creador del universo y estar seguro en sus manos, pase lo que pase. La paz no proviene de la confianza en que nada negativo ocurrirá. Pero es la certeza de que aun si nos toca afrontar la muerte, estamos a cuenta con Dios.

Horatio Spafford fue un prominente abogado cristiano, nativo de NY. en 1870, su único hijo varón murió de cuatro años a causa de la fiebre escarlata. Poco después, Spafford  a cuasa del  Gran Incendio de Chicago en 1871, perdió sus propiedades a la orilla del Lago Michigan, quedando en la ruina. En 1873 decidió viajar a Inglaterra para visitar a sus amistades, descansar y acompañar a su amigo, el renombrado evangelista D.L. Moody en una campaña. Por interrupción de última horaen un asunto de negocio, sus cuatro hijas y esposa Anna, viajaron sin él en el transatlántico SS Ville du Havre. Él prometió encontrarse con ellas a la mayor brevedad posible.

Un vuelco inesperado

Durante el viaje, el buque fue accidentalmente embestido por otro buque, el Loch Earn. En solo 12 minutos, el SS Ville de Havre se hundió, y con él 226 personas, entre ellas, las cuatro hijas de Horatio Spafford. Al llegar a tierra su esposa le envió un telegrama que decía: “Unica salva”.

En busca de respuestas

Horatio analizaba su vida buscando respuestas. “Hasta ese momento, escribió su hija Bertha, su vida habia fluido serenamente, como un río. La paz espiritual y la seguridad financiera habian sostenido a esta familia hasta entonces. Sin embargo, en Chicago, a su alrededor, la gente se hacia la silente pregunta: “¿Que culpabilidad ha traido sobre la familia Spafford tan abarcante tragedia?””

Tengo paz en mi ser

En 1873, rumbo a Inglaterra, El capitán del barco llamó a Horatio y le mostró el lugar donde perecieron los tripulantes del SS Ville du Havre. En su cabina, Horatio escribió las palabras del himno: “Tengo Paz En Mi Ser”, que han fortalecido a tantos en sus momentos de tribulación.

“El que mi padre hubiera escrito esas palabras en un momento tal muestra la fiereza de su lucha y la totalidad de su victoria”, comentó su hija.

Aquí puedes leer las palabras originales, en inglés. Phillip Bliss le compuso la música a tan reconfortante himno.

¿Cómo está tu vida hoy? Ni tú ni yo sabemos lo que afrontaremos hoy. No sé lo que traerá mañana. Pero tengo paz en mi ser.

Si hoy fuera el último día de tu vida, ¿puedes decir con toda honestidad ante Dios que estás en paz con Dios? Te invito a confiarle a Dios tus luchas, inquietudes y preocupaciones. Confíale tu vida. Confiesa HOY tus faltas, errores y pecados. Pídele que los borre. Venga lo que venga, tendrás plena paz aun en medio del mar de aflicción, y  gozarás la seguridad de que tu nombre está inscrito en el Libro de la Vida. Dios te bendiga y te guarde en completa paz.

Comparte tu experiencia: ¿Qué situación difícil afrontaste en la que viviste la paz de Dios? ¿Qué promesa trajo paz a tu vida en ese momento?

Cuando la tormenta amenaza Jehová es la respuesta

Salmo 46-Una promesa segura

Cuando la tormenta amenaza, volvemos nuestra vista a Dios, quien único puede salvarnos. Dios es fiel. Oramos por cada uno en el paso de la tormenta. Confiamos en el poder de Dios para socorrer a quienes en él confían. El Salmo 46 es una promesa segura para esta hora incierta.

Cuando ruge la tormenta nuestro único refugio es Dios.

SALMO 46

Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;

3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah

4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.

5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.

6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.

7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.

9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.

10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

A Dios Le Importa-¡Atrévete a pedir restauración!

