Citas Citables sobre la Oración-Orar como Nehemías

La facultad de orar como oró Nehemías en el momento de su necesidad es un recurso del cual dispone el cristiano en circunstancias en que otras formas de oración pueden resultar imposibles. Los que trabajan en las tareas de la vida, apremiados y casi abrumados de perplejidad, pueden elevar a Dios una petición para ser guiados divinamente. Cuando los que viajan, por mar o por tierra, se ven amenazados por un grave peligro, pueden entregarse así a la protección del cielo. En momentos de dificultad o peligro repentino, el corazón puede clamar por ayuda a Aquel que se ha comprometido a acudir en auxilio de sus fieles creyentes cuando quiera que le invoquen. En toda circunstancia y condición, el alma cargada de pesar y cuidados, o fieramente asaltada por la tentación, puede hallar seguridad, apoyo y socorro en el amor y el poder inagotables de un Dios que guarda su pacto (Profetas y reyes, pp. 466,467).

Citas Citables sobre la Oración-Vestiduras limpias

Debe haber más espiritualidad, una consagración más profunda a Dios y un celo en su obra que nunca se ha alcanzado todavía. Debe dedicarse mucho tiempo a la oración, para que las vestiduras de nuestro carácter sean lavadas y emblanquecidas en la sangre del Cordero.

Debemos en forma especial, y con fe inquebrantable, pedir a Dios que dé ahora a su pueblo gracia y poder. No creemos que haya llegado plenamente el tiempo en que han de restringirse nuestras libertades. El profeta vio “cuatro ángeles que estaban sobe los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra ni sobre la mar, ni sobre ningún árbol.” otro ángel que ascendía desde el oriente, clamó a ellos diciendo: “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes” (Apoc. 7:1-3). Esto señala la obra que tenemos que hacer ahora. Una gran responsabilidad incumbe a los hombres y mujeres que oran en todo el país, para que pidan a Dios que rechace la nube del mal, y nos conceda algunos años más de gracia en que trabajar para el Maestro. Clamemos a Dios para que sus ángeles retengan los cuatro vientos hasta que los misioneros sean enviados a todas partes del mundo y proclamen la amonestación contra los que desobedecen la ley de Jehová.

Joyas de los Testimonios, pp. 324,325

Ayuno & Oración por Hijos & familia-Síguelos… de rodillas, pte. 2-Estrategias de Victoria

No fue cualquier crisis

En la parte número uno vimos que David se vio ante una situación totalmente inesperada: El enemigo había incursionado en su ciudad de residencia, había quemado la ciudad y se había llevado cautivos a todos sus habitantes, aparte de todo objeto útil y de valor que había. ¿Puedes imaginar la magnitud de su crisis?

1. No estás solo.

El registro sagrado hace claro que David no estaba solo. ¡Lo acompañaban seiscientos hombres! No fue la familia de David la única afectada. ¡Seiscientos y una familia estaban afectadas! Esta era una crisis de toda una comunidad, crisis con LETRAS MAYÚSCULAS. Fue un choque, un golpe inexpresable: desde total sorpresa, incertidumbre, preocupación, dolor, ansiedad, desesperación, caos, profunda angustia, amargura e inestabilidad emocional son solo algunas de las consecuencias que se pueden esperar en una situación así. No había ni siquiera un ser humano en su comunidad que no estuviera afectado por tal crisis. ¿Estaba todo perdido? ¿Habría alguna esperanza? ¿Quedaría en ellos el deseo de vivir? En cada crisis, no eres tú quien único sufre. Otros a tu alrededor también sufren sus efectos, consecuencias, etc.

¡Fue tal su desesperación que enseguida buscaron a un culpable! ¿En que les ayudaba eso?

Decidieron que era David, su líder, el culpable. Planificaron acabar con su vida. ¿Cómo resolvería eso su crisis? ¿No la aumentaría?

2. Se necesita un líder.

Reacciones propias de la humanidad:

  1. Llorar hasta quedar sin fuerzas
  2. Buscar culpable
  3. Decidir acabar con el “culpable”

1 Samuel 30:6 muestra a un buen líder en acción en tiempo de crisis.Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.

David también lloró hasta quedar sin fuerzas. El sentido de responsabilidad estaba sobre sus hombros. El dolor era insoportable, la angustia emocional lo dejó aún más indefenso, susceptible. Cuando sus fuerzas eran nulas, David reconoció su impotencia y volvió su mirada y sus pensamientos a Jehová. En Dios buscó dirección y respuesta a una situación cuya magnitud nos es difícil comprender a la mayoría de los lectores hoy día.

¿Qué situación o crisis estás enfrentando hoy en tu vida, familia, Iglesia, comunidad o nación? Dios necesita a alguien que esté dispuesto a humillarse bajo la conducción del Espíritu Santo, reconozca sus errores e impotencia y decida buscar dirección divina.

