Ayuno & Oración por Salvación Hijos & Familia-Estoy contigo

PROMESA PARA ESTA SEMANA: Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28:19-20).

Orden con promesa

Fue tras haber servido como ofrenda expiatoria por ti y por mí cuando Cristo dio ésta orden a sus seguidores. El capítulo 28 de Mateo nos habla de la resurrección de Jesús, del informe de la guardia y del encuentro de Cristo con sus discípulos.

Él había depuesto toda su potestad antes de venir al mundo como un indefenso bebé para nacer de una pobre joven israelita. Todo cuanto hizo en la tierra, sus milagros, sus enseñanzas, la limpieza del templo, las bendiciones y también las reprensiones… todo lo hizo en absoluta sumisión a la autoridad del Padre celestial. Ahora, tras cumplir su misión, habla a sus seguidores con la autoridad que como Hijo de Dios, le ha sido devuelta:

 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Mateo 28:18

Dotado de su autoridad nos ordenó ir a esparcir su amor y a conquistar territorio para su Reino. Nunca nos da una orden y nos deja para resolver los desafíos por nuestra cuenta, sino que, con la encomienda, nos da la seguridad de que está con nosotros.

Yo estoy contigo

El gran “YO SOY”, Cristo está contigo, conmigo, y con cada siervo que anhela alcanzar almas para el Reino celestial, en cualquier parte del mundo. Hoy, tenemos esa seguridad y podemos marchar adelante, a la conquista, sin temor. ¿Dudaremos o marcharemos alabando a Dios por su provisión?

Oremos

Padre celestial, Gracias por la maravillosa promesa que Cristo nos dio. Ayúdame a recordar que es a través de la presencia del Espíritu Santo al control de mi vida como Jesús está conmigo diariamente hasta el fin del mundo. Me rindo a ti. Anhelo ser tu instrumento y conquistar a mi familia, amistades, vecinos y amigos para tu Reino. Concédeme tu Espíritu y la segura la victoria, para que tu nombre sea glorificado. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021, Nov. 11

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Marcos 5:2

El capítulo 5 del Evangelio de Marcos, nos presenta un verídico cuadro de la poderosa gracia divina. Tras una noche tormentosa y espantosa para los discípulos de Cristo, llegaron a salvo a la región de Gádara. Solo tras la rápida intervención de Cristo conservaron sus  afligidas vidas. Leer esta experiencia relatada en Marcos 4 aquí.

 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

Marcos 5:2

No obstante el despliegue del poder divino evidente en el capítulo 4, al llegar a Gádara, los discípulos salieron huyendo del lado de Cristo cuando vino a su encuentro una criatura más espeluznante que la descomunal tormenta.

Por la descripción de la condición de esta criatura sabemos que no estaba libre para tomar decisiones. ¿Por qué vino al encuentro de Jesús?

Foto por Deann Dasilva@Unsplash.com

Más poderoso que una legión de demonios

Ni una legión de demonios puede competir contra el Hijo de Dios que entregó su vida para salvar al pecador.

Cristo sabía que allí habían seres necesitados de su gracia. En una pequeña embarcación cruzó Cristo el mar de Galilea para llegar al encuentro de aquel que, atormentado por las huestes satánicas, clamaba en su interior anhelando salvación.

El Espíritu Santo todavía toca corazones. Él es como esa barca que trae a Jesús al entorno del pecador, dándole así la oportunidad de clamar, puesto que el cielo no violenta la voluntad humana. Cristo escuchó el silente gemido del endemoniado. Aún cuando las cadenas físicas estaban rotas, su vida y ser seguían encadenados; pero frente a Cristo, las cadenas espirituales cayeron y los demonios huyeron, impotentes.

Clamemos por el Espíritu Santo hoy

Padre celestial, estamos en tu presencia suplicando que tu Santo Espíritu inquiete a cada uno de nuestros familiares, amigos y conocidos. Suplicamos por tantos que hoy están encadenados por el enemigo. Ayúdales a que clamen en su corazón a ti, para que Cristo pueda liberarlos de toda atadura de impiedad. Gracias porque hoy tienes el mismo poder que en antaño. Suplicamos y agradecemos la liberación que tú darás a sus vidas. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 15 de Octubre del 2021.

