Mamá, tú eres…

Eres canción, eres alegría,

eres entrega en cada día,

una azucena que nos perfumas

en el sendero de nuestra vida.

 

Eres el ángel que cada día

mis pasos vigilas con devoción.

Eres mil versos hechos poesía,

eres, madre, mi dulce inspiración.

 

 

Eres amor de los mil amores

que aun en medio de sinsabores

vas paso a paso, sonriendo siempre,

llenando el mundo de bendiciones.

©Rhodi Alers de López

Suspiros del Alma , pág. 38

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 24:7

Promesa: 

 Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.  Jeremías 24:7.

¿Estás ayunando y orando por la salvación de aquellos que deseas ver en el reino de los cielos? ¿Te llena de frustración no ver a tus hijos, familia o amigos progresando en su relación con Dios como anhelas? ¿Te desespera ver pasos en la dirección equivocada? Dios promete obrar en sus corazones (mentes) de modo que conozcan a Jehová y le reconozcan como Señor de sus vidas.

Dios obra de formas que tú y yo no podemos ni siquiera imaginar. Tiene todos los recursos a su disposición y no ha dejado a la deriva a aquellos por quienes oramos por salvación. Que cobre aliento tu corazón y reanude su intercesión en toda hora, con la seguridad de que esta es la voluntad de Dios: SALVAR. Aquel que dio a su Hijo por salvar a la humanidad  caída, promete que ellos (aquellos por quienes estamos orando por salvación) cambiarán de rumbo: “se volverán a mí de todo su corazón”.  O sea, no vendrán por los panes y los peces, vendrán porque el Espíritu Santo habrá tocado su corazón y habrán comprendido su necesidad de salvación. Ya no rechazarán el llamado, sino que correrán a los brazos del único que les puede salvar. ¡Gloria a Dios por cada hermosa promesa de salvación!

Oremos: 

Amoroso Padre celestial, te alabo. Exalto tu bondad y gran amor. En esta hora, humillada ante ti, reconozco que tu especialidad es salvar. Tú amas a mis hijos, familiares y amigos más que yo. Tú diste a tu Hijo para que tengamos salvación. Hoy, confiando en tu promesa, agradezco tu disposición y tu poder para cambiar vidas. Te alabo porque eres fiel . Gracias porque cambiarás el corazón de mis hijos, familia y amigos; y ellos se volverán a ti sinceramente, para hacer tu voluntad. Gracias, gracias, gracias. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración?

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Pautas para la Oración Pública

La oración, en público o en privado, nos eleva al trono de la gracia, para hablar con nuestro Creador y Sustentador. Sin embargo, ambas oraciones son diferentes. La diferencia entre una y la otra no es únicamente el número de personas envueltas.

Si ora solo, sin que ningún ser humano te escuche, esa es una oración privada. Si participa en alguna Reunión de Oración, o de una Línea de Oración, si ora junto a, o con una o más personas; pero también cuando ora solo en algún lugar donde otros le escuchen, estará elevando una oración pública, aunque no lo planifique así.

Cristo se refirió a la oración en público. “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos” (Mateo 6:7). 

Analicemos los siguientes consejos para la oración pública:

