Oasis de Bendición-10-Promesa & Consejo

Fotos por Rhodi Alers de López@Unsplash.com

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9

¡Qué maravillosa promesa nos da el Padre celestial: que si reconocemos nuestro pecado, lo confesamos arrepentidos, nos perdona y también nos limpia de toda maldad! Nos ofrece su gracia que renueva la vida y purifica el corazón. Admirable, maravilloso e inmerecido amor de Dios, por mí, un ser tan pecador! Es mi anhelo aprender a amar más a mi Salvador, Cristo Jesús, y a valorar su sacrificio y el inmenso amor de mi Padre celestial. ©Rhodi Alers de López, 2021

Este material fue preparado para el tema 10 de la Serie OASIS DE BENDICIÓN: Perdónanos Nuestras Deudas. Puedes verlo aquí: https://youtu.be/gwiuvu2pAbk.

Oasis de Bendición-8-Oración y Consejo

Diariamente debemos vivir para Cristo. Diariamente pidamos a Dios un espíritu de sumisión a su voluntad para que su Santo Espíritu nos ayude a obedecer las indicaciones divinas alegremente, y Dios sea glorificado, porque el “yo” sea crucificado. Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Salmo 143:10

Citas Citables Sobre La Oración-El Reino

Los discípulos de Cristo esperaban el advenimiento inmediato del reino de su gloria; pero al darles esta oración Jesús les enseñó que el reino no había de establecerse entonces. Habían de orar por su venida como un suceso todavía futuro. Pero esta petición era también una promesa para ellos. Aunque no verían el advenimiento del reino en su tiempo, el hecho de que Jesús les dijera que oraran por él es prueba de que vendrá seguramente cuando Dios quiera. 

EGW, DMJ 92.

Oasis de Bendición-4-Promesa & Consejo

Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.

Salmo 103:13

¡Oh, cuanto anhela Dios escuchar tu voz en oración! No importa cuál sea tu caso, ni cuál sea tu condición, Él desea que te acerques al trono de la gracia, porque en su amor y su compasión te invita a compartir sin reservas lo que vives, lo que necesitas, lo que sientes, y lo que le agradeces. ¿Correrás a comunicarte hoy con tu compasivo Padre celestial? © Rhodi Alers de López, 2021

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Mi Dios oye

El Diccionario de la Real Academia Española define “Confianza” así:
“Esperanza firme que se tiene de alguien o algo”. También se identifica la confianza como el “ánimo, el aliento y/o el vigor para obrar”.

Generalmente, confiamos en personas que nos aman y están comprometidos en nuestro bienestar. Asimismo ponemos cierto grado de confianza en aquellos que, aunque desconocidos, tienen como labor y responsabilidad primordial el bienestar de los demás: Personal médico, bomberos, policías y otros servidores públicos.

Además de sus padres, familiares y amigos, los niños y estudiantes, generalmente, confían en sus cuidadores, profesores, instructores, entrenadores, líderes espirituales, etc.

Dios escucha los pedidos por la salvación de cada ser humano que presentamos ante el trono de la gracia.

Promesa para ésta semana:

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.  Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”

(1 Juan 5:14-15).

Dios escucha los pedidos por la salvación de cada ser humano que presentamos ante el trono de la gracia. Esta confianza o seguridad de la respuesta divina genera gozo, imperturbabilidad, estabilidad y determinación en nuestra intercesión.

Puntos claves

  1. Confianza-confiamos en Dios porque sabemos que nos ama.
  2. Conforme a su voluntad-Requisito indispensable para que Dios
  3. oiga (acepte y conceda respuesta afirmativa a nuestra petición).
  4. Si sabemos que él nos oye-si estamos al tanto de, si comprendemos y creemos que Dios nos oye,
  5. Sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hechotambién tenemos la seguridad de la respuesta afirmativa en cuanto a los pedidos presentados al cielo.

