Ayuno y Oración por Salvación de hijos y familia-Dale entendimiento

Súplica de un padre

Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”

1 Crónicas 29:19 

Un sueño denegado

El rey David se indignó al pensar en que el arca del pacto de Jehová moraba entre cortinas cuando él, como rey humano tenía una suntuosa residencia permanente. Se propuso, de todo corazón, construir a Jehová un lugar apropiado donde morar entre su pueblo. David sabía que su sueño propio, el sueño de su vida, no lo podría realizar. El templo que por tanto tiempo soñó edificar para colocar allí el arca del pacto no le fue concedido construir. Dios se lo prohibió (Ver 2 Samuel 7).

No obstante, Dios le aseguró a David que su hijo Salomón construiría el templo. Por lo tanto David hizo los preparativos con alegría y gran generosidad, reconociendo que todo proviene de la mano de Jehová; de tal manera que animó a muchos a contribuir de todo corazón más y más a tan noble causa. Preparó, no solo materiales, sino también personal especializado para laborar en la casa de Dios:

  • levitas
  • cantores
  • músicos
  • porteros
  • diversos oficiales, todos entrenados para cumplir fiel y eficazmente su sagrada responsabilidad

¿Cuál es tu sueño para tu progenie?

¿Qué anhelas ver a a tus hijos lograr? ¿Cuán lejos o cerca ves que está ese día? Cuando llegó el momento señalado, David oró por su hijo: “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos” (1 Crónicas 29:19).

Dios escucha la oración

El mismo Dios a quien David oró para que le diera un corazón perfecto a su hijo, se le reveló a Salomón, y puso en él ese deseo de que Dios le concediera sabiduría. Lo vemos en Filipenses 2:13.

Filipenses 2:13-porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Sabemos que Dios le concedió a Salomón su pedido y le dio la gracia y capacidad para dirigir la obra de edificación del renombrado templo para gloria de Dios; templo que se convirtió en orgullo nacional del pueblo de Israel.

¿Crees que Dios contestará tu pedido y clamor por la salvación de tus hijos, familiares y amigos? ¿Estás dispuesto a ver a Dios obrar a su manera en vez de a la tuya? ¿Le rendirás esos anhelos a Dios para que él diseñe su propio plan para los tuyos?

Oramos:

Señor y Padre bueno, tú conoces los sueños y los anhelos de nuestro corazón. Anhelamos ver a nuestras familias servirte. Queremos ver a nuestros hijos haciendo tu obra. Cumple en cada uno tus propósitos. Danos ver nuestros sueños de salvación, que también son tus sueños, hechos realidad. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete y encamine a rendirse ante la cruz de Cristo Jesús. A ti te agradecemos, y te alabamos porque tienes el poder de obrar para salvación. Dales a nuestros hijos y seres amados corazones sensibles a la voz del Espíritu Santo y llévales a hacer tu obra con integridad, con alegría y con sencillez de corazón. Gracias, Padre, por lo que has hecho, lo que estás haciendo, y lo que harás en respuesta a nuestras súplicas. Oramos y te alabamos confiados en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno & Oración por salvación de hijos & familia-Bendita Generación

Promesa para ésta semana

Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.

Salmos 112:2

El camino hacia la Canaán celestial no está despejado de desafíos, pero las promesas divinas son un aliento en nuestra senda hacia la patria celestial. ¿Habrá anhelo más sublime o petición más ferviente que el de un padre o una madre que suspira ante el trono de la gracia por la salvación de cada miembro de su familia?

Amigo, amiga… ¿Te has fijado en el Salmo 112?

Dios tiene bendiciones específicas para quienes le sirven a Jehová, y se complacen en obedecer sus mandamientos. Esa bendición se extiende también a su descendencia.