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Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Sigo creyendo

Promesa para ésta semana

“Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él”

Proverbios 22:6

Hay una promesa que bien podría ser una de las más conocidas. Es una promesa que cada padre y madre creyente ha creído y abrazado en su diaria tarea de criar hijos para la eternidad. Es una promesa llena de esperanza, bendición y victoria. ¿Qué más anhela cada padre que ver a sus hijos cada día caminar por el sendero que lleva hasta las mansiones eternas?

Cuando los hijos crecen, toman decisiones muy propias, y no siempre escogen lo que en nuestra experiencia decidiríamos. ¿Has visto un caso tal?

¿Todavía crees?

—¿Por qué, entonces, vemos incontables vidas que una vez caminaron por esa senda y que ahora no la transitan?,—te preguntarás.

Hay preguntas que solo tendrán respuesta en la eternidad.

Algunas razones para creer:

  • Dios es fiel. 2 Timoteo 2:13
  • Dios todavía está en el negocio de salvar a los perdidos. Lucas 19:10
  • Dios ama a tu ser querido más que el padre, madre o intercesor. Juan 15:13
  • Dios dio a Cristo para salvarlos. Juan 3:16
  • Envió a su Santo Espíritu para convencer de pecado, de justicia y de juicio, y para guiarnos a toda verdad. Juan 16:8, 13.
  • La Palabra de Dios nunca retorna vacía.-Isaías 55:11

Oramos: Padre celestial, agradezco tu fidelidad. Mis hijos y familiares están en tus manos, puesto que constantemente los he colocado allí. Hoy anhelo fervientemente ver tu obra en sus vidas. Tu tiempo es perfecto Tu Palabra dará fruto. Tu promesa es fiel. No me dejes ser tropiezo para la obra que tu Santo Espíritu está haciendo en cada corazón. Hoy encomiendo mi vida y la de cada uno de mis amados, confiando en ti, porque grande es tu fidelidad, oh, Dios de amor. Gracias por lo que has hecho, y lo que harás. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 1ro de Octubre de 2021.

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Isaías 49:15-16

Promesa para ésta semana: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.  He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.” Isaías 49:15-16

El más caro anhelo

Para una madre o padre que ama a Cristo, el más caro anhelo de su corazón es ver a sus hijos en los caminos de Dios. Para un intercesor, el más entrañable anhelo de su corazón es ver la obra de Dios en la vida de aquel por quien ora.

Más que oro ante Dios

La intercesión nos acerca a Cristo, y acerca a otros a su corazón. Por eso, una madre, un padre que ora por sus hijos es más valioso que el oro ante Dios. Un familiar, o amigo, conocido y aún el desconocido que ora por la salvación de otros es de incomparable valor ante Dios.

Bendita promesa

¿Sabes cuán significativa es la función del intercesor? ¿Qué no hace un buen padre o madre por sus hijos? Cuando nos acercamos al trono de la gracia a través de los meritos de Cristo, para interceder fervientemente por quienes esperamos ver en el cielo, tenemos la más completa seguridad de que Dios está escuchando y obrando la respuesta que él mismo persigue.

Padres, familiares, amigos: Dios valora la intercesión hecha por quienes suspiramos ver salvos. No se olvida de ti como intercesor, ni se olvida de tu plegaria. No olvida los nombres de aquellos por quienes intercedemos con tanto amor. Mayor que el amor de una madre por el hijo de su vientre, es el amor de Dios por ti y por aquellos por quienes sufre tu corazón. En las palmas de las manos te tiene esculpido, papá, familiar, amigo, maestro, estimado intercesor. En las palmas de las manos te tiene esculpida, mamá, tía, abuela, amiga, líder, apreciada intercesora.

Delante de Dios están siempre tus pedidos. Tu lista puede mostrar el paso de los años de intercesión y espera. Dios tiene una copia de tu lista, y no se ha envejecido. El Padre se está alistando para contestar la oración que el Espíritu Santo te inspiró a hacer a favor de los seres queridos por quienes Cristo murió.

