
Cuando los desafíos llegan cual río impetuoso, cuando los problemas inundan mi vida, cuando todo es incierto y la prueba quiere nublar mis pensamientos, y ahogar mi fe, levanto mis ojos a ti, oh Jehová, y mi alma te alaba por tu promesa:
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2).
Sin batallas no hay victorias, Pero las adversidades deben llevarme a mis rodillas, muy cerca del cielo. Gracias a Dios por sus promesas. Él es fiel. ¡Gracias a Jesús por la victoria que hoy me ayudará a vivir! Anímate amig@. “VICTORIA” se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2019

Gracias