Algunas de esas bendiciones son:

  • Sus hijos, nietos y demás familia será fuerte, tendrá autoridad y buena influencia.
  • Será una generación bendecida por Dios.
  • No carecerá de lo necesario, sino que tendrá para compartir con otros.
  • Serán personas justas, porque han sido justificadas por Cristo.
  • Su luz resplandece en la oscuridad.
  • Son clementes, misericordiosos, bondadosos.
  • No toma decisiones a la ligera. Sabe llevar bien sus asuntos y negocios.
  • Se mantiene firme por la gracia de Cristo.
  • Su valioso nombre se mantendrá a la vista de los demás.
  • Porque confía en Jehová no vive ansioso de que le lleguen malas noticias.
  • Su corazón tiene paz, seguro en Dios y está seguro de que llegará el momento cuando el malo y el mal llegarán a su fin.
  • Es bondadoso y da a quien tiene menos que él.
  • Su justicia no es pasajera. Viene de Dios.
  • Su autoridad y poder será reconocido en su debido momento.
  • Cuando los impíos se percaten de tanta bendición que viene de Dios a sus hijos, se consumirá de furor, pero el deseo de ellos es tan pasajero como el mismo impío.

Oh, Padre celestial, tú has prometido bendición sobre bendición a quienes en ti confiamos, y a nuestra generación. Te alabo de todo corazón porque eres poderoso y fiel. Todo lo que has dicho lo cumplirás. Hoy te alabo porque espero ver en mis hijos cada una de tus promesas. Sus vidas serán cubiertas por la justicia de Cristo y serán fuertes, en ti, oh Dios de amor. El enemigo no tendrá poder sobre sus vidas, y ellos glorificarán tu nombre, sirviendo al único Dios verdadero. Ayúdame a mí a permanecer aferrada a ti y a reflejar tu carácter, para que al mirarme a mí te vean a ti y no a mí. Gracias por tu salvación y por la pronta respuesta a mis súplicas, y las de cada intercesor a mí unido en esta petición en favor de nuestras familias. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno y oración por salvación de hijos y otros-Un corazón y un camino

 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos.

Jeremías 32:39

…Era el año décimo del reinado de Sedequías, rey de Judá, que fue el año decimoctavo de Nabucodonosor.

Ya Dios había advertido a su pueblo que sería llevado cautivo en consecuencia de su desobediencia a Dios y a sus mandamientos.

El ejército babilónico tenía en ese momento cercada a la ciudad de Jerusalén.

El profeta Jeremías estaba preso-en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey Sedequías.

¿Por qué estaba preso el profeta de Dios?

El rey no soportaba que Jeremías profetizara lo que Dios estaba diciendo como advertencia al pueblo desobediente.

Por supuesto, el mismo rey estaba en peligro y se le estaba advirtiendo. Dios le estaba comunicando su plan, pero Sedequías se volvió contra el profeta fiel.

Inusual transacción

En toda esa trama, Dios ordenó al profeta Jeremías llevar a cabo una transacción legal de compra-venta. Le especificó los detalles del trato y se aseguró de que el trámite fuera debidamente legalizado. Tras el asombro del profeta por ese pedido tan inoportuno, Dios le dio una vislumbre de su misericordia. Le reveló su gracia para con el pueblo que sería llevado cautivo a Babilonia. Le aseguró a Jeremías que su Tierra volvería a ser habitada y se volverían a llevar a cabo transacciones legales. Este era un mensaje de esperanza para un pueblo angustiado por el inminente cautiverio que estaban a punto de experimentar.

Es entonces que Dios habla las siguientes palabras:

Jeremías 32:37-42 He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; 38 y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. 39 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40 Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. 41 Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.42 Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo.

¿Sientes temor por la condición de tu familia que parece no prestar atención a la voz de Dios? ¿Entiendes que las dificultades aún no les llevan a buscar resueltamente a Dios? ¿Temes las consecuencias?

Hay esperanza

Dios les ama más que tú y yo. Dios llama, amonesta, exhorta. invita. Todo tiene su momento. Muchas veces vivimos situaciones que nos aterran, y vemos a los nuestros vivir situaciones que nos hacen temblar. Sin embargo, Dios sigue siendo Dios. Cada valle de pruebas por el que nos permite atravesar tiene propósitos que desconocemos pero que él conoce bien que serán para nuestro bien eterno. Cada promesa nos alienta, cada detalle nos muestra su misericordia a pesar de nuestra indignidad.