OREMOS: Gracias, Padre celestial, por tu incesante amor, por el sacrificio de Cristo y por la hermosa seguridad de tu supremo interés en cada nombre que te presentamos. Gracias por lo que has hecho, y lo que harás. En el nombre de Jesús, Amén.  ©Rhodi Alers de López, 2021

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Yo os haré descansar

Promesa para ésta semana:

Mateo 11:28- Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

 Entre agitación, corre y corre, compromisos e itinerarios cargados hasta el cansancio, Cristo nos llama a venir a él para recibir el verdadero descanso que únicamente Él provee.

Aquellos por quienes intercedemos para salvación necesitan urgentemente escuchar la invitación que traerá a sus vidas paz, reposo, estabilidad y la salvación a través de Cristo.

¿Qué incluye esta invitación y promesa?

  1. Provisión esencial-Algunos están tan atareados buscando su sustento, que no se percatan de la misericordiosa y gratuita provisión que la invitación de Cristo ofrece.

Isaías 55:1-A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

2. Remedio de sanidad-Rodeados de enfermedad, es fácil enfocarse en lo que humanamente nos toca hacer para protegernos, y al mismo tiempo, olvidar que es únicamente Dios quien sana.

Oseas 6:1-Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

3. Escuchar la voz de Dios-Con tantas voces, ruidos y anuncios, es fácil perder la noción de la comunicación vital.

Isaías 55:3-Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

4. Propósito y la preparación para cumplir la labor-Con las infinitas exigencias del diario vivir, cuán fácilmente se pierde la noción de que Dios tiene para cada uno un propósito específico Incontables las vidas ya sucumbieron ante la crisis mundial por no encontrar propósito ni sentido para su vida.

Mateo 4:19-Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

¿Hemos personalmente venido a Cristo para que nos dé el verdadero descanso? ¿Pueden ver familiares, amigos y vecinos el resultado de nuestro descanso en Cristo? El mundo perece sin descanso físico, ni espiritual. Nuestros amados también necesitan ese verdadero descanso. No podemos dejar de interceder por ellos. Tampoco podemos olvidar que ellos serán atraídos más por nuestro silente testimonio y ejemplo, que por nuestras palabras.

Padre celestial: En medio de tanta agitación, agradecemos y aceptamos tu invitación. Anhelamos la salvación de nuestros familiares, amigos y conocidos. Confiamos serenamente en tu fiel promesa, para que nosotros y aquellos por quienes intercedemos vivamos tu descanso aquí y en las moradas eternas. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021

Ayuno & Oración Por Salvación de Hijos & Familia-La Herencia

He aquí, HERENCIA de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Salmos 127:3

Nuestra base bíblica afirma que los hijos son un legado divino, de gran estima y valor.

La herencia, según el diccionario de la RAE, se conoce como:

  • Bienes y obligaciones que al morir alguien, se transmiten a sus herederos;
  • El carácter que los hijos reciben de los padres;
  • Rasgos científicos, morales e ideológicos que se transmiten de generación a generación, etc.  

Se dice que los hijos son nuestra mayor riqueza. ¿Conoces por qué? ¿Cuál fue el propósito divino al conceder al ser humano el privilegio de la paternidad y la maternidad?

En un hogar sin hijos, es más probable encontrar habitantes egocéntricos, centrados en sí mismos.  Con la llegada de hijos, generalmente, el enfoque cambia para atender a sus múltiples necesidades, portando con ello una insospechada bendición.

Dios, en su gran sabiduría, concede hijos al ser humano como un bien, un tesoro de máximo valor. Cada bebé porta la semilla de las virtudes celestiales. Los concede como una bendición que si se valora y cuida debidamente, será un instrumento que estimulará a desechar los rasgos pecaminosos, y a desarrollar en nosotros los atributos de origen celestial.

La fragilidad, la vulnerabilidad de un bebé y su total dependencia de los adultos, provoca desarrollar en nosotros ternura, amor, compasión, protección y mayor responsabilidad. Tratar con los niños induce a desarrollar paciencia, tolerancia, comprensión, bondad, y otras virtudes.

Su dulzura inspira a eliminar la tosquedad, la rudeza. Su facilidad de perdonar nos mueve a desechar el rencor y apremia a procurar la armonía y la unificación de las partes envueltas en cualquier malentendido.