¿Reaccionarás como el montón o como el líder que Dios te hizo?

Ezequiel 22:30-Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

¿Volverás tu rostro, tus pensamientos a Dios para que él te fortalezca y use en ésta crisis de hoy?

3. En la unión está la fuerza.

Cuando David buscó dirección divina, se unieron los 600 hombres en la instrucción divina para la situación a mano.

Mateo 18:19-20-19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

En esta preciada porción de las Escrituras se nos da una instrucción de gran importancia. Unidos en propósito, en armonía unos con otros, unidos en pensamiento y en un pedido que pueda redundar para gloria de Dios, unamos nuestras voces en clamor al cielo por aquellos a quienes el enemigo tiene cautivos en sus redes. Esto requiere no solo una decisión de orar juntos, sino el examinar nuestros corazones, motivos, acciones, etc. Como familia: ¿estamos en paz unos con otros o hay faltas sin confesar? ¿Estamos culpándonos unos a otros o estamos humillándonos ante Dios, reconociendo que ninguno de nosotros está exento de pecado y que de una u otra forma, necesitamos pedirnos perdón y permitir al Espíritu Santo tomar control de nuestras vidas, emociones, pensamientos y acciones?

4. El enemigo atacará, pero solo quemará y llevará cautivo lo desprotegido.

En la historia de David y Siclag relatada en 1 Samuel 30 es evidente que el enemigo ataca lo vulnerable. Cuando se baja la guardia, cuando la ciudad de nuestra vida queda desprotegida sin estudio de la Palabra y la oración, sin reunirnos como familia para estar otra vez “de acuerdo” en pensamientos, sentimientos, acciones y propósitos, para clamar por las necesidades de unos y otros, cuando se deja de lado a Cristo como la prioridad y ocupamos el tiempo en otras cosas… estamos dejando la ciudad desprotegida. ¿Estamos hoy tú y yo vulnerables? ¿Está nuestra vida, nuestra familia, iglesia y comunidad desprotegida?

5. Examen divino urgente

Salmo 139: 23-24 —Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Ese necesita ser nuestro ruego a Dios. Sólo el Espíritu Santo revelará nuestra verdadera condición, necesidad y el remedio. ¿Le daremos la oportunidad?

6. Ésta es una lucha espiritual

Efesios 6:12-“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Independientemente de cómo se llame tu crisis, estamos en guerra espiritual desde el mismo génesis de la humanidad. No procures ignorar esta realidad. Mientras no aceptes esta verdad le darás ventaja al enemigo. Porque esta es una lucha espiritual necesita pelearse con las armas divinas y en el lugar apropiado: En los lugares celestiales.

Lee cuidadosamente estos textos que nos dan a conocer la bendición que tenemos a través de Cristo.

  1. Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
  2. Efesios 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
  3. Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.
  4. Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Padre celestial, humildemente hoy te suplico que me examines y me reveles la verdad que solo tú conoces. Perdóname por las veces que he dejado mi vida, familia y otras áreas desprotejidas y vulnerables, por mi falta de comunión contigo. Ten misericordia, ayúdame a ser fiel a mi compromiso de amor contigo, para que tú puedas cumplir tus promesas en mi vida, familia y círculo de influencia. Salva a nuestros hijos y familia. Ayúdanos a batallar en oración ferviente y en el diligente estudio de tu Palabra. Gracias porque si somos fieles, tú cumplirás tus promesas a aquellos que te aman y esperan en ti, En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno & Oración por hijos & familia- “Síguelos… de rodillas”

Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. Read full chapter

1 Samuel 30:8

Siclag es una ciudad en el extremo sur de Canaán, y era parte de la heredad que le correspondía a Judá (Josué 15:20-31). Aunque era parte del terrirtorio asignado a Judá, estaba ocupado todavía por los filisteos. Siclag es la ciudad que el rey filisteo Aquis asignó a David, sus hombres y sus familias, para vivir cuando David desconfió de Dios y buscó refugio en terreno enemigo.

Desde allí David y sus familias vivían, un tanto alejados del paganismo que permeaba todo el territorio filisteo.

Cuando el rey Aquis peleó contra Saúl y el ejército de Israel, David tuvo que ir como guardia personal del rey que le había dado refugio en su tierra. Dios obró e impidió que David y sus hombres defraudaran a Dios peleando contra el ungido de Jehová y sus hermanos israelitas. Pero les tomó tres días llegar a Siclag, el lugar de su residencia. Al llegar encontraron que Siclag había sido saqueada y quemada. Nada habían dejado. Todo lo habían llevado. Las familias no estaban allí. Habían sido llevados cautivos.

En medio de la desesperación y en medio de amenazas de muerte, David preguntó a Dios qué debía hacer. Dios dijo: “Síguelos”.