OREMOS. Querido Padre celestial, gracias porque en tu amor nos adviertes del peligro y del castigo, pero nos alientas con tus promesas. Muestras que tu amor es fiel, prometes obrar. Tócales con tu Santo Espíritu y dales a cada uno, según tu Palabra,  un corazón, y un camino, para que te teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. No comprendemos tu amor, tu gracia y tu misericordia, pero lo agradecemos y confiamos en que obrarás en cada uno en nuestras listas por salvación. Esperamos ver el cumplimiento de la promesa, porque eres fiel y mereces toda la alabanza. Gracias, gracias, gracias. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno y oración por hijos, familia y otros-A la casa de Jacob

Promesa para ésta semana:

Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido; 23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. 24 Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

Isaías 29:22-24

Foto por Dawid-matyszczyk-karAdDwtMDg

Padre, bueno, gracias por tus bondades, tu misericordia y tu gracia bienhechora. Suplicamos en esta hora por todos aquellos que necesitan reconocer su condición espiritual y su necesidad de ti. Te necesitamos, Señor. Tú eres nuestro refugio, nuestra luz, nuestra vida, nuestra sanidad y nuestra esperanza. Sólo tú puedes despertarnos, sanarnos y restaurarnos.

Hoy venimos ante tu presencia suplicando perdón por una actitud despreocupada, por no depender de ti, por buscar respuesta en otras fuentes, por alejarnos de tus caminos, tus mandamientos, tus propósitos y tu vedad. Perdona nuestra iniquidad, perdona nuestro pecado, perdona nuestra indolencia, perdona nuestro silencio en tantas veces que debimos hablar.

Quita de nosotros las vendas para que veamos cuán lejos estamos de tus planes para nosotros. Perdónanos por rechazar tus consejos, por darle la espalda a la luz y por seguir nuestras propias opiniones. Toma control de nuestras vidas, que no son nada sin ti. Obra para que tu voluntad sea restaurada en nuestras vidas y las vidas de nuestras familias carnales y espirituales, así como en la vida de todo nuestro círculo de influencia. Permite que cada uno de los extraviados de espíritu reconozcan que el principio de la sabiduría es el temor de Jehová. No nos dejes. No los dejes. Padre, pedimos por cada uno en nuestra lista de aquellos que deseamos ver en el cielo: nuestros hijos y familiares, nuestros vecinos, nuestros conocidos… Que tengan un encuentro contigo, que pongan en alto tu nombre, te sirvan como único Dios verdadero con integridad y compromiso que los lleve de tu mano hasta la patria celestial. Gracias por tus promesas. Gracias porque eres fiel, gracias por lo que has hecho y lo que harás. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por salvación de hijos y familia-De lejos

Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin.

Mateo 26:58

Mateo 26 está lleno de acción. Jesús relató a sus discípulos diversos temas vitales: les habló de la destrucción del templo, de las señales antes del fin, les habló sobre la venida del Hijo del Hombre, relató las parábolas de las diez vírgenes, la de los talentos y les habló claramente del juicio de las naciones. ¿Lo asimilaron? ¿Captaron ellos su importancia?

El reloj mesiánico marcaba a paso certero que Cristo, el Cordero de Dios sería sacrificado en la fiesta pascual. Jesús se los advirtió claramente.

En Betania, la ofrenda de gratitud de María Magdalena a Jesús causó revuelo.  Judas decidió acabar con el “falso Mesías” y corrió a maquinar entregarle. En el aposento alto, Jesús desbordó   “la copa de Judas” demostrándoles la humildad con que debían servirse mutuamente. Indignado, Judas confirmó su decisión. Razonó: “Un rey jamás lavaría los pies de sus súbditos”.  Salió para cumplir su maléfico propósito.

Jesús anunció que todos lo abandonarían y que Pedro lo negaría. Pedro insistió que moriría con él si fuera necesario. En el huerto Jesús los invitó a orar. Sobrecargados, perplejos, se durmieron.

Pronto apareció la turba con espadas y palos, encabezada por el único que se mantuvo despierto. Con un beso al Maestro Judas selló su destino eterno.  Sin resistencia tomaron a Cristo. Los diez huyeron, espantados. ¡Pedro, no! ¡Él era valiente!  