Su inocencia nos mueve a ser íntegros.  Su descomunal capacidad de amar incondicionalmente es una pequeña extensión del corazón de Dios.

“Los hijos son confiados a sus padres como un cometido precioso, que Dios requerirá un día de sus manos. Debemos dedicar a su preparación más tiempo, cuidado y oración. Necesitan que les demos más instrucción de la clase apropiada….” {HC 143.1}

En otras palabras, la herencia de Jehová, se nos entrega con propósito educativo y redentor: ayudarnos a los padres a desarrollar un carácter como el de Cristo, a la vez que dependemos de Dios para ayudar a desarrollar en ellos un carácter que los prepare para ser bendición aquí y a ser ciudadanos del reino de Dios.

Por eso, su desarrollo y bienestar debe acercarnos confiadamente al trono de la gracia; su desafío y lucha debe llevarnos a la constante oración; su debilidad o equivocación, a la intercesión; sus sueños y anhelos, a la presencia de Dios, y sus logros y victorias a la alabanza y gloria del nombre que es sobre todo nombre: Cristo Jesús.  Nuestros propios desaciertos,faltas e ineficacia deben humillarnos ante el Padre celestial, quien desea perdonarnos y capacitarnos para tan trascendental tarea. También allí nos enseña el Padre celestial a pedir perdón a nuestros hijos, la herencia que Dios puso en nuestras manos. ¿Habrá un padre, una madre que no necesite de este celestial recurso? Alabo a Dios por la provisión celestial.

Mi Oración:

Amante Padre celestial, gracias por la herencia que pusiste en mis manos. Reconozco que tu plan es perfecto. ¡Cuánto me amas! Lo veo en la herencia colocada en mis manos. Son incontables mis errores, mis lágrimas y clamores. Perdóname, te ruego. Solo tú eres mi esperanza para que los días que me queden aprecie aun más la herencia. Señor, yo quiero lo que tú quieras para mis hijos. Busco lo que tú buscas para ellos.

De hinojos te suplico: Toma la herencia y también mi corazón; que seamos para ti, cuando tú vengas, de gran estima porque brillemos, ya pulidos, como oro fino sin escorias en el cofre celestial. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2021

Bienaventurado, No. 3

He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso

(Job 5:17).

Job se encontraba viviendo una situación tan difícil, que no es fácil hallarle comparación. El primer capítulo y versículo de Job describe a este hombre con las siguientes cuatro cualidades:

“Hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”-(Job 1:1). 

Debido a su crítica situación, tres amigos se unieron para visitarlo. Las palabras de nuestra referencia salieron de la boca de su amigo, Elifaz.  ¿Estaba castigando Dios a Job, el hombre perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal? ¿Por qué le llamó Elifaz: “Bienaventurado”?  

Veamos lo que dice la Palabra de Dios respecto al sufrimiento.

  1. Dios nunca prometió senderos sin espinas. Su experiencia nos alienta. ¿Qué promesa se nos da?
  • Juan 16:33–Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

2. El sufrimiento no es del todo negativo.  ¿Cómo puede la aflicción ser positiva?

  • 2 Corintios 4:17–Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;

3. ¿Qué bienaventuranza (gozo, alegría, felicidad, beneplácito)  hay en la aflicción?

  • 1 Pedro 4:13–sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
  • Romanos 12:12–gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;

4. ¿Dónde está Dios mientras tú estás en aflicción?

  • Isaías 43:2–Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

5. ¿Cuál debe ser nuestra oración durante la prueba?

  • Salmos 26:2–Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.

6. ¿Qué bendición surge de la aflicción?

  • Arrepentimiento–Romanos 2:4-¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
  • Refinamiento– Malaquías 3:3–Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia.
  • Calidad–Job 23:10–Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro.
  • Ministerio de  Consolación –2 Corintios 1:4–el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

Cuando vemos esta declaración en todo el contexto de la historia de Job, sabemos que Dios no castigó a Job. Pero sí permitió la prueba. En toda prueba, si permanecemos aferrados a Dios y a su Palabra, conectados a Cristo en oración, veremos bendición, por cuanto Dios NO falla.

