El corazón del hombre piensa su camino: mas el Señor endereza sus pasos.”
Proverbios 16:9
¿Eres madre o padre, tal vez, abuelo o abuela?
¿Alguna vez mientras criabas suspiraste por ese momento cuando tus hijos aprendieran a caminar? Es un deseo natural e inofensivo. Si tuviste varios pequeñines a la vez apreciaste el no tener que cargarlos a todos a la vez.
Sin embargo, cada etapa de la vida debe disfrutarse. Cada etapa tiene sus desafíos, sus ventajas y desventajas, tanto para ellos como para sus progenitores.
Mientras estaban pequeños, les tomábamos de la mano y los encaminábamos a donde estuvieran seguros, a nuestro lado. Mientras más crecen, más independientes son. Se independizan de sus padres, de su familia, y hasta de su círculo de influencia. La palabra de Dios asevera que también los hombres buscan su propio camino y se independizan de Dios. Sin embargo, esta aseveración viene seguida de una maravillosa verdad que conviene recordar: “El Señor endereza sus pasos.”

¿Cómo guía Dios y endereza los pasos torcidos o desviados de su propósito para traerlos de vuelta a su voluntad para con cada uno?
Algunas formas que Dios usa son:
- Instrucción paternal-Los padres y madres somos responsables ante Dios por la instrucción que damos a nuestros hijos y las bases sobre las cuales asentamos sus pies. (Ver Proverbios 22:6)
- Las Escrituras-Es la Palabra de Dios la que nos revela su voluntad. Ella nos enseña, nos corrige, por su intermedio nos habla Dios como si fuera al oído y al corazón. (Ver Juan 5:39)
- El Espíritu Santo -El Espíritu Santo inquieta nuestras vidas y guía a toda la verdad. (Ver Juan 16:13)
- Amonestaciones-A través de amonestaciones Dios obra para que veamos nuestra necesidad de él y de su gracia. Cuando el rey David pecó deliberadamente, Dios envió al profeta Natán con un mensaje que le hizo ver su condición y necesidad de arrepentimiento. (Ver 2 Samuel 12:1) Lea toda la historia en 2 Samuel 11-12.
- Su benignidad-Por su misiericordia, de pura gracia, Dios nos guía al arrepentimiento. ¡Oh, qué amor inmensurable! (Ver Romanos 2:4).
- La intercesión -En diversos casos y recuentos de los evangelios y del Antiguo Testamento vemos testimonios de quienes intercedieron ante Dios por otros y Dios obró con gran misericordia. Hoy todavía Dios obra en respuesta a la intercesión. (Ver Mateo 17:15).
- Experiencias diversas-En cada caso de un padre o madre que vino a Cristo pidiendo por su hijo, Dios obró para traer a ese padre o madre a los pies de Cristo. En ocasiones Dios permite diversas experiencias difíciles, porque esa es la forma como reconoceremos nuestra necesidad de él. Su propósito es fomentar la salud espiritual y salvar. Así también Dios puede permitir alguna experiencia difícil a los hijos o a aquél que no ha decidido por Jesús, para que se dé cuenta de su necesidad del único y suficiente Salvador, Cristo Jesús.
Oremos:
Padre celestial, te alabamos porque eres digno de toda alabanza. Grande, misericordioso eres, tu amor no tiene comparación. Te damos gracias por cada promesa, por cada forma que tienes de obrar en cada corazón para atraerlo a tu propio corazón de amor infinito. Padre, tú ves a cada uno de nuestros hijos, de nuestros familiares, amigos y conocidos por quienes estamos en esta hora suplicando tu intervención para que se rindan a ti. Confiamos en tu amor, tu gracia, tu poder y tu deseo de obrar para salvación en cada uno individualmente. Gracias porque no hay nada imposible para ti. Confiamos en que tú enderezarás los pasos de cada uno por quien clamamos, porque tu deseo es salvar y bendecir. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete para salvación y vida eterna, que cuando tú vengas, podamos verles también entrar por las puertas del hogar celestial. Te lo agradecemos y lo suplicamos en el nombre precioso de Cristo Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022

Gloria a Dios, pues su intención es siempre salvar… amén, amén y amén!!
Gracias, Rhodi y que el Señor te siga bendiciendo rica y abundantemente!! Dios te guarde hoy y siempre!!
All my love… Vasthi
XOXOXOXO… 🙅♀️🥰💞🙅♀️🥰💞
Amén. Gloria a Dios. Alabado sea Jehová.