Hoy, reconocemos que vivimos en medio de una generación perversa, que no ama a Dios ni lo reconoce como soberano. El enemigo ha incursionado en nuestras familias y son muchos los que están cautivos, lejos de la voluntad de Dios para sus vidas. Dios le dio a David la seguridad de que debía seguirlos, y de que todo se le devolvería.

Hoy también Dios nos recuerda que Él es suficiente para rescatar al cautivo del valiente. Nos recuerda que él peleará por nosotros y que es Él mismo quien rescatará a nuestros hijos y familias. Nosotros, como David, necesitamos seguirlos y alcanzarlos. La oración es nuestro transporte. Dios va al frente y su promesa se cumplirá, hoy, como en antaño.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Isaías 49:24-25

Oramos:

Padre, gracias porque tú eres hoy el mismo que ayer dijiste a David: “Síguelos”. Ayúdanos a seguir tu instrucción confiados en tus promesas, poder y deseo de salvarlos. No nos dejes cansarnos de orar porque tu obra será perfecta en ellos, si no desmayamos. Gracias por lo que has hecho y harás. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López 2024

Ayuno y Oración por Salvación de hijos y familia-Dale entendimiento

Súplica de un padre

Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”

1 Crónicas 29:19 

Un sueño denegado

El rey David se indignó al pensar en que el arca del pacto de Jehová moraba entre cortinas cuando él, como rey humano tenía una suntuosa residencia permanente. Se propuso, de todo corazón, construir a Jehová un lugar apropiado donde morar entre su pueblo. David sabía que su sueño propio, el sueño de su vida, no lo podría realizar. El templo que por tanto tiempo soñó edificar para colocar allí el arca del pacto no le fue concedido construir. Dios se lo prohibió (Ver 2 Samuel 7).

No obstante, Dios le aseguró a David que su hijo Salomón construiría el templo. Por lo tanto David hizo los preparativos con alegría y gran generosidad, reconociendo que todo proviene de la mano de Jehová; de tal manera que animó a muchos a contribuir de todo corazón más y más a tan noble causa. Preparó, no solo materiales, sino también personal especializado para laborar en la casa de Dios:

  • levitas
  • cantores
  • músicos
  • porteros
  • diversos oficiales, todos entrenados para cumplir fiel y eficazmente su sagrada responsabilidad

¿Cuál es tu sueño para tu progenie?

¿Qué anhelas ver a a tus hijos lograr? ¿Cuán lejos o cerca ves que está ese día? Cuando llegó el momento señalado, David oró por su hijo: “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos” (1 Crónicas 29:19).

Dios escucha la oración

El mismo Dios a quien David oró para que le diera un corazón perfecto a su hijo, se le reveló a Salomón, y puso en él ese deseo de que Dios le concediera sabiduría. Lo vemos en Filipenses 2:13.

Filipenses 2:13-porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Sabemos que Dios le concedió a Salomón su pedido y le dio la gracia y capacidad para dirigir la obra de edificación del renombrado templo para gloria de Dios; templo que se convirtió en orgullo nacional del pueblo de Israel.

¿Crees que Dios contestará tu pedido y clamor por la salvación de tus hijos, familiares y amigos? ¿Estás dispuesto a ver a Dios obrar a su manera en vez de a la tuya? ¿Le rendirás esos anhelos a Dios para que él diseñe su propio plan para los tuyos?

Oramos:

Señor y Padre bueno, tú conoces los sueños y los anhelos de nuestro corazón. Anhelamos ver a nuestras familias servirte. Queremos ver a nuestros hijos haciendo tu obra. Cumple en cada uno tus propósitos. Danos ver nuestros sueños de salvación, que también son tus sueños, hechos realidad. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete y encamine a rendirse ante la cruz de Cristo Jesús. A ti te agradecemos, y te alabamos porque tienes el poder de obrar para salvación. Dales a nuestros hijos y seres amados corazones sensibles a la voz del Espíritu Santo y llévales a hacer tu obra con integridad, con alegría y con sencillez de corazón. Gracias, Padre, por lo que has hecho, lo que estás haciendo, y lo que harás en respuesta a nuestras súplicas. Oramos y te alabamos confiados en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Citas Citables sobre la Oración-Para progresar

Para progresar en la vida espiritual, tenemos que pasar mucho tiempo en oración. Cuando el mensaje de verdad se proclamó por primera vez, ¡cuánto se oraba! ¡Cuán a menudo se oía en las cámaras, en el establo, en el huerto o en la arboleda la voz intercesora! A menudo pasábamos horas enteras en oración, dos o tres juntos reclamando la promesa; con frecuencia se escuchaba el sonido del llantol y luego la voz de agradecimiento y el canto de alabanza.