Amigo, hoy, Dios nos invita a poner toda nuestra confianza en Él. Puesto que la voluntad divina es la salvación de cada ser humano, oremos con la total seguridad de que Dios está obrando en el corazón de aquellos por quienes oramos. Oremos determinada y constantemente; asimismo necesitamos estar firmemente anclados en su Palabra, y disfrutar de esa paz que sobrepuja todo entendimiento mientras esperamos ver la respuesta divina hecha una dulce realidad.

Foto por Sam Ríos @Unsplash.com

Mi Oración

Gracias, Padre celestial, porque la cruz es la mayor prueba de que tu interés y voluntad es la salvación de aquellos por quienes oramos. Gracias por tu amor y tu poder. Gracias por la obra intercesora de Cristo, por cuyos méritos tenemos acceso al trono de la gracia. Gracias porque, en su nombre, tenemos la hermosa seguridad de que veremos la respuesta. Suplico y agradezco la salvación de mi familia y de cada uno por quien se está orando por salvación alrededor del mundo entero. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia y a cada familia por quien estamos orando.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias.

ADEMÁS, puedes dejar en un comentario nombres de personas por quienes estás orando por salvación.
Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria. Recuerda amigo y hermano creyente, “Victoria” se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Lección tejida en redes

En cualquier ámbito de la vida, es lindo trabajar cuando podemos ver frutos de nuestro esfuerzo. Pero trabajar sin lograr algo tangible no es agradable, sino desalentador.  La Palabra de Dios nos relata de una situación similar: Léela. Se encuentra en Lucas 5:1-11.

Al amanecer, Cristo venía de pasar un rato tranquilo a orillas del lago. La multitud se agolpaba, buscando oír al Maestro. Los discípulos regresaban de una noche de trabajo infructuosa.

Foto por Peek A Boo@Unsplash.com

Pedro había estado pensando en Juan el Bautista, ahora encarcelado. Seguir a Cristo era todo un reto, pues los líderes religiosos se oponían a él. Ahora, ni siquiera el trabajo de pesca en el cual era un experto, le aportaba provecho alguno. Su corazón guardaba un remolino de pensamientos y sentimientos, cansancio, dudas, desilusión, anhelos, y la necesidad de provisión era tangible, pues de la pesca provenía su sustento y el de su familia. También pesaba sobre él que sus compañeros de labor estaban seriamente afectados por su fracaso…

Cristo, en la barca, pidió a Pedro que apartarse la barca de la orilla, y desde allí se dirigió a la multitud ansiosa y hambrienta de palabras de vida. Terminada su labor, pidió a Pedro que bogase mar adentro y echase las redes para pescar. Esto y más pudo cruzar la mente de cualquiera de los discípulos:

Foto por Cassiano Psomas @Unsplash.com

—¿En serio?

—¿De día?

—Maestro, ¿Te olvidas de que no es el mejor momento?

Una declaración de FE:

Agotado y con las manos vacías, Pedro resolvió creerle a Cristo.

“Respondiendo Simón, le dijo al Maestro: toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” (Lucas 5:5).

Lecciones entretejidas en redes

Foto por David Clode@Unsplah.com

Lo que siguió fue una maravillosa manifestación del poder divino que dio a los discípulos la seguridad de que quien estaba delante de ellos:

  • Es el Hijo de Dios.
  • Conoce los anhelos de su corazón.
  • Tiene poder para obrar en las situaciones más adversas.
  • Es capaz de suplir TODAS sus necesidades.
  • Escucha y concede el humilde clamor de su corazón.
  • Les ama profundamente.
  • Tiene en vista el momento más apropiado para derramar su bendición.
  • ¡En la vida de quienes siguen sus instrucciones, Cristo tiene la última palabra!
Foto por Pietro Caspani @Unsplash.com

Promesa para esta semana:

“Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lucas 5:10, u.p.).

Tal vez estás cansado, frustrado y desalentado. Quizá estás viendo tus más caros sueños esfumarse cual niebla a la luz del sol. En vez de ver algún progreso espiritual en la vida de aquellos por quienes estás orando, pareciera que cada vez están más renuentes, menos interesados, más ofuscados en otras cosas…

La fe se ejerce antes de ver la respuesta.