Él caminó sobre las aguas del mar. Él pidió a Cristo explicación de la parábola. Pedro lo reconoció como “el Cristo, el Hijo de Dios”. Fue Pedro quien le propuso a Cristo perdonar a su hermano cuando le ofendiere hasta siete veces. Él mismo se ofreció a construir tres enramadas o moradas para Cristo, para Moisés y Elías. Pedro no oró cuando Cristo le reveló que el enemigo le había pedido para probarlo fuertemente. Pedro reprendió a Cristo cuando dijo que moriría. Pedro rehusó dejarse lavar los pies, pues entendía que Cristo merecía ser servido, pero no se ofreció a servirle a él y a sus compañeros. Su opinión o estima propia era mayor que la que debió tener. Eso llevó a Pedro a creerse suficiente para soportar las aflicciones y pruebas venideras. Entonces durmió cuando debió velar y orar con Cristo. Siempre valiente e impulsivo, sacó la espada para defender a quien tenía bajo su mando a las infinitas huestes celestiales. ¿Acaso no se daba cuenta Cristo de su compromiso con él?

El valiente Pedro le seguía de lejos: Estaba suficientemente cerca para verle, pero de lejos como para no ser parte de su suerte. ¿Seguimos a Dios de lejos tú y yo? ¿Qué ejemplo estamos dando a los demás? Es nuestro cristianismo uno de lejos, sin compromiso? ¿Es un cristianismo de conveniencia, pero no de cerca para evitar que nos señalen como seguidores? Si hoy, aquí y ahora seguimos a Cristo de lejos, ¿cómo vamos a atraer a los nuestros a los pies de Cristo? ¿Cómo estaremos firmes cuando vengan las pruebas?

ORAMOS: Padre bueno, ¡perdónanos y cámbianos!  No permitas que seamos cristianos nominales. Ayúdanos a que deseemos estar cerca, muy cerca de ti, de modo que tu fragancia nos delate a todo nuestro derredor. Que caminemos tan cerca de ti que te vean a ti y no a nosotros. Suplicamos que ni nosotros ni los nuestros quedemos tan cerca, pero tan lejos por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén.   © Rhodi Alers de López, 2023              

Ayuno & oración por la salvación de hijos & familia-Hechos 16:31, pte. 2

Promesa para esta semana:

Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”.

Hechos 16:31

¿Ya leíste la primera parte?

Lee todo Hechos 16 para ver el contexto de esta promesa que tantas veces se malentiende.

¿Entiendes lo que lees?

¿Ya crees? ¿Estás seguro de que crees? ¿Qué crees? ¿Cuánto crees? ¿En quién crees si es que crees? ¿Cómo sabes que crees? ¿Es ello evidente o necesitas decirlo continuamente?

Creer=Sumisión deleitosa.

Enoc dialogaba cada detalle con Cristo:

— ¿Prefieres que vista hoy mi atuendo azul o el gris?

— ¡Me encanta como te luce el azul!

— ¿Qué quisieras que prepare de almuerzo?

— ¡Una ensalada verde!

— ¿A dónde te gustaría que fuéramos a recrearnos hoy?

—¡Hoy caminaremos por la orilla del río! Quiero mostrarte algo.

— ¡Lo que tú digas, Señor Jesús! Tu deseo es mi deseo.

Creer=Influencia positiva 24/7 (leer Rut 1)

Noemí, una mujer entrada en edad, ya viuda, perdió también a sus dos hijos. No le quedaba nada material que alegrara sus días. Decidió regresar a su tierra en Belén, de donde saliera llena de esperanzas y anhelos. Únicamente la acompañaría su mejor amigo, Cristo Jesús. Nadie podría quitarle su compañía ni el gozo de su comunión.

Despidió a sus nueras para que regresaran al hogar de sus padres en Moab, sin esperar nada a cambio. Pero era hora de que el cielo le dejara ver las consecuencias de ella haber creído en el único Dios verdadero. La joven viuda Rut confirmó su firme decisión con las palabras que toda madre piadosa y toda suegra fiel anhela oír: “…Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios” (Rut 1:17, úp).

¿Como vivía Noemí y qué vieron sus nueras en ella? Noemí creía independientemente de sus circunstancias. Tenía una relación viva e individual con Cristo. El gozo de su presencia permeaba cada detalle y momento de su vida. Fue así que Rut se percató de que lo más valioso era decidir por el Dios en quien su suegra creía. Fue tan grande la atracción que escogió identificarse con su pueblo y hacer suya la misma fe y creencia en Dios.

Creer=Comunión y adoración 24/7

Hechos 16:25 evidencia su creer.