Testimonios para la Iglesia, t. 5, p. 151

Ayuno & Oración por salvación de hijos & familia-Bendita Generación

Promesa para ésta semana

Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.

Salmos 112:2

El camino hacia la Canaán celestial no está despejado de desafíos, pero las promesas divinas son un aliento en nuestra senda hacia la patria celestial. ¿Habrá anhelo más sublime o petición más ferviente que el de un padre o una madre que suspira ante el trono de la gracia por la salvación de cada miembro de su familia?

Amigo, amiga… ¿Te has fijado en el Salmo 112?

Dios tiene bendiciones específicas para quienes le sirven a Jehová, y se complacen en obedecer sus mandamientos. Esa bendición se extiende también a su descendencia.

Algunas de esas bendiciones son:

  • Sus hijos, nietos y demás familia será fuerte, tendrá autoridad y buena influencia.
  • Será una generación bendecida por Dios.
  • No carecerá de lo necesario, sino que tendrá para compartir con otros.
  • Serán personas justas, porque han sido justificadas por Cristo.
  • Su luz resplandece en la oscuridad.
  • Son clementes, misericordiosos, bondadosos.
  • No toma decisiones a la ligera. Sabe llevar bien sus asuntos y negocios.
  • Se mantiene firme por la gracia de Cristo.
  • Su valioso nombre se mantendrá a la vista de los demás.
  • Porque confía en Jehová no vive ansioso de que le lleguen malas noticias.
  • Su corazón tiene paz, seguro en Dios y está seguro de que llegará el momento cuando el malo y el mal llegarán a su fin.
  • Es bondadoso y da a quien tiene menos que él.
  • Su justicia no es pasajera. Viene de Dios.
  • Su autoridad y poder será reconocido en su debido momento.
  • Cuando los impíos se percaten de tanta bendición que viene de Dios a sus hijos, se consumirá de furor, pero el deseo de ellos es tan pasajero como el mismo impío.

Oh, Padre celestial, tú has prometido bendición sobre bendición a quienes en ti confiamos, y a nuestra generación. Te alabo de todo corazón porque eres poderoso y fiel. Todo lo que has dicho lo cumplirás. Hoy te alabo porque espero ver en mis hijos cada una de tus promesas. Sus vidas serán cubiertas por la justicia de Cristo y serán fuertes, en ti, oh Dios de amor. El enemigo no tendrá poder sobre sus vidas, y ellos glorificarán tu nombre, sirviendo al único Dios verdadero. Ayúdame a mí a permanecer aferrada a ti y a reflejar tu carácter, para que al mirarme a mí te vean a ti y no a mí. Gracias por tu salvación y por la pronta respuesta a mis súplicas, y las de cada intercesor a mí unido en esta petición en favor de nuestras familias. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Promesas para compartir, No. 11-Salmo 34:18

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Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.

Salmo 34:18

Gracias, Padre celestial, por velar tiernamente sobre cada ser humano; te alabo por tu compasión y segura ayuda para con los que sufren, y que han sido mal heridos por las vicisitudes de la vida. Gracias porque tú eres nuestra ayuda y salvación. Ayúdanos a confiar en ti en cualquier situación que nos toque vivir, porque tú eres fiel y solo tú tienes la solución. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Citas Citables sobre la Oración-El secreto del poder en la oración

¿Consistirán nuestros ejercicios de devoción en pedir y recibir? ¿Estaremos siempre pensando en nuestras necesidades, y nunca en los beneficios que recibimos? ¿Recibiremos las mercedes del Señor, y nunca le expresaremos nuestra gratitud, nunca le alabaremos por lo que ha hecho por nosotros? No oramos demasiado, pero somos demasiado parsimoniosos en cuanto a dar las gracias.

EGW-2JT 110
Foto por Patri-w5l4ulSSo1Y

“Si la bondad amante de Dios provocase más agradecimiento y alabanza, tendríamos más poder en la oración. Abundaríamos más y más en el amor de Dios, y él nos proporcionaría más dádivas por las cuales alabarle. Vosotros que os quejáis que Dios no oye vuestras oraciones, cambiad el orden actual, y mezclad alabanzas con vuestras peticiones. Cuando consideréis su bondad y misericordia, hallaréis que él tiene en cuenta vuestras necesidades.” EGW-2JT 110

 

Citas Citables sobe la Oración-Casa de Oración

Foto por Lory Wll3CISPvKM

Si hubo tiempo en el que cada casa debiera ser una casa de oración, es ahora. Predominan la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad. La corrupción penetra hasta el fondo de las almas y la rebelión contra Dios se manifiesta en la vida de los hombres. Cautivas del pecado, las fuerzas morales quedan sometidas a la tiranía de Satanás. Juguete de sus tentaciones, el hombre va donde lo lleva el jefe de la rebelión, a menos que un brazo poderoso lo socorra. 

Conducción del Niño, p. 489