Como Pedro, tú y yo necesitamos obrar por amor a Cristo y por fe en la Palabra de Dios. Necesitamos actuar, no porque ya hayamos visto algún indicio positivo, sino en obediencia a su llamado, en respuesta a su orden y en total sumisión a su Palabra.

¡Cristo tiene la última palabra!

Así como la red no salió del agua vacía, la Palabra de Dios tampoco retorna vacía. Cristo dijo a Pedro, y a todos sus discípulos a través de todas las edades: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres”. Personalmente, escojo creerle a Cristo. Escojo continuar orando hasta ver mi red llena y desbordante de la manifestación del poder de Dios obrando en respuesta a nuestra sumisión y obediencia.

Mi oración

Bondadoso Padre celestial, tú eres fiel. Tu Palabra es verdad. Aunque he trabajado sin ver el anhelado resultado, creo en ti. Gracias por tu promesa. Lléname de tu Santo Espíritu y úsame como pescador de hombres. Gracias porque aquellos que me diste, y muchos más, vendrán a los pies de Cristo, porque en su nombro oro y echo la red, Amén. ©2018 Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-La Búsqueda

Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;  (Amós 5: 4).

El pueblo de Israel se había apartado de Dios, tras los ídolos de las naciones paganas. En vez de darles a ellos un ejemplo del culto al único y verdadero Dios, se habían prostituido en la forma más baja, al punto de hacer pasar a sus hijos por el fuego. En su misericordia, Dios llamó a Israel: “Buscadme y viviréis”.

Hoy, su llamado es el mismo: Búscame para que vivas tú y tu casa.

No habrá un reavivamiento mientras no busquemos  a Dios. No habrá una reforma mientras continuemos nuestra vida de la manera acostumbrada. No hay vida significativa aquí, ni habrá vida eterna si no buscamos al Dios CREADOR, si no tenemos una verdadera relación con el Autor y Consumador de nuestra fe.

Éxito duradero

El éxito terrenal se esfuma por la enfermedad. La plata, la fama, los logros, no nos aseguran la vida. Solo en buscar a Dios está la garantía de vida eterna.

Nuestra vida, familia, nuestro mundo no mejorarán hasta que tú y yo hagamos un alto en la carrera desenfrenada de la vida y nos detengamos a buscar a Dios en quietud, en oración y en el estudio reverente y consistente de su Palabra.

Mientras estudiemos con anhelo urgente de conocer su voluntad, oremos que el Espíritu Santo ponga en nosotros el deseo ferviente de obedecerla diligentemente, pues nada reemplaza la obediencia sincera, sin la cual estaremos despojados del Espíritu Santo.

Mi oración:

Amante Padre celestial, gracias por tu incansable amor que me llama a buscarte, porque deseas darme vida abundante aquí, y por la eternidad. Ayúdame a reconocer qué me está apartando de ti. Llévame a mí y a mis amados de vuelta a esa comunión de amor obediente con Cristo que nos prepare para la vida contigo aquí y por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-El Resplandor

Por el camino

Por el camino de la vida andan tantos por quienes se elevan las súplicas para que tengan un encuentro con Dios. Saulo iba en su camino, seguro, decidido, su mente fija en el blanco propuesto. (Lee sel recuento bíblico aquí.)

Repentino resplandor

Rumbo a la conquista de sus pérfidos propósitos, le rodeó Cristo con el resplandor de su presencia. La voz que dio al universo existencia, lo detuvo, y lo retuvo. Cuando la luz divina resplandece en el alma, la oscuridad se esfuma y solo Cristo brilla.

Foto por Joshua Woroniecki @unsplash.com

Tiempo señalado

Insiste y persiste en tu intercesión. Dios ha oído tu clamor. En el calendario divino ya está el encuentro señalado que detendrá en su camino a quien persigue sueños vanos. Cristo usará el momento y método impensado para llamarlo al Camino, y llevarle a feliz destino.