  1. Ore en completa reverencia: Nada debe impedirnos reconocer delante de quién estamos. Evite distracciones. Nuestros sentimientos y pensamientos deben estar sometidos en humildad a Cristo, pidiendo que el Espíritu Santo nos muestre cómo orar. “Las pequeñas diferencias y los prejuicios no deben ir con nosotros a estas reuniones” (EGW-Joyas de los Testimonios, t. 1, p. 273).
    Reverencia también conlleva la cortesía de esperar su turno para hablar y orar.
  2. Ore de rodillas: El arrodillarse denota dependencia, sumisión y reconocimiento de la grandeza de Dios en comparación con nuestra frágil existencia. Siempre que las circunstancias lo permitan, debemos arrodillarnos.
  3. La oración pública es corta: A quienes no oran en casa y esperan a la reunión de oración para presentar todo, la pluma inspirada les llama “asesinos de reuniones públicas y de oración” (Ver Joyas de los Testimonios, t. 1, p. 273). Para mantener su oración pública corta, asegúrese de orar antes en privado. También recuerde Mat. 6:7. No hay necesidad de repetir continuamente el nombre de Dios. ¿Repite usted el nombre de su interlocutor constantemente? No lo haga en oración.
  4. Use palabras sencillas, voz clara: Oramos juntos para ser fortalecidos y edificados. Hable claro para que todos puedan entender y participar con y en acuerdo con usted.
  5. Evite la crítica como evitaría la lepra:  Al presentar un pedido, no critique a nadie. Ejemplo: Si Juan del Barrio es áspero, presente el pedido sin mencionar su defecto o debilidad. Podría decir: “Concede a Juan Del Barrio un espíritu de bondad y cortesía”.  Orar así cierra la puerta al espíritu de crítica y permite cubrir la necesidad de manera considerada y sin pecar. Cada pedido debe ser presentado en oración con la suma cortesía posible, buscando siempre la bendición divina tanto para la persona por la cual se pide, para el oyente, y para usted como Intercesor. Pida por otros con la deferencia como quisiera que pidan por usted.
  6. No provea armas al enemigo: Mucho más de lo que imaginamos, el enemigo procura que la reunión de oración sea un semillero de chismes y habladuría. Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos. Sea prudente.
  7. La meta es unidad: Si desea la presencia de Dios allí, pida discernimiento para evitar todo lo que pueda promover un espíritu de separación.
  8. Recuerde que “Somos cartas leídas”: Público (a)” denota abierto para todos y expuesto ante todos. Usted y yo desconocemos el alcance o influencia del ambiente y la impresión causada a través de un comentario, un pedido, y/o de la reunión en general, etc.  Todo está grabado en los registros del cielo. Pero vivimos tiempos inciertos. No sabemos quiénes ni cuántos reciben el informe terrenal. ¿Puede decir quien nos escuchó en silencio que somos una influencia positiva o negativa? ¿De qué nos pueden acusar? Ojalá nos acusen de promover amor, unidad y comunión con Dios.

Que nuestra Reunión de Oración sea guiada por el Espíritu Santo.

Comparte en un comentario:

¿Qué experiencia de bendición has vivido en la Reunión de Oración?

©Rhodi Alers de López 2018

Ayuda Gratuita Para Ti Que Eres Líder del Ministerio de la Mujer

Directorio de Recursos Mujer de Hoy SNEC 2018.                                                                                                                Felicitaciones en el nombre de Jesús para ti que eres líder. Sin duda tienes el mejor deseo de realizar una tarea que glorifique el nombre del Padre celestial y que llene las necesidades de tu grupo o Iglesia, mientras juntos procuran alcanzar a otros para el reino de Cristo.

Si te has preguntado cómo conseguir las personas que podrán ayudarte a llenar las necesidades de tu grupo o iglesia, el Directorio de Recursos para la Mujer de Hoy es la herramienta que necesitas.

Sus páginas están impregnadas de información útil para tu Ministerio. Incluye un listado de damas que han dedicado sus talentos a la causa de Dios.

Entre la gama de temas que estos recursos humanos pueden presentar se encuentran los siguientes:

  • Oración y comunión con Dios
  • Crecimiento Espiritual
  • Familias
  • Ayuda contra el Abuso y la Violencia
  • Prevención de Abuso Sexual
  • Estima propia
  • Finanzas
  • Redacción
  • Publicación de tu testimonio en Devocional de Damas
  • Creatividad
  • Desarrollo de talentos
  • Salud y alimentación
  • Salud integral
  • El llamado de Dios para la mujer de hoy
  • Series de Evangelismo
  • Mucho más.

También hallarás recursos que alaban a Dios con cánticos y damas que declaman.

El directorio está salpicado de imágenes y contiene el calendario de actividades que la Iglesia a nivel mundial estaremos llevando a cabo, además de información sobre el próximo retiro de damas de SNEC- (Asociación de El Sur de Nueva Inglaterra)

Es mi deseo que este Directorio de Recursos Mujer de Hoy 2018 te sea de gran bendición.

Comparte con otros su enlace. Deja tu comentario. Demos a Dios el corazón y obremos con alegría en la viña del Señor.

Oro: Padre celestial, gracias por darnos la oportunidad de servirte. Gracias por cada persona que responde a tu llamado y se pone en tus manos para realizar la tarea encomendada. Que tu Santo Espíritu sea nuestro Consejero y que tengamos un año de grandes logros y victorias para el reino de los cielos. En el nombre de Cristo Jesús, Amén.