Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,
Y él oirá mi voz (Salmo 55:17).Reina-Valera 1960 (RVR1960)

La decisión de orar y/o ayunar por un ser amado que no ha venido a Cristo no está exenta de desafíos. Tal decisión necesita hacerse con oración y con la convicción de que es un compromiso de largo plazo.
¿Cuántas veces habrás de orar antes de ver la respuesta? Sólo el cielo sabe. Lo importante es que cada momento en comunicación con Dios al respecto está cargado de doble bendición:
- Bendición para el intercesor. Ésta incluye tiempo ilimitado a solas con el Creador del universo sin previa cita. Tiene acceso a múltiples encuentros, según se desee, que transforman la mente y la vida entera.
- Bendición para los seres amados. Cada uno que está siendo cubierto por la intercesión recibe protección, dirección y el toque, a veces quedo, del Espíritu Santo. Otras veces es un toque intenso que inquieta la vida entera y lleva a la convicción.
Tres veces oraba Daniel en el día. El profeta Elías oró siete veces antes de ver señal de respuesta divina. ¿Estás comprometido? Ya que emprendiste la senda de la intercesión, no te desanimes. No te des por vencido. No dejes la tarea a otros. El cielo te ha inquietado a orar y es tuyo el alto privilegio concedido.
¿Cuanto tiempo orarás? ¿ Cuántas veces al día mirarás el rostro de Cristo? Mejor aún, ¿cuánto vale para ti la salvación de esa persona? Que el sacrificio de Cristo sea tu inspiración y motivación para interceder continuamente en su favor; pues solo la oración perseverante es la que prevalece.
Mi oración:
Amante Padre celestial, gracias por tu sacrificio e interés en la salvación de mis amados. Ayúdame a ser constante y perseverante en este cometido sagrado. Gracias por el sacrificio de Cristo y su salvación. Gracias por el valor concedido a mi ser y a cada persona por quien oro. Gracias por la victoria que darás en respuesta a la oración perseverante. En el nombre de Jesús, Amén.
(C) Rhodi Alers de López 2019
NOTA: Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.
¿Cómo hacerlo?
- Repasa en silencio la promesa para hoy.
- Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
- Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
- Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.»
¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.
COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

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