Mi oración

Gracias, Padre celestial, por tu interés, tu tiempo y tu método. Gracias porque tu resplandor ilumina los rincones más oscuros del alma y los llena de tu presencia vivificadora. En tus manos están mis amados para que tú ilumines sus vidas y que, como Saulo, pregunten: “Señor, ¿Qué quieres que yo haga?” En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-El Dios que Sacia

¿Recuerdas aquella vez que te dolía el estómago de hambre? ¿Estuviste con la garganta seca de sed?

¿Alguna vez experimentaste tan intenso deseo de Dios que sentiste que si no lo obtenías pronto morirías? Quien siente hambre y sed de justicia se reconoce pecador y aborrece su pecaminosidad.  Anhela ardientemente reflejar el carácter de Cristo, que es amor, y obedecer sus mandamientos, que son justos y buenos (Ver Romanos 7:12).

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Mateo 5:6).

El hambre y la sed profundas movilizan a buscar con urgencia el alimento que mitigue su apremiante necesidad.  Cuando el alma siente hambre y sed de Dios es porque el Espíritu Santo la ha inquietado; y Cristo, el pan de vida, está tocando a la puerta del corazón, para abrir ante él las abundantes riquezas de su Palabra.

La Palabra de Dios es la fuente de vida, y si la anhelamos, el Espíritu Santo hará la obra que se propone hacer: colocar el alma hambrienta en comunión con Cristo, para que el Salvador sacie su necesidad a medida que  éste pasa tiempo en comunión con la fuente inagotable de vida.

“La justicia de Dios está personificada en Cristo. Al recibirlo, recibimos la justicia”.

“No se obtiene la justicia por conflictos penosos, ni por rudo trabajo, ni aun por dones o sacrificios; es concedida gratuitamente al alma que tiene hambre y sed de recibirla” (DMJ, 20-21).

“El corazón que probó el amor de Cristo, anhela, incesantemente beber de él con más abundancia,  y mientras lo impartimos a otros lo recibiremos en medida más rica y copiosa.” DMJ, 22.

Mi Oración

Padre amante: Gracias por tu provisión para todo el que reconoce su necesidad y siente hambre de tu justicia. Pon en mí y en el  corazón de nuestros amados gran hambre y sed de tu justicia, porque entonces, tu promesa se cumplirá en cada uno, para salvación. Gracias porque tú eres nuestra justicia. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de Lopez, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia Mundial-¿Qué tienes en casa?-Pte. 1

Una  mujer viuda, creyente, estaba en serios problemas. Explicó al profeta su caso: El acreedor llegó para llevarse dos hijos como esclavos.

Lo que no tenía

Ella no tenía esposo, ni recursos, ni sustento; no tenía familia cercana que le ayudara, excepto sus hijos. Cuando peor estamos, aparece una prueba mayor: El acreedor no espera por nadie, no acepta explicaciones, ni se inmuta ante el dolor ajeno, puesto que él mismo es el causante. El enemigo viene a destruir, a quitar lo que Dios te dio, el gozo, la paz, la salud y tu familia…

El esposo era siervo de Dios

El sacerdocio espiritual se ejerció debidamente.  Un hombre temeroso de Dios es ejemplo y bendición a su familia. La madre enseñó a sus hijos el temor de Jehová. No obstante, la tragedia invadió su hogar. Dejó dolor, soledad, escasez, necesidad y gran incertidumbre. La perspectiva de perder dos hijos era más de lo que su oído podía escuchar o su alma soportar. Entonces… clamó. El profeta, solícito atendió su clamor.

Lo que tú y yo tenemos en casa le importa a Dios.

Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite (2 Reyes 4:2).

— ¿Qué tienes en casa?

— Tu sierva ninguna cosa tiene en casa sino una vasija de aceite.

¿Se llevó el acreedor tu gozo, tu paz, tus sueños, tu salud o tu familia?

Hoy, Cristo nos invita a reflexionar en algo de suma importancia. Su pregunta es: ¿Qué tienes en tu casa?

Mi oración:

Padre celestial: Examina mi corazón y muéstrame la verdad. Dime qué debo guardar y qué debo dejar ir. Haz tú la obra que te propones hacer en mi hogar interior; y salva a mis hijos, mi familia y aquellos a quienes anhelo ver en el cielo. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020