La bendición del Sábado

¿Qué bendición necesitas hoy? El sábado es un día especial porque Dios así lo hizo desde el Edén. Las Escrituras registran en Génesis 2:3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Bendecir, significa engrandecer, ensalzar, colmar de bienes, prosperar y también consagrar al culto divino algo mediante determinada ceremonia. Y se define la bendición de Dios-como cosa excelente o muy beneficiosa. Santificar significa dedicar a Dios. Jehová reposó (descansó) de la obra que hizo. El sábado es un espacio de tiempo que Dios separó para estar en comunión íntima con quienes serán herederos de salvación. En este día tiene separadas bendiciones especiales para sus hijos. ¿Qué bendición necesitas? ¿Qué área de tu vida necesita restauración? Hoy Dios quiere hacer nueva tu vida, darte nuevas fuerzas, renovar tu confianza en él, concederte una nueva perspectiva de su carácter y de su propósito para tu vida. Dios quiere sanar tu corazón y tu vida de todo dolor, y sanarte de la enfermedad del pecado. Anhela que encuentres por medio de su Palabra el mensaje especial que tiene para ti.

A través de la comunión con el cielo en este día Dios quiere hacer nuevas todas las cosas en tu vida. “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.”-Apocalipsis 21:5. ¡Atrévete a pedir restauración!  ¿Le darás la oportunidad de bendecirte de manera completa?

COMENTA: ¿Qué bendiciones has recibido mediante la comunión con Dios en el sábado?

Un Ramo de Virtudes para Mamá

Agradeciendo a Dios por la madre

La madre es, entre otras cosas, la primera bendición especial en la vida de sus hijos. ¿Cómo es que la madre cumple su labor tan importante, de manera eficaz? Sin duda alguna, el amante Creador, le entregó a la madre “Un ramo de Virtudes”.

Un ramo de virtudes

a las madres entregó el Señor

para que por medio de ellas

nos demostraran su amor.

M anos diligentes

A mor constante

evoción y bondad

ecuerdos hermosos

E ntrega total

erenidad y simpatía.

Dios te bendiga, a ti que eres madre. Que su gracia te llene de todo lo bueno que el cielo tiene para dar. Que veas realizados los más caros anhelos de tu corazón.

COMPARTE y COMENTA:

¿Qué otras virtudes sobresalientes ves (o viste) en tu madre? ¿Cuál ha sido su influencia en tu vida? ¿Qué virtud quisieras poseer tú también?

Se busca a una mujer

Se busca a una mujer que busque primero el reino de Dios y su justicia;

una mujer cuya fortaleza sea la Roca de los siglos

y cuya esperanza sea el Dios de Jacob,

una mujer que esté dispuesta a luchar con Dios, como Jacob,

hasta tener la certeza de su santa bendición.

Se busca una mujer que proclame que su Redentor vive para siempre;

una mujer que, en medio de sus lágrimas, pueda discernir la voz de Cristo;

una mujer cuyo rostro refleje que ha estado en la presencia del Señor;

una mujer cuyas palabras animen y edifiquen;

y cuyos labios entonen cantos de fe, de alabanza y de victoria,

aun en medio del fuego de las pruebas.

Se busca una mujer, cuya religión no sea de palabras, sino de hechos…

una mujer que esté dispuesta a llorar con los que lloran

y a reír con quienes  se gozan,

una mujer cuyas manos alivien el dolor del que sufre,

y cuyos pies estén prestos a llevar las nuevas de salvación.

Se busca una mujer que en la dificultad pueda, confiada,

tocar el “manto de Jesús” y experimentar la virtud que sale del Señor;

una mujer cuya comida y bebida sea hacer la voluntad del Padre eterno.

Se busca una mujer que se siente a los pies del Maestro,

para ser enseñada por Dios; y que de allí se levante a servirle con amor, gozo y mansedumbre.

¿Eres tú esa mujer a quien Dios está buscando? Dios te bendiga, mujer. Hoy y siempre eres muy amada a los ojos de Dios.

©Rhodi Alers de López 2004