Todos los presos escuchaban a Pablo y Silas. No eran quejidos lastimeros lo que salía de su calabozo. Cantaban a voz en cuello a pesar de sus heridas y cadenas, pues su corazón era libre para adorar al Dios en quien creían y al cual predicaban con denuedo en el calabozo y fuera de él. Dios aceptó su alabanza y la evidencia de su fe. Cristo se hizo presente en la prisión. La tierra tembló. ¡Las cadenas se quebrantaron, porque nada ni nadie puede mantener encadenado a quien tiene su confianza puesta en Dios! Nadie continúa “preso” en su presencia, a no ser por decisión propia.

Creer=liderazgo espiritual productivo

El carcelero hace la pregunta más importante de su vida

— ¿Qué debo hacer para ser salvo?

— “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa”, —respondieron los siervos del Dios vivo.

Su familia, tras escuchar del milagro en la cárcel, echó su suerte con Cristo y también aceptó el evangelio. Ahora, toda la familia comparte en adoración al único Dios que tiene poder; el verdadero Dios. Al creer en Cristo Jesús te conviertes en líder espiritual cuya influencia debe guiar a otros en tu familia y entorno a aceptar a Cristo como Salvador personal.

Mi oración:

Padre amante, soy indigna e ineficiente. Hoy escojo creer en ti. Llena mi vida de ti, de tal modo que mi familia y círculo te vea a ti y no a mí, para que puedan ser atraídos a Cristo como único Salvador. Gracias por la obra que tu Santo Espíritu hará en mí, a través de mí y a pesar de mí. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López

~Información sobre el ayuno~

Cada viernes, después del almuerzo, (1:00 pm) nos disponemos a comenzar un ayuno con el propósito de tener una mente más clara para comprender el mensaje de Dios y sus instrucciones respecto al propósito de ver a nuestras familias venir a Cristo. Podemos ingerir alimentos sencillos o crudo, o frutas, según sea necesario. No cenamos el viernes ni desayunamos sábado. Terminamos el sábado 1:00 pm para almorzar todos juntos en familia.

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros-El sequedal

Hablemos de terrenos. ¿Vale la pena invertir en un terreno? De acuerdo a los expertos en bienes raíces un  terreno es una buena inversión. Algunas razones para esta apreciación son las siguientes:

  • Es económico, podría adquirirse sin necesidad de préstamo bancario.
  • Es un bien tangible.
  • Es un producto finito y escaso.
  • Protege el capital de la inflación.
  • Aumenta de valor por ser limitado y por la demanda que existe considerando el crecimiento demográfico.
  • Podría generar ingreso pasivo.
  • El costo de mantenimiento es menor que el de una casa o edificio.

¿Qué es un sequedal? Es un terreno árido, muy seco, que no produce fácilmente. La falta de precipitación y riego resulta en un terreno sin atractivo ni altas posibilidades. Un terreno que no cuenta con una fuente o  suministro de agua, en una región donde las precipitaciones son nulas o casi nulas, es un terreno del que la mayoría de inversionistas apartaría su vista.

Importancia de la ubicación

En toda decisión referente a bienes raíces es de suma importancia considerar atentamente la ubicación del inmueble, de acuerdo al propósito para el mismo. ¿Sabías que hay quienes arguyen, y aún destacan que una propiedad árida es una buena inversión? Veamos algunos puntos favorables, según los vendedores.

Beneficios de comprar propiedad en el desierto:

  • Su costo es bajo.
  • Son populares por estar apartados de la ciudad.
  • Provee paisajes únicos.
  • Valor se aprecia fácilmente.
  • Costo de mantenimiento es comparativamente menor.
  • Tiene recursos naturales, especialmente la energía solar.
  • Valor aumenta por demanda de tales lugares.

Hablemos de corazones. ¿Conoces un corazón seco? Humanamente hablando, un corazón seco es un corazón muerto, por el cual no fluye la sangre que lleva vida a todo el organismo.

Sin embargo el mayor inversionista en bienes raíces del universo conoce secretos que la mayoría de los compradores desconoce. Su promesa lo comprueba:

Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.

Isaías 44:3-4

Él pagó con su propia vida el precio que le da derecho a trabajar en cada corazón seco hasta inundarlo con el río de su Espíritu, que llenará de vida y verdor ese precioso terreno. ¿Colaborarás con él? Lo puedes hacer por medio de la intercesión ferviente y perseverante.