Amante Padre celestial, la prueba no es fácil. Ayúdame a permanecer confiando en ti aún en medio de las pruebas. Haz tu obra en mi vida, para que tu nombre sea glorificado. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021

Oasis de Bendición-14-Promesas & Consejo

Oh, ¡cuanto anhela Dios que en toda emergencia y situación urgente elevemos a él nuestra voz, en sincero clamor! Gracia y paz nos dará en respuesta a la oración. Su respuesta nos bendecirá y glorificará al Padre celestial..

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Jeremías 33:3  

Citas Citables sobre la Oración-Perdón & Misericordia

Jesús enseña que podemos recibir el perdón de Dios solamente en la medida en que nosotros mismos perdonamos a los demás. El amor de Dios es lo que nos atrae a él. Ese amor no puede afectar nuestros corazones sin despertar amor hacia nuestros hermanos. 

Al terminar el Padrenuestro, añadió Jesús: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”. El que no perdona suprime el único conducto por el cual puede recibir la misericordia de Dios.

—EGW, 96-97

Todo… para la gloria de Dios

“Si pues coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”-

1 Corintios 10:31

La palabra “todo” incluye cada pormenor de mi vida: desde la oración hasta mis intimidades. Si veo un programa de TV, si voy de compras, a trabajar, a una fiesta, o a recrearme, si escucho música, si uso la red mundial de comunicaciones, si hablo por teléfono, si leo, si me pongo tal pieza de ropa, si me acicalo, si hablo, si participo de esta actividad, si le permito esto a quienes están bajo mi autoridad (hijos, empleados, feligreses, etc.), debo preguntarme:

  • “¿A quién agrado con esto: a Dios, a alguna otra persona o a mí mismo?
  • ¿Lo hago para que piensen bien de mí o para que vean a Cristo en mí?
  • ¿Consumo esto o aquello para llamar la atención, para satisfacer mis deseos no santificados o para cuidar el templo del Espíritu Santo?
  • ¿Ven otros a Cristo en mí, o busco llamar la atención con mi comportamiento, vestimenta, palabras,  gestos, decisiones, etc.?
  • ¿Trabajo para ganarme el sustento (eso es bíblico) o procuro ser instrumento de Dios al desempeñar mi labor?
  • ¿Acepto y desempeño una responsabilidad en el liderazgo de la iglesia para exaltar a Dios y ayudar a mis hermanos a obedecer Su Palabra, o tengo mi propia agenda?
  • ¿Uso los talentos que Dios me concedió para obtener beneficio personal o para exaltar a Cristo y motivar a otros a una mejor relación con él”?

¿Orar para gloria de Dios?

¿Es posible no glorificar a Dios al orar? ¡Sí, muy fácil! (Ver. Lucas 18:9-14). Al orar, ¿quién da y quién acata instrucciones? Cristo nos enseñó a traer humildemente a Dios nuestros pedidos y ansiedades sin olvidar que orar es un sagrado privilegio que Dios concede a sus hijos; y debemos procurar aprender esta ciencia. Es la forma de comunicarnos, en confianza y respeto, con Dios para conocerlo, para someternos a su dirección y a la santificadora presencia del Espíritu Santo, y para agradecerle su gran misericordia para con nosotros, seres pecadores. Dios conoce las intenciones del corazón. Al presentar nuestras peticiones a Dios, necesitamos hacerlo dentro del marco de su divina voluntad. Orar con otra motivación nos impide recibir la bendición y obtener la victoria reservada para nosotros.

Orar para la gloria de Dios nos permite vivir en victoria

Si nos chasqueamos porque no vemos la respuesta de Dios, ¿será posible que estemos fallando en nuestra forma, motivo y/o perspectiva al orar? Todas las promesas de Dios son nuestras en la medida en que las aceptamos por fe y, viviendo en obediencia a Dios, suplicamos que nos conceda su bendición de la manera y en el momento que él sabe que nos conviene. Una vida de completa sumisión a Dios no conoce derrota, pues en cada tropiezo y aparente tardanza o inconveniente, discierne el propósito divino. Oremos para la gloria de Dios. Glorifiquemos al Señor al orar, no solo de palabras, pero con un corazón completamente entregado a su voluntad, y viviremos gozosos y en victoria. ©Rhodi Alers de López, 2011