Foto por Gena Okami @Unsplash.com

No desistas, no te rindas. Clama, pues cada oración da una nueva oportunidad al Espíritu Santo de tocar ese corazón que ahora se ve reseco, mustio, sin color ni vida. Dios no miente. Su promesa es para esta generación, y su bendición para nuestros renuevos… “y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaías 44:4).

SAUCE, foto por Chuttersnap @ Unsplash.com

Gracias, Padre celestial, por tu promesa de bendición y nueva vida. Gracias, Inversionista divino por cada toque y llamado de tu Santo Espíritu. Gracias por darlo todo para que nosotros y los nuestros también disfrutemos contigo de la obra regeneradora de tu Santo Espíritu. No nos dejes desmayar ni detenernos en nuestro sagrado empeño. Gracias por tu promesa. Confiamos en tu respuesta, porque son tuyos, comprados por la preciosa sangre de Cristo. Es en nombre que suplicamos y agradecemos tu obra benéfica y salvadora, Amén. ©rRhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por hijos, familia & otros: Confesión garantiza perdón

Oremos las promesas:

Siendo que la Palabra de Dios es fiel, poderosa, eficiente y suficiente, hoy te invito a orar ésta promesa:

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9

Mi oración

Gracias, Padre bueno, por tu promesa de perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todo cuanto te ofende. Hoy, me humillo ante ti y confieso que necesito tu perdón. Perdóname por las veces que no te reflejé acertadamente ante mi familia y ante mi prójimo. Confieso que he vivido momentos que pusieron de manifiesto mi propia falta de conexión contigo y la necedad de mis propias decisiones. Te he negado incontables veces en pensamientos, actitudes y hechos. Perdóname por las veces cuando no te di el primer lugar en mis afectos. Límpiame, lava mis rebeliones y borra mi maldad. Pon en mí un corazón nuevo, que te ame más que a mi propia vida, y que lata al ritmo de tu propio corazón.

Toca el corazón de mis amados. Permite que en ellos también haya ese reconocimiento de que te necesitan. Ayúdales a ver cuán dispuesto estás de perdonar nuestros pecados y a limpiarnos de toda inmundicia, mundanalidad y rastro de pecado. Ayúdales a humillarse en tu presencia, a confesar su necesidad y sus faltas. Permite que tu Santo Espíritu traiga a su mente todo cuanto te ofende y los separa de ti. Dales un deseo de esa limpieza espiritual que solo la sangre de Cristo puede realizar en su favor, y llévales a buscarte de todo corazón. Gracias por tu sacrificio en la cruz, por cuyo medio tenemos esperanza de salvación. Gracias por esa sangre que limpia y da nueva vida a todo pecador arrepentido. Gracias por tu perdón. Gracias por lo que has hecho y lo que harás en respuesta a ésta humilde oración. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

URGENTE-Dios dice: ¡Resistid al diablo!

¿Sabías que estamos actualmente en un fiero conflicto continuo entre el bien y el mal? ¿Vives cada día consciente de esa lucha? ¿Cómo estás combatiendo el mal? A cada creyente Dios nos advierte a través de su Palabra:

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

1 PEDRO 5:8-9

Nos alienta y urge: “¡Resistid!”

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Santiago 4:7
Foto por Rhodi Lopez

Solo en oración y a través del estudio de la Palabra podemos ser fortalecidos para la batalla. Tras su ayuno en comunión con Dios, Cristo venció al enemigo con un “Así dice Jehová”.

Así podemos nosotros resistir la tentación y obligar a Satanás a alejarse. Jesús venció por la sumisión a Dios y la fe en él, y mediante el apóstol nos dice: “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. Allegaos a Dios, y él se allegará a vosotros.”6 No podemos salvarnos a nosotros mismos del poder del tentador; él venció a la humanidad, y cuando nosotros tratamos de resistirle con nuestra propia fuerza caemos víctimas de sus designios; pero “torre fuerte es el nombre de Jehová: a él correrá el justo, y será levantado.”7 Satanás tiembla y huye delante del alma más débil que busca refugio en ese nombre poderoso. 

{DTG 104.3}

Para resistir al enemigo necesitamos pasar tiempo hablando con Dios en oración y pausando para escuchar su voz a través de su Palabra escrita.

Estamos en guerra y bajo ataque hoy mismo. Del 28-30 de abril, en Boston, Massachusetts se está celebrando una convención nacional satánica, con numerosos eventos, mercadería y hasta una capilla para celebración de bodas. Busca atraer a las familias. Entrampa a millones de seres humanos. Exitosamente para el enemigo, el cupo llegó a su límite. Sus organizadores la denominan “la más grande convocación de su índole”. Éste evento se llama SatanCon.

¿Entiendes su significado y alcance? ¿Qué estás haciendo tú personalmente? ¿Estás protegiendo tu hogar con oración y estudio diligente de la Palabra?

¿Te unirás en oración para que Dios limite el alcance del enemigo? ¿Invitarás a otros a orar? ¿Esparcirás el Evangelio de salvación?

Tú y yo estamos llamados a resistir a las fuerzas del mal. ¡Es hora de aferrarnos a Dios y resistir al enemigo! Él sabe que le queda poco tiempo y trabaja incansablemente. ¿Lucharás incansablemente tú de parte de Dios? Jehová llama a todo creyente hoy: ¡RESISTID!

Oremos

Padre celestial, Jesús ya venció en la cruz al enemigo. Pero mientras esperamos tu regreso, él sigue entrampando a incontables niños, jóvenes y adultos con sus mentiras y atracciones. ¡Ten misericordia de tantos incautos! Suplicamos tu intervención. Padre,limita su alcance y proteje a los indefensos. Despierta a cada creyente a conscientemente luchar de tu mano contra el enemigo y a resistir a sus avances. Perdona nuestra indiferencia, perdona a quienes se quedan de brazos cruzados, perdona el descuido de tu Iglesia.

Ten misericordia de Boston y de tantos que de lejos y cerca de reunen sin conocer la verdad. Tú eres y serás invito. Tú, Señor de señores, tienes la última palabra. Levanta a padres, madres, esposos, jóvenes, líderes, administradores y Pastores a la realidad de la batalla y de nuestra responsabilidad ante ti. Cuida de cada miembro de nuestro círculo por quien oramos por salvación. Gracias por tu victoria. En el nombre de Jesús, Gracias, Amén. © Rhodi Alers de López, 2023.

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros-Entonces oró

¿Qué hay en un bebé que inspira ternura, y hace brotar el deseo de protección? ¿Será su incuestionable fragilidad, y su completa dependencia del adulto?

Más de un padre ha sido impactado positivamente por la llegada de un bebé al seno de su familia. En incontables hombres que se convierten en padres se ve un nuevo propósito, un impresionante interés en ser el héroe de su hijo. Dios creó al ser humano a semejanza suya, capaz de amar. La paternidad despierta en  muchos los atributos divinos que lo capacitarán para la noble tarea de proteger de todo cuanto pueda dañarle en cualquier ámbito, de proveer lo necesario para su bienestar físico, mental, ambiental y también espiritual.

Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Génesis 4:26

invocar Del lat. invocāre significa llamar formalmente por nombre y solicitar ayuda.

Nuestro texto se remonta al principio, a Génesis, y nos indica que hubo un momento decisivo en la vida de Set que cambió su rutina de vida y sus costumbres. Ese cambio surgió como consecuencia de convertirse en padre. Entonces comenzó a llamar a Dios por su propio nombre, y a solicitar su asistencia.

Desde allí en adelante, se registra que los hombres comenzaron a orar al Dios verdadero. Reconocieron que necesitaban ayuda de su Padre celestial para cumplir con la tarea divinamente asignada. Notaron su fragilidad y la futilidad de sus esfuerzos en criar hijos sin la dirección divina. Se detuvieron en sus vanos desvelos y decidieron depender de la conducción del Creador del universo, para cumplir su llamado.

Padre, madre, Dios se interesa en el bienestar de tu familia. Cuando veas la magnitud de tu responsabilidad paterna y reconozcas que necesitas ayuda divina, llégate a su presencia con la convicción de que Dios está más interesado que tú mismo en su bienestar temporal; pero mucho más en su bienestar eterno. Él con gusto oye y obrará para salvación.

Oremos

Padre amante y bueno, gracias por darnos el privilegio de orar por nuestros hijos y familia. Gracias por escuchar y por salvar. En tus manos de amor coloco a cada uno de los que me diste para que tu Santo Espíritu toque su corazón y que se dejen guiar por ti en el camino que lleva a salvación. Hoy suplico: cuida, bendice y salva a cada uno, para la gloria tuya. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023